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Representa para mi un honor y
una profunda satisfacción inaugurar esta Primera Jornada de
“Integración Comercial entre la Argentina y El Líbano”,
orientada a articular y profundizar vías de integración,
cooperación y sumatoria de esfuerzos y potencialidades entre
dos naciones unidas por entrañables lazos de afecto y de
identidad, dispuestas a asumir el desafío de construir un
presente venturoso y un mañana mejor aprovechando no sólo
sus potencialidades, sino también buscando vías de
cooperación internacional que faciliten la suma de esfuerzos
y capacidades.
Es a partir de intereses en algún punto comunes, y de la
predisposición a trabajar en conjunto por el bienestar y el
interés de sus pueblos desde el campo de la economía y los
negocios -como es el caso de la Argentina y de El Líbano-,
que se lleva a cabo este encuentro que, seguramente,
resultará altamente provechoso, y servirá para abrir nuevas
vías de acercamiento y de consolidación de los vínculos de
amistad que tradicionalmente han unido y unen a ambas
comunidades.
En este orden quiero destacar y agradecer la valiosa
colaboración brindada para la realización de este evento por
la Embajada del Líbano en la Argentina, y el apoyo
dispensado por el Consejo de Legisladores, órgano directivo
del “Foro Asia, Europa Oriental, Países Árabes y
Latinoamérica”, y por la Unión Cultural Argentino Libanesa
y, naturalmente, las autoridades de la Cámara de Diputados
de la Nación, y mis pares legisladores.
En la actual economía mundial, caracterizada por una inédita
y singular dinámica de transformación, se manifiestan claras
tendencias hacia la internacionalización de los negocios y
de los mercados. En ese marco, las organizaciones
empresarias y productivas deben enfrentar innumerables
desafíos que las obligan a optimizar procesos productivos;
desarrollar tecnologías; mejorar estrategias de mercado y
posicionamiento; contar con buenos sistemas de
financiamiento y, por supuesto, a poseer recursos humanos
calificados, eficientes y comprometidos con el giro del
negocio.
Dentro de este proceso, la adaptación a la dinámica que
impone la globalización implica, además de lo expuesto y
como objetivo primordial, atender sobre todo las demandas de
mercados cada día más complejos y exigentes en términos
cuantitativos y de calidad, de manera de plantarse en el
escenario de la competencia con posibilidades ciertas de
éxito.
En tal sentido, y sobre todo a partir de la labor de los
Grupos Parlamentarios de Amistad Recíproca entre la
Argentina y El Líbano, se han sellado los múltiples y firmes
lazos de amistad que han unido y unen a nuestro país con ese
estado árabe. En tal sentido, una apretada síntesis de los
aspectos más salientes registrados en los últimos años en la
relación bilateral da cuenta, por ejemplo, que en junio de
2003 entró en vigor el Convenio de Cooperación Cultural y
Educativa entre la Argentina y El Líbano. Actualmente, se
encuentran en negociación o pendientes para su firma
acuerdos sobre Turismo, Cooperación Económica y Comercial,
Cooperación Científico-Técnica, Cooperación en Salud,
Cooperación Judicial y de Lucha contra el Tráfico de Drogas.
Por otra parte está en vigencia la denominada “Iniciativa
América del Sur-Países Arabes” (ASPA), tendiente a promover
el redescubrimiento recíproco de dos regiones que tienen
afinidades históricas y un vasto potencial en el campo de
las relaciones bilaterales. En este contexto, en febrero de
2008 se celebró en Buenos Aires la Reunión de Ministros de
Relaciones Exteriores de los estados sudamericanos y árabes,
mientras que en marzo último se realizó en Doha, Qatar, la
Segunda Cumbre ASPA, posterior a la Primera Cumbre que se
había llevado a cabo en Brasilia en 2005, reafirmándose
plenamente el compromiso con dicho acuerdo.
Por otra parte, y como otra nueva prueba de que ambos
estados avanzan en sus relaciones rápidamente, merece
consignarse que en septiembre último la Argentina ha
recibido a una nutrida delegación bancaria libanesa, en
representación de un muy importante grupo empresarial, lo
cual ha abierto singulares expectativas de inversión de
capitales en nuestro país y de puesta en marcha de
trascendentes emprendimientos, para lo cual es de esperar
que el Gobierno argentino asegure, de su parte, las
condiciones necesarias para llevarlas a la práctica y
aprovechar plenamente esta oportunidad, para lo cual esta
Primera Jornada de “Integración Comercial entre la Argentina
y el Líbano” habrá de resultar, sin lugar a dudas, altamente
propicia.
.En ese orden, este encuentro que hoy nos convoca apunta a
la elaboración de estrategias de comercialización que pongan
la mirada y un énfasis particular en la vinculación del
andamiaje productivo de bienes o servicios en carriles de
demanda y oferta por parte de la Argentina y de El Líbano a
través de políticas y acuerdos de lineamientos amplios e
integrales que abarquen y conduzcan, entre otros puntos y
actividades, a la organización de misiones empresariales; la
rúbrica de acuerdos económicos y comerciales; la preparación
y ejecución de proyectos con entes de cooperación; el
fomento de la capacitación y formación en el exterior, y la
mayor integración económica y cultural posible entre los dos
países, apuntando siempre a generar vínculos de cooperación
sólidos, estables y de múltiples beneficios y utilidades
mutuas, sobre todo a la hora de importar todo aquello que
nuestras naciones no están en condiciones de producir.
Estoy plenamente segura que de las ponencias y propuestas
que habrán de efectuarse a lo largo de esta Jornada surgirán
valiosas herramientas que contribuirán a la eventual puesta
en funcionamiento de leyes que faciliten la integración y
destraben impedimentos legales para la radicación de
empresas, inversiones, joint-ventures, uniones transitorias
de empresas públicas y privadas, y toda otra cuestión que
conduzca a la intensificación y diversificación de las
relaciones comerciales entre la Argentina y el Líbano, con
lo cual se verán colmadas las expectativas que impulsaron la
realización de este encuentro.
Sean mis palabras finales para agradecerles a todos ustedes
su presencia, el tiempo dispensado y sus valiosos aportes, y
expresar el deseo de que esta Jornada sea apenas el prólogo
de nuevos contactos y de apertura de múltiples canales de
acercamiento entre la Argentina y el Líbano que reafirme el
sentimiento de hermandad que liga a sus pueblos.
Muchas gracias
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