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El grupo de desminado recibe
con satisfacción “este gran apoyo financiero
Un pastor resultó muerto por una bomba racimo en el Sur del
Líbano el martes, después de pisar el artefacto mortal en un
campo cerca de la aldea de Hula. La noticia llega cuando el
gobierno de los Estados Unidos acaba de anunciar su donación
de US$ 1.500.000 para ayudar a resolver la crisis financiera
que sufren los equipos de remoción de bombas racimo en el
sur del Líbano.
Fuad Musa Ghanawi, de 45 años, fue gravemente herido al
detonar uno de estos explosivos letales, que estaba
enterrado sin explotar desde la guerra del verano de 2006
con Israel. Ghanawi, que murió en camino al hospital, se
agrega a la dolorosa y larga lista de civiles libaneses que
han sido y siguen siendo heridos gravemente o muertos por
bombas racimo israelíes desde 2006.
Todavía hay 12 millones de m2 de tierra contaminada por
estos artefactos que arrojaron los militares israelíes en
las últimas etapas de la guerra de 2006, cuando millones de
pequeñas bombas cayeron sobre el Líbano después de haberse
negociado un cese del fuego. Muchas de ellas no detonaron al
caer, y se convirtieron de hecho de minas terrestres, que
han resultado ser una amenaza mortal para los civiles
desprevenidos.
Existe preocupación de que se produzcan más víctimas, si no
se encuentran más fondos para solventar la remoción de
bombas racimo en el sur del país. Estos fondos se han
agotado en los últimos meses. Al menos tres empresas de
desminado se han visto obligadas a retirarse del área,
mientras que otras han debido reducir su personal.
Funcionarios de operaciones han advertido que gran parte del
esfuerzo por desminar el suelo libanés de las bombas racimo
corre el riesgo de detenerse, a menos que se encuentren
fondos, con lo cual queda la población civil bajo amenaza de
estallido de los artefactos sepultados en áreas
contaminadas.
El problema impulsó a los Estados Unidos a donar los fondos
al Grupo Asesor de Minas (MAG) una organización británica
especialista en remover bombas sin explotar. En una
declaración de la Embajada de los Estados Unidos, se afirma
que este aporte es parte de un programa más amplio de
desminado en el Líbano.
La gerente del programa de MAG en el Líbano, Christina
Bennike, declaró que el dinero era un incentivo muy
esperado. “El accidente de hoy, en el que un civil murió
trágicamente por una bomba, es una clara indicación de que
hay una necesidad permanente de remoción de municiones
racimo en el Sur del Líbano”.
Estos fondos vienen detrás de otra donación similar del
gobierno noruego, que llevó a cabo una campaña internacional
para eliminar el uso de municiones racimo. La campaña
culminó con la firma de un tratado internacional en Oslo en
diciembre de 2008, por parte de 95 países.
El documento declara ilegal la producción, almacenamiento y
uso de municiones racimo. Pero sus mayores productores y
usuarios, - Estados Unidos, Israel, Rusia y China -, se han
negado a firmar el tratado, lo cual ha provocado fuertes
críticas de quienes se oponen a este tipo de armas.
Sin embargo, ha habido signos alentadores de parte de la
nueva administración en Washington, en el sentido de que los
Estados Unidos están abiertos a restringir su uso. Nueva
legislación aprobada por el Presidente Barack Obama
establece reglas más estrictas para el uso y exportación de
armas, incluyendo una cláusula que prohíbe su venta a países
donde puedan ser usadas por civiles.
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