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En 2003, la ONU preparó y publicó el primer informe sobre el cumplimiento de los “Objetivos de Desarrollo del Milenio” por parte del Libano. El informe señaló que el Líbano está en el camino correcto para cumplir estos objetivos en 2015. El Gobierno libanés, en 2006, preparó elementos estratégicos nacionales para el desarrollo afines a esos objetivos que fueron implementados en planes de trabajos sociales dentro de varias reformas económicas y financieras que apuntaban al constante crecimiento económico y a reducir el promedio de la deuda pública en relación al Producto Bruto Interno.
La realidad es que el Líbano, desde fines de 2000, ha realizado grandes esfuerzos para cumplir los “Objetivos de Desarrollo del Milenio”. Estos esfuerzos llevaron a obtener varios logros, el más destacado es que el Líbano logró disminuir el porcentaje de los que viven debajo de la línea de pobreza: de 27% en 1995 descendió a 20,6% en 2004. Además, el Gobierno libanés adoptó varias medidas para mejorar la distribución de la riqueza, reflejado en el Índice de Gini que retrocedió a 0,361 en 2004, en relación a 435.0 en 1995.
El Líbano fue capaz de aumentar el porcentaje de alumnos egresados de escuelas primarias, elevándose de 95.3% en el año escolar 2001-2002 a 96.3% durante el año escolar 2005-2006.
También descendió el promedio de analfabetismo en mujeres y se incrementó el número de mujeres jóvenes en escuelas primarias, elevándose de 76.2% en 1990 a 89.4% en 2001. Asimismo, el porcentaje de mujeres jóvenes registradas en escuelas secundarias llegó a alrededor de 79% en 2002. Sin embargo, ésto no fue acompañado con una mayor participación de las mujeres en las decisiones políticas, ya que fueron seis las mujeres que consiguieron ingresar a la Cámara de Diputados en las últimas elecciones. Esto llevó al Organismo Nacional Electoral, formado por el Consejo de Ministros a sugerir, en 2005, un cupo femenino en las postulaciones, en donde cada lista incluyese, en forma obligatoria, un porcentaje de mujeres candidatas. El Organismo consideró que esta regulación es una “distinción positiva” que apunta a corregir el error y a retornar al equilibrio social perdido ya que a pesar de haber transcurrido más de medio siglo desde que se otorgó a las mujeres el derecho al voto y a la postulación, ellas todavía no tuvieron una verdadera oportunidad de participación política, por varias razones, entre ellas razones sociales. Esta propuesta está en sintonía con el acuerdo de eliminar cualquier forma de discriminación contra la mujer, al cual el Líbano adhirió, y también con el Congreso de Beijing de 1995, que el Líbano también aprobó.
Por otro lado, y en el marco de los “Objetivos de Desarrollo del Milenio”, el Líbano logró reducir el promedio de mortalidad infantil, de 26 por mil en 2000 a 19 por mil en 2004. También tuvo éxito en disminuir el promedio de la mortalidad materna, de 140 casos por 100. 000 en 1990 a 3.86 en 2004.
En cuanto a la lucha contra el VIH/ SIDA, malaria y otras enfermedades mortales, el Líbano puede afirmar que el número de infectados con el virus del SIDA disminuyó en 2007 a 15 por 100.000 personas. Igualmente, los casos de tuberculosis se redujeron a 9.38 por 100.000 personas.
Para concluir, el Líbano consiguió, hasta el inicio del segundo trimestre de 2006, logros notables en lo que concierne el objetivo denominado: “Garantizar la Sostenibilidad del Medio Ambiente”. El Líbano ocupa, según el Indice de desempeño en el medio ambiente, el puesto 36 en una lista de 133 países; ocupa además el primer lugar en el mundo árabe, según el mismo Indice. Pero la guerra lanzada por Israel en el verano de 2006 tuvo catastróficas consecuencias en el medio ambiente, en ambas dimensiones de su sustentabilidad, económica y social. Esta guerra casi destruyó todos los esfuerzos del Líbano para cumplir con los “Objetivos de Desarrollo del Milenio”. Igualmente, la guerra causó pérdidas materiales que superaron los dos mil millones de dólares, ya que Israel destruyó miles de hogares, además de infraestructura esencial, como puentes y rutas y otras infraestructuras vitales que el Líbano había invertido enormes recursos para construirlos.
En cuanto a los daños del medio ambiente, especialmente los causados por esta guerra, debemos hacer mención acá a que los aviones israelíes bombardearon intencionalmente, el 13 y 15 de julio de 2006, las bóvedas combustibles de la estación Al Gia que genera electricidad, lo que causó la mayor catástrofe del medio ambiente conocida en la región este del Mediterráneo. El bombardeo produjo una mancha de petróleo en el mar en una extensión de 150 km sobre la costa libanesa, que tiene un total de 210 km. El incendio de una parte de la mancha causó la emanación de 180 giga gramos de monóxido de carbono, lo que equivale a lo generado por 27.5 millones de automóviles, en épocas en que la comunidad internacional redobla sus esfuerzos para disminuir emanaciones de gases calientes.
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