Anyar  (Aanjar)

  LA CIUDAD OMEYA

Un Sitio Omeya del Líbano

Anyar, a 58 km de Beirut, se presenta como una excelente ilustración de lo que podría ser un gran centro comercial en el curso de la historia. Situada al pie del Anti-Líbano, cerca de una de las principales fuentes del río Litani, ocupa un lugar privilegiado  sobre el mapa de carreteras de la Bekaá antigua y medieval.

Situada en el valle de la Bekaa, en el cruce de las rutas que llevan de Homs a Tiberíades y de Beirut a Damasco, debe su fortuna a la presencia de un abundante manantial, Ain, que brota al pie del Anti Líbano y que fue el origen de su nombre actual que le llega en efecto de Ain-Llarrah, que significa el “manantial de Llarrah”, una antigua ciudad fundada en este lugar por los árabes  Iturreanos durante la época helenística y bautizada “chalcis del Líbano”.

Anyar es un singular vestigio Omeya en el Líbano. La mezquita Omeya en Baalbeck es otra de las estructuras de ese período. La dinastía Omeya fue la primera del Islam, del siglo XII y XIII.

A pesar de su situación particularmente privilegiada, Anyar difiere enormemente de los otros sitios arqueológicos del Líbano. Pues, contrariamente a Tiro o Sidón, Beirut o Biblos, Tripolí o Baalbek que atestiguan una extraordinaria superposición de culturas y de épocas, que pueden a veces prevalecerse de una historia ininterrumpida desde su fundación hasta nuestros días, Anyar parece no haber sido sino un efímero establecimiento que no ha vivido sino algunas decenas, al comienzo del octavo siglo de nuestra era.

En efecto, excepto la mezquita de Baalabek que data sensiblemente del mismo período, Anyar es el único sitio del Líbano que remonta a la época Omeya, una de las más prestigiosas de la historia árabe.

A diferencia de otros sitios arqueológicos del país, Anyar prosperó durante un corto período. Construida a principios del sigloVIII, bajo el reino del Califa Walid Ibn Abdel-Malik, se convirtió en un centro de reposo y recreación. Su ubicación geográfica permitió el desarrollo de un centro comercial importante.

Rodeado por una pared de siete metros de alto, Anyar se extiende sobre una superficie mayor de 100.000 metros cuadrados . La ciudad, de una simetría perfecta, está dividida en cuatro partes de igual tamaño, separadas por una calle orientada Este-Oeste y otra Norte-Sur. Las dos calles se entrecruzan en el centro de la ciudad donde se construyó cuatro imponentes columnas, sobre un pedestal.

Aún pueden observarse casas, baños públicos y tiendas en la ciudad. Anyar desempeño un papel comercial preponderante en siglo VIII.

HISTORIA

La dinastía de los Omeyas, primera dinastía hereditaria del Islam, reinó entre 660 y750 de la era cristiana. Bajo la impulsión de sus grandes califas, las fronteras del imperio islámico se habían extendido desde el Valle del Indús al Este hasta el sur de Francia al Oeste.

Pero aunque tuvieron que gobernar un imperio de culturas y de tradiciones tan múltiple como diversas, los califas Omeyas permanecieron estrechamente ligados a las tribus beduinas que les habían asegurado el dominio de éstos vastos territorios. Por esto no vacilaban en abandonar su capital, Damasco, particularmente en primavera, para pasar algún tiempo a las orillas del desierto de Siria, dedicándose con su tribu a la caza o bien se complacían escuchar a sus poetas o sus cuentistas.

Muy pronto los califas comenzaron a tomar la costumbre de residir en el linde del desierto en residencias fijas que eran a la vez pabellones de caza y de veraneo pero también de fortalezas, de centros de explotación agrícola, de irradiación y de difusión de un modo de vida urbana susceptible a  traer a los beduinos al estado sedentarios en el marco de ésta política que conviene comprender el ambiente en el cual Anyar vio la luz.

Anyar fue construida por el califa  Al- Walíd I ibn Abd al-Malik (705-715), casi a un km. al sur oeste de Ain Llarrah. Para realizar su proyecto el califa recurrió a arquitectos, artesanos y decoradores bizantinos, sirios o libaneses imbuidos de antiguas tradiciones. Las piedras necesarias para la construcción fueron extraídas d e las canteras vecinas y numerosos elementos arquitectónicos, columnas, bases o capiteles, fuero arrancados de edificios romanos o bizantinos hallados en los vecindarios del sitio, verosimílmente en el emplazamiento de la antigua Llarrah-Chalcis.

Anyar sobrevivió así, mal que bien, a su fundador. En el 744fue destruida por Marwan II después de su victoria sobre Ibrahim, hijo de al- Walid, en una batalla para arrebatar el poder, que tuvo lugar cerca del sitio. La ciudad abandonada comenzó a decaer de manera inexorable hasta el siglo XIV cuando era sino un campo de considerables ruinas al medio de las grandes extensiones de pantanos. Es en todo caso en éste estado de desolación que se presentaba el sitio en 1943 en los albores de la independencia cuando el Departamento de las Antigüedades del Líbano emprendió su exploración.

Aunque excavado y parcialmente restaurado después del comienzo de los años cincuenta el sitio de Anyar sigue planteando numerosos problemas, particularmente con respecto a su relación con la antigua Llarrah-Chalcis. Se cree que la ciudad no parece haber sido totalmente terminada: es lo que al menos parecen probar las estructuras que constituyen los cimientos del tercer palacio así como los grandes espacios vacíos al Este del Gran Palacio  en la parte norte del sitio. A menos considerar que éstos espacios constituyeron zonas verdes en el interior de la ciudad.

 VISITA AL ASITIO

De plano rectangular la ciudad está rodeada de un cerco de 370 m. De largo por 310m. De ancho (9) acantonada de 36 torres semicirculares dispuestas contra la pared exterior y de cuatro torres circulares en los ángulos. El cerco, de un poco más de siete metros de altura y de dos metros de espesor, está construido con piedras calcarías formando los ornamentos, interior y exterior, colmado de un relleno de piedras brutas, de piedrecillas y de mortero.

La faz exterior de los muros está diseminada de casi 60 graffitis que datan de la época omeya. Una de las cuales data del año 123 de la Hégira o sea del 741 de la era cristiana.

En cuanto a los edificios que se elevan en el interior de la ciudad, fueron construidos, según opinión generalizada en la época bizantina y, consiste en alternar cimientos de piedras con otros de ladrillos. Ésta forma de construcción, ligera, rápida y económica, derecho. Cada bloque está constituido por dos, cuatro o seis casas que adoptan sensiblemente el mismo plano: un patio a cielo abierto, alrededor del cual están dispuestas las piezas.

Al lado de la puerta Norte se halla el Hammam, (4), una instalación de baños públicos cuya disposición hace recordar el plano de las termas romanas  o bizantinas. El edificio se abre al Oeste- detrás de los pórticos de la gran vía Norte- sur y, se compone de una sala de espera o vestuario cuyo techo estaba constituido de una cúpula reposando sobre cuatro pilares, seguida de una sala fría, de una sala tibia y, finalmente, de una sala caliente construida sobre los hipocaustos.

Anyar de hoy

El sitio está abierto todos los días a los visitantes. Cerca de las ruinas se halla un buen número de restaurantes que ofrecen truchas y especialidades libanesas y armenias. No hay hoteles en Anyar dad la proximidad de Chtaura que queda solamente a 15 kilómetros.

 

Si tiene tiempo: viste :

La fuente que dio su nombre al sitio, está a tres kilómetros al Nor-Este de las ruinas.

El templo romano de MALLDAL Anyar construido a 1 kilómetro al Oeste de las ruinas en la cumbre de una colina.

El Mausoleo de El-walid Zaúr, sepultura de un santo personaje frente a la cual los ritos de fecundidad eran practicados hasta una fecha muy reciente. El templo romano y la pequeña gruta adornada estalactitas y de estalagmitas, de Kafr-Zabad.

    >>>

  Himno Nacional  | Sr. Presidente  | Sr. Embajador   |  Política Economía  | Turismo  | Trámites | Cultura 
Actividades
| Links  |   Contact us