A pesar de la
fuerte crisis política que está viviendo el Líbano desde
hace más de diez meses, y a pesar de los sangrientos
atentados dirigidos contra algunos diputados, el sector
inmobiliario en el Líbano ha podido desligarse de la
recesión y marcó una creciente actividad que se tradujo en
numerosas obras en todos los barios de Beirut.
"Con todo lo que ha
vivido el Líbano desde el asesinato de Rafiq Hariri, en
2005, esperábamos un colapso en el sector inmobiliario",
admitió el experto Boudisseau Guillaume de la empresa
inmobiliaria Ramco.
"No sólo el mercado
ha permanecido estable, sino que las obras de construcción
están avanzando rápidamente y los precios se han
incrementado en más de un 50 por ciento en dos años",
sostuvo.
Boudisseau dijo que
más de 200 nuevos proyectos se encuentran actualmente en
fase de desarrollo en Beirut, incluidos los rascacielos
residenciales de lujo con nombres como "Sky Homes", "Dream
Bay" "Platinum Tower", y "Hugo 43".
Un vistazo a la
situación socio política del Líbano muestra que los indicios
no son alicientes para que los inversores se vuelquen al
mercado inmobiliario en este país. La guerra que Israel
desató contra el Líbano en el verano de 2006 ha causado
enormes daños y ha alejado a los inversionistas. Además, el
enfrentamiento militar entre el ejército libanés y el grupo
terrorista en el campamento de Nahr el Bared fue muy férreo
y duró varios meses, los atentados políticos no cesan y no
hay nada que indique que la crisis política entre la mayoría
y la minoría ha de tener alguna solución a corto plazo.
Pero a pesar de
esta situación, Boudisseau dijo que "hay un sorprendente
clima de optimismo entre los contratistas en el sector
inmobiliario a pesar de que saben que el apetito de los
ricos clientes del Golfo se ha reducido desde la guerra del
verano de 2006 y que el volumen de las ventas es menor que
antes".
Por su parte, el
Gobernador del Banco Central del Líbano, Riad Salameh,
considera que el continuo interés en el sector inmobiliario
se debió en parte a las estimaciones bajas de los valores de
las propiedades en el Líbano luego del asesinato de Hariri
el año 2005 en comparación con el aumento de las propiedades
en varios países árabes a raíz del aumento del precio del
petróleo. Esta situación, dijo Salamah, incentivó a los
emigrantes libaneses y a los extranjeros a procurar mayores
beneficios, especialmente en el sector inmobiliario.
Por su parte, el
experto Boudisseau consideró que "los precios de las
propiedades en Beirut han sido últimamente inferiores a
otros países, y esto es una invitación indirecta a los
inversionistas a venir a invertir en el Líbano en estos
momentos para beneficiarse de los bajos precios". "El costo
por metro cuadrado en el centro de Beirut está entre 1.000 y
4.000 dólares", aclaró.
El experto
inmobiliario Cristian Baz dice que "en el Líbano se puede
comprar una propiedad de 300 metros cuadrados por 600.000
dólares".
Boudisseau continuó
diciendo que "Los desarrolladores inmobiliarios han
mantenido sus precios, y algunos incluso los han aumentado.
Ellos piensan que en caso de elegir un nuevo presidente de
la República los precios tenderán a subir y que, en el peor
escenario, se mantendrán tal como están ahora y no bajarán
de ninguna manera".
"Esta lógica se
aplica también a los clientes: compren ahora porque el fin
de la crisis política provocará un fuerte aumento en los
precios".
El alza de los
precios se debió principalmente a la escasez de lotes
disponibles para la construcción en Beirut y al aumento de
los costos de la mano de obra y de los materiales de
construcción.
Boudisseau dijo que
la emigrados libaneses representan "más del 50 por ciento de
los clientes" en el sector inmobiliario.
El Banco Central
Libanés aclaró que la economía libanesa que sufre las
consecuencias de una deuda exterior que supera los 40 mil
millones de dólares, sigue dependiendo en gran parte de las
remesas anuales que giran los emigrados libaneses a sus
parientes y que alcanzan anualmente los cinco mil millones
de dólares.
"Ellos son los que
están impulsando el mercado porque, haya o no crisis, ellos
siguen aferrados a asegurar la tenencia de la casa propia en
el Líbano", dijo Baz. Y finalizó diciendo: "Estamos viviendo
el proceso de absorber los temblores. Dos o tres meses
después de un ataque, e incluso de una guerra, las
actividades vuelven de prosperar con mucha fuerza. Es como
un milagro".