Un informe
de la Asociación de Bancos del Líbano, emitido
recientemente, estima que las actividades de los
bancos libaneses en el exterior representan
actualmente entre el 6 y 7 por ciento del total de
sus actividades y que las filiales en el exterior
están obteniendo ganancias que oscilan entre el 15,
el 20 y hasta el 50 por ciento de sus activos. El
Gobernador del Banco Central señaló que el promedio
de rentabilidad obtenido por los bancos libaneses en
el exterior está en el orden de 35% y que se estima
que este porcentaje alcance el 50% en los próximos
años.
El
presidente de la Asociación de Bancos del Líbano,
Francois Basile, explicó al diario “al Hayat” que
“la incursión de los bancos libaneses en el exterior
se debió a su crecimiento, su reestructuración, y la
adopción de nuevas tecnologías lo cual les permitió
obtener resultados muy buenos”. Agregó que el
aumento de las tasas de interés provocó el ingreso
de grandes depósitos desde el exterior, tanto de
libaneses y no libaneses, lo cual aumentó
considerablemente los activos bancarios cuyo volumen
superó las necesidades del mercado local y empujó a
los bancos a invertir en el exterior especialmente a
raíz de la apertura de algunos mercados árabes y la
alta liquidez en los mercados árabes a causa del
boom petrolero y el aumento de la demanda de nuevos
proyectos de infraestructura en los países vecinos.
Basile no
limitó las causas de la apretura de los bancos
libaneses al exterior a la situación política del
Líbano que está dificultando las actividades del
sector en el mercado interno, sino consideró que
esta situación aceleró la apertura al exterior que
es un paso importante para diversificar los ingresos
y la rentabilidad de los bancos.
En cuanto a
las diferencias de regímenes financieros entre los
países árabes, Basile señaló que a pesar de estas
diferencias existentes entre un país y otro, los
principios de la actividad financiera son muy
similares en todo el mundo. Los bancos libaneses
aplican los métodos bancarios apropiados vigentes en
el Líbano y han logrado una vasta experiencia en los
mercados europeos donde están presentes, inclusive
en todo lo referente a la aplicación de controles
contra el lavado de dinero que es un tema
prioritario en los reglamentos y las medidas
adoptadas por los bancos centrales de esos países.
Basile
destacó “que la banca libanesa abrió filiales en los
mercados externos con el objetivo de permanecer allí
y contribuir en el proceso de desarrollo del país
donde actúa”. “En todos los casos hay una
cooperación e integración estrecha con los bancos
locales”, dijo y aclaró que “en algunos casos existe
alguna competencia y que la inversiones de los
bancos libaneses empiezan a dar frutos recién en el
lapso de cinco años cuando se normaliza su
rentabilidad después de haber amortizado los
gastos”.
El informe
de la Asociación de los Bancos del Líbano señala que
el total de los activos/pasivos de los bancos
asciende a 79 mil millones de dólares (junio de
2007) constituyendo sus activos 3.5 veces el
Producto Bruto Interno, estimado en 22 mil millones
de dólares en 2006, lo cual es un porcentaje
altísimo en comparación con los promedios
internacionales. Los depósitos alcanzaron los 63.8
mil millones de dólares (2.8 veces el PBI) mientras
que los prestamos al sector privado, residente y no
residente, sumaron 20.6 mil millones de dólares (87%
del PBI). Los prestamos al sector privado no
residente se incrementaron en forma notable ya que
pasaron de una participación del 20.7% el año 2003 a
45.7% el año 2004, 22.2% el año 2005 y 58.2% el año
2006 estimando este porcentaje para el año en curso
en 42.6%.
El informe
aclara que los prestamos al sector privado no
residente siguen siendo bajos en comparación con la
suma de los prestamos al conjunto total del sector
privado, residente y no residente - aunque los
mismos hayan aumentado de 4% en 2004 al 10% en 2007
- ya que los bancos están procurando realizar
inversiones apropiadas de la masa de depósitos a
través de la apertura a los mercados externos, sea
esto por medio de prestamos a los no residentes o a
través de la presencia directa en el exterior
aprovechando las ventajas preferenciales
existentes.
Según el
informe, el valor de los activos de los bancos
libaneses en el exterior, a fin de junio pasado, era
de 18.866 millones de dólares (superior a los 16.440
millones a fines de 2006) mientras que los pasivos
sumaban hasta fines de junio 12.530 millones de
dólares (12.182 millones a fin de 2006). Esto
significa un activo neto del orden de 4336 millones
de dólares (4258 millones a fines de 2006), suma que
representa una alto nivel de liquidez en moneda
extranjera que puede ser usada cuando sea necesario.
El informe
detalla que la apertura al exterior, de múltiples
facetas, de los bancos libaneses, comenzó con el
otorgamiento de préstamos para luego empezar a
partir de la década del setenta a instalarse
directamente en el exterior, acentuándose esta
tendencia en forma notable a partir del milenio y en
especial en los países vecinos que constituyen una
prolongación natural de la economía libanesa. La
cantidad de filiales autorizadas aumentó de 47 en el
año 1993 a 129 en junio de 2007, entre las que se
destaca el aumento de las filiales en los países
árabes que pasó de 10 en 1993 a 92 en junio pasado.
Dichas filiales pertenecen a 17 bancos y están
radicadas en 18 países (13 países en 1993). Jordania
y Siria tienen la mayor parte de estas filiales, 30
en cada una, equivalente al 23.3% del total de la
expansión financiera libanesa en el mundo, seguidas
por Egipto con 17 sucursales (13.2%) luego Chipre
con 10 sucursales (7.8%) y Emiratos Árabes Unidos
con 9 sucursales (6.2%).
La
expansión hacia estos mercados se inscribe en el
marco de la búsqueda de nuevas accesos al trabajo y
a las inversiones para “diversificar los riesgos de
las actividades financieras productos de los riesgos
políticos en el país” ya que esta expansión hará
“que los bancos libaneses adquieran una creciente
solidez para enfrentar los acontecimientos locales”,
además de “diversificar las fuentes de ingreso para
lograr cierto equilibrio en sus rentabilidades”.
Otro factor de esta expansión radica en “aumentar la
porción del banco en el mercado en forma simultánea
con las regulaciones de “Basel 2” lo cual pone a los
bancos en el foco de la competencia y los estimula
para desarrollar sus actividades, sus recursos
humanos y sus productos financieros, ofreciendo todo
tipo de servicios financieros a todos los estamentos
de la sociedad”.