Gabriel Hanoteau (1853-1944),
miembro de la academia
francesa, político e
historiador, dijo que: "Si el Líbano no es la cumbre más
alta de la geografía, es seguramente
la cumbre más alta
de la historia". Hanoteau dijo
esto no habiendo visitado nunca el Líbano. Esta frase
inspirada en lecturas de historiadores e investigadores, es
la mejor
imagen sobre la
grandeza del Líbano. La grandeza de un país que alcanzó la
cima de la civilización en cada etapa de su historia,
antigua, media y contemporánea. El Líbano, al que se refiere
Gabriel
Hanoteau, es el Lìbano cuyos
hijos aún siguen sorprendiendo al mundo, por su creatividad,
su participación, su presencia en la ciencia, en la
literatura, en el arte y en la cultura en general.
Este
es el Lìbano que la UNESCO ha elegido para nombrar a su
perla, Beirut, como “Capital del Libro 2009”. En esta
elección han participado asociaciones internacionales
especialistas en la temática. Beirut es “Capital del Libro
Internacional” después de Madrid (2001), Alejandría (2002),
Nueva Delhi
(2003), Amberes
(2004), Montreal (2005), Turín (2006), Bogotá
(2007) y Ámsterdam
(2008). Esto significa el regreso de Beirut al escenario de
la
cultura mundial, a la
cultura creativa. Desde hace décadas, es la capital de Medio
Oriente en la industria editorial, tanto en su producción
como en la magnífica calidad de impresión.
Nuestra querida Beirut fue elegida entre las capitales
candidatas de Bangkok (Tailandia), Ciudad de Cabo
(Sudáfrica) y Kazan (Rusia). A pesar de la situación
política, Beirut produce
3000 libros, posee
386 imprentas y
200 editoriales.
Beirut se alza en la defensa del libro y la libre expresión
del escritor. Fue
maravilloso cuando
Koichiro
Matsura, Secretario General de
la UNESCO, anunció
en París que Beirut fue elegida capital mundial del libro
superando a las capitales de
los grandes países.
Matsura expresó que Beirut al ser reconocida como un oasis
de diálogo, independientemente de los desafíos en materia de
paz y coexistencia aún por resolver, demuestra que esta
ciudad esta viva y latente y que el libro contribuye con
eficacia para el bien de la región.