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LÍBANO: INFORME ECONÓMICO DE LOS AÑOS 2006 Y 2007
A continuación se detallan los puntos principales del informe económico nacional presentado a la Presidencia por el Consejo de Ministros.
Las proyecciones del informe económico de los años 2003 a 2005, y de los años 2006 y 2007, aplicando la metodología desarrollada durante la compilación de las cuentas de 1997 a 2002, han posibilitado, no sólo la evaluación de la evolución macroeconómica, sino que también han permitido establecer los cambios ocurridos en la economía libanesa y en sus finanzas.
Además, también se vio reflejado el impacto de los importantes hechos políticos de 2005 y 2006 en la actividad económica del país. Más aún, estas proyecciones indican el promisorio potencial de la economía libanesa en tiempos de paz y con climas económicos favorables en la región
A continuación se muestra un resumen de las principales observaciones que surgen de las cuentas financieras de los años 2006 y 2007.
La tasa de crecimiento de la economía libanesa fue del 7,5 % en 2007, después de un año de estancamiento parcial (con un crecimiento de sólo + 0.6 %).
El crecimiento económico del Líbano comenzó en 2003 y continuó su curva ascendente en 2004, pero sufrió una brusca interrupción en 2005, luego del asesinato del Primer Ministro Rafic Hariri en febrero y los importantes eventos políticos posteriores, incluyendo el retiro de las tropas sirias del Líbano en abril.
La recuperación económica se reanudó en el segundo semestre de 2005, y siguió su dinámico ascenso durante el primer semestre de 2006, con una fuerte tasa de crecimiento para ese año. Infortunadamente, la guerra de julio contra Israel, que duró más de seis semanas, no solo llevó a la destrucción de la infraestructura vial del país, sino que paralizó totalmente su economía; de este modo, la tasa de crecimiento retrocedió a un nivel de casi cero.
Sin embargo, una vez que se disiparon las consecuencias de la guerra y que comenzaron a aflorar los efectos del clima favorable de expansión económica regional, la economía libanesa se recuperó y reanudó su esquema de crecimiento, llegando a alcanzar, en términos reales, una tasa de crecimiento del 7,5 % en 2004.
Limitaciones continuas en la producción de bienes.
Las circunstancias económicas no afectaron de la misma forma a los distintos sectores. La agricultura, por ejemplo, registró una constante declinación en el PBI desde 1997 hasta 2005, cayendo del 6,7 % al 5,2 %, para luego registrar un leve aumento, a más del 6 %, en 2006 y 2007. En cambio, el sector industrial siguió declinando en forma constante, cayendo del 13,7 % en 1997 al 8,1 % en 2007.
Esta regresión se debe, en gran parte, a la pérdida significativa del valor agregado en el sector energético. En total, la contribución de estos dos sectores productores de bienes se estima actualmente en el 15 %. Debe notarse que la regresión registrada en el sector industrial hubiera sido insignificante si los valores relacionados con los factores de producción, en lugar de caer o estancarse, hubiesen seguido la misma tendencia que los precios del valor agregado total.
Las importaciones fueron más susceptibles a la situación económica que la producción local.
En 2006, el volumen de importaciones declinó en un 3,2 %, en respuesta a la caída de sólo 0,5 % de la demanda total. Por el contrario, el volumen de la demanda total aumentó en un 10,4 % en 2007, produciendo un incremento del 17,2 % en el volumen de bienes importados.
Los tres componentes de la demanda total, es decir, el consumo, las inversiones y la demanda extranjera, que determinan la producción local y las importaciones, evolucionaron en forma diferente.
1) El consumo, considerando su peso en la demanda total (aproximadamente dos tercios), fue uno de los factores de mayor influencia para determinar la tasa de crecimiento.
1. El consumo privado declinó hasta el 2,1 % en 2006 y aumentó al 6,6 % en 2007. En especial, estas cifras destacan la compra de bienes durables como vehículos y bienes de uso doméstico (-6.1 % en 2006, + 15.8 % en 2007). Es evidente que en 2007, los hogares realizaron las compras que no pudieron hacer en 2006 debido a la guerra.
2. Por otra parte, el consumo siguió en un aumento progresivo (+ 2.4 % en 2006 y + 4.5 % en 2007); el gasto actual de la administración pública ha sido bastante rígido.
2) Continuidad de inversiones privadas en 2006 y un aumento significativo en 2007.
- La evolución de las inversiones del sector privado a principios de 2006 registró un estancamiento durante el verano, pero prosiguió rápidamente con el cese de hostilidades. De este modo, al contrario de la demanda de consumo, las inversiones del sector privado aumentaron en un 4 % en 2006, con lo cual contribuyeron a atenuar la declinación, tanto de la demanda como del crecimiento. En 2007, éste último, no sólo se basaba en una corrección, sino también en una renovación de la actividad de la construcción.
Además, la necesidad de renovar los stocks, que comenzó el año anterior, también ayudó al aumento de las inversiones. De este modo, las inversiones del sector privado se incrementaron hasta llegar al 27,3 % en 2007, comparado con 2006.
- Las inversiones públicas también mejoraron en 2007, y esto se debió a la reconstrucción de la infraestructura destruida por los bombardeos israelíes.
3) De acuerdo con el concepto nacional, las exportaciones comprenden el intercambio de bienes y servicios, además de los gastos de los turistas extranjeros, en el campo económico del país. Estos factores sufrieron un estancamiento debido al bloqueo de las fronteras durante el verano de 2006. Su recuperación en 2007 fue más que discreta: -0.3 % en 2006 y +13.5 %en 2007.
- Las exportaciones de bienes y servicios al exterior declinaron en forma significativa durante el tercer trimestre de 2006, con lo cual la tasa de crecimiento respectiva decreció hasta llegar a una caída récord para los últimos cinco años: 0.9 %. En 2007, estas exportaciones retomaron su tendencia de incremento de los cinco años anteriores, hasta llegar a una tasa de crecimiento del 17 %.
- Los arribos de turistas se vieron afectados en forma negativa por la situación económica, al reducirse al 7,4 % en 2006 y estancarse en 2007 ( sólo + 0.2 %).
Un aumento en los precios de las importaciones se vio reflejado parcialmente en los precios al consumidor.
En promedio, los precios por unidad de los productos importados cayeron en un 4,1 % durante el período 1997-2002. Esto se debió, en gran parte, a la reevaluación de la libra libanesa con respecto a las principales divisas extranjeras y a la tendencia bajista de los precios de las materias primas. La libra libanesa, que está adherida al dólar estadounidense, comenzó a depreciarse en 2003, en tanto que el precio de las materias primas comenzó a aumentar una vez más.En consecuencia, los precios de las importaciones aumentaron en un 5,6 %.
Sin embargo, dado que los precios internos no siguieron la misma tendencia, los precios al consumidor aumentaron sólo en un 3,6 %. La misma tendencia se observó en los años siguientes: en 2006, los precios al consumidor aumentaron sólo en un 3,2 %, contra un aumento del 4,9 % en los precios por unidad de los productos importados.
En forma similar, en 2007, un aumento del 7,6 % en los precios de las importaciones sólo registró un aumento del 5% en ciertos productos locales.
El déficit de comercio exterior, que equilibra la discrepancia estructural entre los gastos internos y la producción interna, retrocedieron en 2006, para aumentar nuevamente en 2007.
Después del período evolutivo entre 1997 y 2002, esto llevó a una brecha de reducción en valores relativos entre los gastos internos (consumo + inversiones) y el PBI, es decir, del 33,0 % del PBI en 1997 al 17,5 % en 2002. En consecuencia, este valor fluctuó entre el 21 % y el 22 % de 2003 a 2006, para alcanzar el 25 % en 2007. Esta evolución es la consecuencia de la disparidad en los distintos sectores de la economía, y entre los precios de importación y de producción.
En forma paralela, el déficit comercial en bienes y servicios, que en un principio comprendía el 24,8 % de los gastos nacionales en 1997, cayó al 15,6 % de dichos gastos en 2002. Este radio fluctuó entre el 17 % y el 18 % en 2003 y 2006 respectivamente, y subió al 20,1 % en 2007.
Mayor dependencia de las transferencias del exterior.
El déficit en el tipo de cambio de bienes y servicios ha sido siempre cubierto por los ingresos y transferencias desde el exterior, los cuales han contribuido a financiar la economía nacional, ya sea en forma directa o indirecta, al sostener la configuración de ahorros de los hogares. Después de un período de declinación, las transferencias estimadas, excluyendo las inversiones directas, comenzaron a recuperarse en forma notable en 2003. Los nuevos ingresos y las actuales transferencias desde el exterior en los Ingresos Brutos Nacionales Disponibles cayeron del 18,6 % en 1997 al 2,5 % en 2002 y se elevaron al 13,6 % en 2003 y al 15,6 % en 2007.
Una balanza de pagos siempre positiva.
La importante corriente de transferencias de capital, a menudo bajo la forma de inversiones directas o subscripciones a letras del tesoro, han más que compensado el déficit de la balanza comercial, indicando un superávit en la balanza de pagos. En 2005 y 2006, este superávit se expandió más aún, con la disminución de las importaciones, después de una caída en la demanda.
Este superávit resultó ser más importante en 2006, después de un aumento de las transferencias. En cuanto a 2007, las transferencias posibilitaron nuevamente un superávit, a pesar del gran aumento de las importaciones y del déficit de la balanza comercial.
A continuación se muestran las tablas que corresponden a estos comentarios:
1. Cuenta de bienes y servicios.
2- Distribución del PBI por sector.
3. Principales montos globales de la economía nacional.
4. Principales montos globales de la balanza de pagos.
NOTA: La tabla está incluida en el ejemplar de la revista Arab Economy, Noviembre 2008. |