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Mensaje de Marcel KHALIFE (músico y compositor libanés, nombrado el 7 de junio de 2005 como "Artista de la UNESCO para la Paz") leído en la sede de la UNESCO, en París, el 3 de agosto de 2006 |
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"Carta dirigida a los Artistas de la UNESCO para la Paz en el Mundo" LA UNESCO hizo bien en nombrarlos "Artistas para la Paz" porque ustedes se consagraron a la Paz: seres y expresiones. Ustedes, la elite actual del mundo del arte y de la creatividad, transmiten su experiencia a escala universal como un signo de autenticidad, de renovación y de conquista permanente de nuevos horizontes. Esto dio a vuestro arte una gran popularidad en vuestros respectivos países. LA UNESCO, por otra parte, decidió esta elección porque el arte es un vector que transmite la excelencia de vuestra contribución y vuestro papel activo en el desarrollo de los grandes valores universales. La UNESCO, luego reafirmó la expresión "Para la Paz", en vuestras nominaciones, porque el arte es el corolario de la paz, de la paz mental, de la paz interior y de la paz con los otros. Es ‚ésta la primera de las reivindicaciones, a la hora en que el hombre tiene una necesidad vital de esa paz mental, de serenidad y de adhesión a los valores esenciales que garantizan su humanidad; el que humaniza las relaciones con el otro y las refunda sobre las bases del perdón, de la amistad, de la equidad, del respeto al honor, al rechazo a la violencia, al fanatismo, a la dominación, a la represión, y a la ocupación. La UNESCO los eligió por vuestros valores, que son aquellos que vuestro arte defiende. Yo, firmante, Marcel Khalifé: Los interpelo, como colega que, como ustedes, lleva el título "de Artista de la UNESCO para la Paz", con el fin de que no den la espalda al espectáculo de desamparo generalizado que genera el poder militar Israelí desencadenado contra el Líbano y el pueblo libanés, contra Palestina y el pueblo palestino. Nada justifica nuestro arte si no somos la voz de los que no pueden expresarse. Tal es nuestra causa, a la cual dimos todo y la cual, hasta nos consagra como la voz elegante que habla en su nombre. Causa que llevamos tan lejos como nos es posible y que prometemos hacer clamar en nuestras obras; cánticos de amor y de fusión con todas las víctimas de todas las opresiones. En estos instantes decisivos que vive mi pueblo, llamo a vuestra lucidez para que comprendan esta causa humanitaria y que trabajemos juntos para que cesen los homicidios colectivos, perpetrados a diario a la vista y con el conocimiento del mundo "civilizado". Todos vemos la amplitud de la catástrofe difundida en la televisión. Expresemos, entonces, en voz alta nuestra categórica negativa a las masacres del ejército de ocupación israelí contra nuestro pueblo. Artistas de la UNESCO del mundo entero, Bauticemos a los hombres de felicidad y retiremos de sus pechos la aflicción de la guerra destructora, con alegría frente a la pena, con esperanza frente a la decepción, con un horizonte que se abra frente a lo desconocido, como un prado verde frente a la sequedad, como un murmullo que chisporrotea frente al silencio... el desafío reajusta la causa... si ella se pierde en los dobleces de la ambigüedad. Amigos, Dejemos que se perciba lo que en nosotros quede de sentido humano y seamos como una cuerda salvadora tendida hasta el abismo de la muerte,...rescatando lo que huye. Seamos un bálsamo para nuestras heridas cuando los grandes de este mundo arrojan sal para que se sienta más el dolor. Protesten contra esta herida que no quiere cicatrizar. Sean un furor tumultuoso en la calma afelpada, un eco de la rebelión de los hombres en una serenidad en la que la pregunta nos reenvía al callejón sin salida de una respuesta preparada. Amigos, Vuestra solidaridad con nosotros tiene un sentido: Para que no seamos reducidos, hombres y piedras, bajo los golpes repetidos, a la desesperación y a la decadencia. A fin de que nos levantemos como una fortaleza frente a las incursiones del odio y de prevenirnos del enemigo en todas sus formas, busquemos refugio en los hombres a quienes nos dirigimos, y nos dirigimos a lo más profundo en ellos. Busquemos sin abandonar jamás la defensa del ser humano con las armas del amor. Para la defensa de nuestro baluarte y del bello significado que funda nuestro país. A pesar del terror de lo que nos llega, encendemos en la sangre la sal de los orígenes. Pronunciamos la contraseña "Amor" para que caigan los edificios nacidos de la era estéril y sus grietas. Artistas de la UNESCO para la Paz, Apoyémonos y juntos demos conciertos en beneficio del Líbano y Palestina, que sea ésta una alianza dotada de amor y de gracia. Encontrémonos para clamar, con toda fe, que los tiempos putrefactos guardados por los tiranos codiciosos de la guerra, asedian al hombre y a la vida. No podemos imaginar un mundo pervertido y desprovisto de sentido, donde las políticas se amoldan a lo vil y lo decadente. Estas políticas rencorosas donde Israel y sus maestros instalan impunemente los mecanismos de la ruina del mundo para universalizar sus valores venenosos. Los gobernantes de los Estados Unidos de América preconizan el crimen metódico y sistemático, al mismo tiempo que se visten con la máscara de la potencia al servicio del "bien en el mundo". Un salvajismo ciego, despreciativo, duro y sin piedad, que no se preocupa ni por las Naciones Unidas ni por el derecho internacional. La comunidad internacional en cuanto a él es silenciosa y olvidadiza de los crímenes de los dueños de la "ingeniería del mundo libre". No vayamos demasiado lejos. La invasión de Irak es un caso flagrante de terrorismo internacional que pone en evidencia un desprecio total del derecho internacional. ¿Cómo estos gobernantes llegaron allí? Una banda de malhechores fanáticos e ignorantes que detentan en sus alforjas las armas destructoras. ¿Cómo desnudaron de su sentido a la democracia y a la libertad y propagaron por doquier el caos y eliminaron toda forma de resistencia legítima lanzando sobre ella la sospecha de terrorismo y el oprobio general? Amigos, Recordemos que lo humano en el hombre no podrá ser sometido bajo las botas guerreras, y que lo bello resurge siempre de las cenizas. Démonos cuenta que el yugo del odio contra los hombres, las piedras, las almas y la voluntad no puede más que ser breve, que la espuma se dispersa y que sólo lo que es beneficioso para los hombres subsiste. Retomemos pues un camino que ninguna circunstancia trabe. Porque nosotros no discutimos por estos tiempos de guerra, de silencio culpable y de destrucciones globales. Retomemos vigor por la vida, la renovación y la resistencia, y reabramos un tragaluz por el que por fin se airee una región asfixiada por veleidades guerreras. Nuestro pueblo prefirió la confrontación y rechazó la abdicación. Una confrontación grande y noble que mide la dureza tanto como las consecuencias. Nuestro pueblo sabe lo que significa levantarse contra el enemigo israelí que recurre a la destrucción de nuestra vida diaria y viola nuestra intimidad. En estas circunstancias, mientras que nos es pedido ser los guardianes del sueño, del viento y del kilo de harina por el hierro y por la sangre, una solidaridad espontánea se impone en nosotros y declina la resistencia bajo formas diversas. Así la Nación misma ser devuelta, el árbol a su tierra, y la rosa a su color. Esta resistencia desnuda el desencadenamiento de la violencia del enemigo que no vacila en bombardear y perpetrar carnicerías repetidas. Ella descubre también la profunda apatía del mundo árabe en su conjunto frente al Líbano y Palestina. La cobardía de los dirigentes árabes y el aislamiento del Líbano, demuestran una forma de complicidad de estos regímenes con Israel. La represión de sus pueblos es otro aspecto de su responsabilidad en la ruina generalizada. Este silencio árabe casi total sobre la guerra que sufre el Líbano y Palestina es horroroso, porque tiende a paralizar toda veleidad de resistencia y lleva a la desesperación y la abdicación. En este día, y con el fin de oponernos al enemigo israelí; por nuestros niños, por nuestras flores, por nuestras calles, por nuestras canciones, por nuestras alegrías, por nuestro aire, por nuestro mar, por nuestra tierra, Nosotros llamamos a todas las naciones para que se solidaricen para que los nuestros puedan retornar a sus hogares y a sus pueblos, para que los nuestros estén fuera de peligro y que las condiciones de una vida decente sean posibles para ellos. Amigos, Impliquémonos en este ineludible problema, así participaremos para aportar respuestas a las preguntas planteadas y permitiremos que los problemas del mundo sean expresados. Creemos las motivaciones que conducirán a cambiar esta situación. ¿Qué valor tiene un artista si no contribuye sinceramente a la liberación del hombre y a su emancipación? ¿Qué valor tiene un artista si no se rebela? La civilización es hija de un momento de rebelión... Marcel Khalifé" |
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