
![]()
Homenaje a la Sra. Lamia Haidar de Made en el Centro Islámico de la República Argentina |
![]()
|
La Embajada de la Republica del Líbano y el Circulo Literario Gibran Khalil Gibran les da la bienvenida a representantes de las embajadas de los países árabes, dignidades eclesiásticas, autoridades del Centro Islámico de la Republica Argentinas y de entidades de la colectividad árabe, señoras y señores.
Hoy, es un día significativo para nuestro Circulo Literario, ya que es la primera vez que realizamos un homenaje a una dama tan entrañable, como es la señora Lamia Haidar de Made, venida desde el Líbano en el año 1936, con solo 14 años de edad en compañía de su querido esposo. Lamia nació en Baalbek en el seno de una familia prestigiosa por su honorabilidad y linaje. La estirpe de los Haidar es reconocida hasta el día de hoy; familia numerosa integrada por cientos de parientes que residen en localidades radicadas en el valle de la Becaa y en Beirut.
Su abuelo era el intendente del lugar, mientras que su padre fue un prestigioso abogado, dueño al mismo tiempo de un acreditado estudio y, propietario de un periódico denominado “Noticias”en la ciudad de Damasco. Hombre inteligente y carismático, tenia la facilidad de hablar varios idiomas entre ellos francés, ingles, turco, italiano y persa. La familia Haidar, era también propietaria de tierras trabajadas por campesinos, que los veneraban motivados por los beneficios económicos que les otorgaban; como así también por el trato familiar que recibían. La madre de nuestra homenajeada, atendía con esmero y dedicación a la familia integrada por 5 hijos, cuatro niñas y un barón. “Lamia recuerda a su madre atendiendo las necesidades de todo el núcleo familiar: hijos, esposo, tías y abuelos. Evocaba también, a pesar del tiempo transcurrido, el aroma de las masitas elaboradas por ella, con harina de maíz y miel que amasaba y horneaba con amor y dedicación. Era una mujer abnegada e inteligente, administraba los campos familiares con idoneidad. Cuando llegamos a la edad escolar, continua relatando Lamia mis padres decidieron trasladarse a la casa que poseíamos en la ciudad de Beirut. Los estudios primarios los realice en el colegio del Sagrado Corazón. Él ultima día de clase de cada año cumplido, nos venia a buscar el chofer de la abuela para llevarnos a la “casa grande” en Baalbek. Era tradición de esa época mostrar a la zete la libreta de calificaciones, que ella leía con atención. Siempre fui una niña aplicada, mis calificaciones eran buenas solamente tenia una materia más floja que era ingles. Por ese motivo le aclare a la abuela que el idioma ingles no me gustaba, alegando la hipótesis de que los ingleses eran piratas. Ella me mira con picardía, y sonriéndome me dijo tampoco son de mi complacencia. Ambicionaba estudiar en la universidad periodismo, era mi vocación. Pensaba trabajar al lado de mi padre que lo admiraba por su sabiduría. Siempre me gusto escribir, soy poetiza y tengo facilidad para narrar historias. Cuando llegaba a casa de la zete todo era alegría y dicha, luego de descansar salíamos junto a mis hermanas y familiares a pasear a Raes el Ain, espacio al aire libre entre las montañas nevadas, rodeado por hoteles y confiterías. Es un sitio pintoresco donde las familias van con sus hijos a caminar. Mi futuro esposo Husain Made, era un inmigrante libanés que había retornado a la patria procedente de la Argentinas. Venia como turista a conocer las ruinas de Baalbek. Posteriormente decidió ir a descansar al mismo sitio donde estábamos nosotros. Al verme me dijo un piropo en español que yo no entendí. Un primo que estaba en la comitiva se le acerco expresándole “por favor retírese, esa niña es mi prometida”. Ante esta situación, Husain que era un hombre audaz decidió ir a casa de la abuela a pedir mi mano. La zete al ver que las cosas podían complicarse entre los dos jóvenes, resolvió que debíamos viajar a Damasco donde residía mi padre. El joven enamorado, junto a su hermano José emprendió también el viaje hasta la capital de Siria para hablar con mi papá. Cuando llegó a nuestra casa, mi progenitor llevo a José al escritorio para conversar, al mismo tiempo, mi prometido esperaba en la sala. Al ingresar a ese recinto me hallaba nerviosa y un poco asustada. Él, con gran suavidad me toma la mano poniéndome un anillo de bodas, que la besa con gran calidez. En ese momento me sentí turbada y a la vez ruborizada. Posteriormente mi padre y mi futuro cuñado salieron del escritorio, a la vez, mis tías y hermanas entraron al gran living aplaudiendo, eso simbolizaba que estaba comprometida. La boda se realiza al poco tiempo, mi madre me regaló el ajuar más hermoso que había en Beirut, con mis tías fuimos a comprar la seda natural para el traje de novia que confecciono una famosa modista francesa. El casamiento duro 40 días. Emprendimos luego el viaje hacia la Argentinas. La despedida de mi familia en el puerto de Beirut fue desconsolada. Gracias a Dios, mi esposo fue un hombre sorprendente, enamorarme de Él me resulto fácil. No obstante, el desarraigo se siente en el alma, es difícil de superar, pensaba que regresaría a mi patria muy pronto.
Residimos en la provincia de Mendoza y luego en la ciudad de Buenos Aires. En líneas generales nos fue muy bien económicamente en la nueva patria. Mi marido era un hombre hábil para los negocios, era propietario de importantes bienes raíces. En una de nuestras propiedades se alojo el primer representante que envió el Líbano a la Argentinas. Posteriormente la colectividad libanesa pudo comprar la casa de Avenida Libertador donde hoy se erige nuestra Embajada Tuvimos unos hijos maravillosos, con Aída, Zoraida y Adel regresamos a mi patria luego de once años de ausencia, estaba embarazada de mi cuarto hijo. Tarex nació en el Líbano. Nos quedamos un tiempo prudencial que me sirvió para percibir la sabiduría de mi padre, escuchando con atención historias de tiempos pasados. Retornamos a la Argentinas, continuamos con nuestras actividades y, nuevamente Dios nos bendijo con la llegada de nuestro ultimo hijo mi querido Julio. Los tres varones estudiaron carreras universitarias, siendo hoy profesionales exitosos e idóneos. Aman al Líbano, por ese motivo tienen participación activa en las instituciones de la colectividad. Dios también me bendijo con 17 nietos y 12 biznietos, todos ellos muy afectuosos El transitar de la Sra. Lamia Haidar de Made en la colectividad libanesa de nuestro país, es digna de conmemorar. Siempre trabajo con empeño, ayudando al necesitado, brindando todo de su parte sin exigir nunca nada. Fue la primera presidenta de la comisión de damas del Centro Islámico teniendo una excelente gestión, siendo recordada por sus pares por su inteligencia, carisma y dulzura. Su accionar se vio también reflejada en distintas comisiones directivas como en la del Hospital Sirio Libanés y Damas libanesas.
Finalmente todos los que estamos reunidos en este agasajo le quiere decir gracias Sra. Lamia Este es el tributo que hoy ofrecemos a esta gran mujer, rodeada de sus hijos, nietos, embajadores y amigos por su vida ejemplar y su accionar en la comunidad libanesa de la Republica Argentinas. Lic. Liliana Cazorla |
|
Himno Nacional |
Sr. Presidente |
Sr. Embajador |
Polيtica | Economيa
| Turismo
| Trلmites |
Cultura النشيد الوطني | فخامة الرئيس | ســـعادة السفير | سياسة | اقتصاد | سياحة | معاملات قنصلية | ثقافة | نشاطات |مواقع اخرى | اانصل بنا | شروط الاستخدام | تسجيل |
![]()