Los libaneses siguen con profunda preocupación y sumo
interés la batalla de Nahr El
Bared entre el ejército libanés y el grupo
armado "Fath El Islam" y sus secuaces. El
ejército ha dado muestras de su decisión de acabar con esta organización
terrorista por todos los medios militares y de seguridad disponibles.
Los libaneses comprenden la importancia de esta batalla
que ha unido sus filas y a cuya luz han de definirse muchos asuntos
relativos a la marcha del estado y sus instituciones políticas, militares y
de seguridad. Aspiran a que se produzca una definición rápida a esta anormal
situación y cerrar así en forma definitiva el foco conflictivo en el norte.
Sin embargo, plantean muchas preguntas legítimas acerca del porque de tantos
mártires caídos en las filas del ejército y del porque de la lentitud en las
operaciones militares.
Los expertos en asuntos militares y estratégicos
responden a estos interrogantes diciendo que el ejército libanés está
librando una de las más difíciles batallas que un ejército regular haya
librado en el mundo y ello se debe a:
1)
Normalmente, los ejércitos luchan en
territorios abiertos y al llegar a zonas habitadas, sean ciudades o aldeas,
las sitian y siguen su marcha dando por hecho que estas zonas han de caerse
por efecto del bloqueo. Sin embargo el ejército libanés se ha visto obligado
a penetrar en el campamento de Nahr El
Bared para extirpar del mismo los elementos
terroristas activos. La batalla es muy difícil en una zona habitada y
requiere de mucho tiempo y por ello el ejército avanza con mucho cuidado.
2)
El ejército encuentra mucha dificultad
en avanzar a causa de la presencia de civiles inocentes que el ejército debe
esquivar y proteger para que sean afectados por ningún daño.
3)
Los grupos armados que combaten al
ejército, apoyados por otras organizaciones, son de un número importante y
poseen armamento similar a un ejército entero. Utilizan morteros, lanza
cohetes y cohetes antitanques, además de armamentos y equipos muy
desarrollados.
4)
Estos insurgentes no respetan en su
accionar las convenciones de Ginebra. Normalmente, todo ejército que se ve
sitiado sin ninguna posibilidad de triunfar se capitula. Por el contrario,
estos grupos no tienen ninguna intención de capitularse y obligan al
ejército a forzarlos a ello o, caso contrario, aniquilarlos.
Este tipo de guerra es considerado el más difícil que un
ejército regular pueda librar. El ejército libanés ha sitiado el campamento
y ha bombardeado en todos las direcciones. Y cada vez que detecta un punto
débil en cualquier lugar sitiado se irrumpe en él. Sin embargo, los
terroristas están ubicados en edificios grandes y altos y han puesto
explosivos en todas partes incluso en los cadáveres y los edificios. Ante
esta situación todo ejército tiene dos alternativas: o avanzar en forma
rápida lo cual causaría muchas víctimas o avanzar en forma cuidadosa para
disminuir las víctimas civiles y militares. El ejército libanés está
aplicando la segunda opción dado que la batalla se está librando de un
edificio a otro y los terroristas siembran los explosivos en todo edificio
que abandonan.
El ejército está avanzado desde el este del campamento
que aunque se llame de esta forma contiene numerosos edificios. Este
campamento está dividido en dos partes: La parte sur donde viven muchos
civiles mientras que en la parte norte se han levantado muchos edificios
fortificados.
Los terroristas luchan motivados por una doctrina que han
abrazado o sea hasta la muerte. La muerte tiene para ellos un significado
especial. Pocos de ellos prefieren entregarse a morir. Este aspecto
constituye un gran escollo ante el ejército porque el soldado, al
enfrentarse con un miliciano que no quiere entregarse, se ve obligado a
dispararle. Pero, al estar este miliciano encintado con explosivos termina
causando grandes consecuencias al soldado. Por ello el ejército está
avanzando y atacando acompañado con expertos en desactivar explosivos y
minas a fin de disminuir los daños.
Sin duda, el ejército ha tomado la decisión de actuar con
total firmeza frente a este grupo armado que actúa con mentalidad suicida y
que tiene muy pocas intenciones de entregarse. En este sentido, se han dado
instrucciones a los soldados de tener la máxima prudencia al enfrentarse con
cualquier miliciano que desea entregarse puesto que ello puede ser una
trampa mortal para ellos.
Asimismo, y además de los cinturones explosivos, está el
tema de los civiles que los milicianos están usando como escudos humanos y
la geografía misma del campamento que se asemeja a una selva de cemento por
la poca separación entre sus edificios y la estrechez de sus callejones. El
ejército ha utilizado en la batalla unidades de ataques, de prevención, de
intervención, de infantería, y de tanques. Estas últimas han podido llegar
hasta un determinado punto del campamento al verse impedido de avanzar en
los callejones donde los insurgentes dominan la situación con sus armas
RPG.
La lucha hoy es una lucha de infantería apoyada por
cañones pesados. Inclusive estos últimos han visto limitado su rol por las
cortas distancias existentes entre ambas partes dado que la máxima distancia
entre los insurgentes y el ejército no supera los 700 metros lo cual limita
cualquier uso de armamento y pertrechos.
De ahí que el avance militar debe ser preciso y a un
considerable costo material y humano. La situación ha de complicarse en caso
de que fracasen las organizaciones palestinas en impedir el despliegue de
los milicianos de Fath el Islam entre los
civiles. Sería una ecuación muy difícil. Por lo tanto, la manera más
apropiada en este caso es mantener el asedio ya que el ejército no está
dispuesto a entrar en una batalla a costa de decenas de vidas de civiles.
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