UN
SINGULAR SITIO FENICIO DEL LÍBANO
El
templo de Echmún está situado a 1km de Sidón sobre una superficie
verdosa conocida como "Bustán al Cheij". En primavera, inunda
el ambiente un exquisito perfume de cítricos; en otoño, frutales
maduros.
Este complejo religioso fue consagrado al dios curador fenicio "Echmún",
único sitio del Líbano que aún conserva sus cimientos.
Las obras del templo comenzaron hacia
fines del siglo VII a.C y continuaron en los siguientes siglos, de
manera que parte del mismo fue adicionada y otra refaccionada. Las
partes pertenecientes al período fenicio, los decorados del camino
romano con mosaico, la fuente de agua romana y las estructuras de la
iglesia bizantina indican la importancia del sitio religioso.

Vista aérea del sitio
En caso de que el turista no pudiera visitar Echmún, podrá hacerlo
cuando visite Sidón. Tendrá que disponer de varias horas para
explorar, detalladamente, este gigantesco templo fenicio, cuyas aguas
santificadas dieron nombre al mismo.
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HISTORIA
DE ECHMÚN
Angulo
suroeste del podium Achemenide
Según cuenta la leyenda, Echmún era un
joven oriundo de Beirut que se dedicaba a la caza. Un día, Astronoé (Astarté)
se enamoró de él y al no poder contener su seducción, el joven héroe se
mutiló y murió. Astarté lo resucitó con facultades divinas. Se dice que
Kabar Echmun, cercana a Beirut, aún conmemora el cortejo del dios jóven.
Echmun, originariamente, era un dios curador,
pero la historia de su muerte y la resucitación en un dios divino lo
transformó en el dios de la fertilidad y de la vegetación que muere y vuelve
a resucitar cada año.
Como dios curador fenicio, Echmun se identificaba con el dios grecorromano de
la medicina, Esculapio. Este último mantenía cierto afecto con las
serpientes de su santuario que jugaban un rol preponderante en la curación de
sus enfermos. A ello se debe que el símbolo de las ciencias médicas, hasta
nuestros días, está representado por dos serpientes
enroscadas alrededor de un bastón.
En
las proximidades del templo de Echmún se halló a un caduceo de oro con
grabados del dios curador, sosteniendo un bastón con dos serpientes
enroscadas y otra con la imagen de Higie, dios de la higiene ya varias monedas
acuñadas Beirutenses, de la época romana con el mismo símbolo.
Cada ciudadela fenicia
tenía su propio dios y Echmún era el más importante entre los dioses de Sidón.
Por ende, los sidonienses tenían que levantarle un templo en ese preciso
sitio, por considerarlo próximo aun manantial cuyas aguas era indispensable
para los baños rituales. A la vez, ofrendaban estatuas grabadas con el nombre
de las personas que habían sido curadas, habiéndose descubierto numerosas
estatuas representando a niños en el templo. Entre los siglos VI y IV a.C,
Sidón era la principal ciudad fenicia de la época persa, notoria por la
opulencia de sus monarcas, la cultura
de sus élites y el yas prestigio de su industria. Los persas al valoraban
enormemente a sus reyes y los colmaban de recompensas por haber participado
activamente a su lado contraera
los Egipcios y los Griegos.
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Inscripción fenicia

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En estas circunstancias, Echinunazar II, hijo
de Tabnit I, había ascendido al trono. La inscripción grabada sobre su sarcófago,
descubierta a mediados de siglo pasado, situada actualmente en el Museo
Louvre, nos revela que con su madre Amaclitart, habían construido numerosos
templos de dioses en Sidón, de los cuales uno fue consagrado al dios Echmún,
en el manantial de Idial, cercano a la fuente.
El
templo de Echmún, descubierto en "Bustan al-Cheij", demolido a
mitad del siglo IV a.C., fue restaurado en parte. En Noé cuanto al mismo
sitio, siguió siendo frecuentado por peregrinos
hasta fines del siglo III, de nuestra era.
Columna Romana |
LAS
EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS
Durante
siglos, el templo de Echmún había sido explotado como cantera de piedras
para la construcción. En el siglo XVII, el Emir Fajr Eddín II, utilizó los
bloques de piedra para construir un puente sobre el río al Awali, del cual
resta solo los cimientos.
Tribuan de Echmun (lado izquierdo) (Museo Nacional de Beirut). |
En
1900, pese de no haber sido identificado el sitio del templo, una misión
arqueológica otomana descubrió inscripciones fenicias. Veinte años más
tarde fueron efectuados varios sondeos en el sitio, permitiendo descubrir,
entre 1925 y 1926, mosaico de la época romana y varias estatuillas de mármol
representando a niños de la época helenística (fines del siglo IV a.C.).
Otra inscripción
fenicia llevando el nombre de Echmún fue descubierta un poco
más tarde cerca del río. A pocos kilómetros del sitio, fueron descubiertas
otras inscripciones con el nombre del rey Bodaslitart, grabadas con motivo de
la finalización de un importante sistema de acueducto.
VISITA AL SITIO
Los vestigios más
impresionantes del sitio de Echmún son, sin duda alguna, los del templo
(Nros. 1-9, del plano). Para tener una idea de la magnitud de este complejo se
debe subir por la escalera romana recubierta con mosaico (13).
El acceso al templo es por el camino romano con pórticos
(10), luego por la escalera (13), a la izquierda, donde hay una torre grande
con cuatro toros (12) de la época persa.

La parte más
antigua del complejo religioso de Echmún está representada por vestigios con
forma piramidal, del cual solo resta algunos escalones y un muro (I). Este
monumento, del siglo VI a.C., es de la época cuando Sidón estaba bajo
dominio político-religioso de Babilonia.
En
cuanto al Podium (2), éste constituye parte del templo construido por
Echinunazar, siglo V a.C., que fuera ampliado por el rey Bodaslitart y cuyas
inscripciones se encuentran todavía grabadas sobre una de las columnas del
muro que lo sostiene.
Un
inteligente sistema de canalización (3), transportaba el agua desde el
manantial hasta las fuentes que servían para las abluciones rituales o de
inmersión para los enfermos (4,5,6,9, II).
Otro
templo que se agregó al complejo, siglo III a.C., representa
escenas del culto con imágenes de caza y niños jugando (7). Cercano del
ángulo Noroeste del templo están los restos de un santuario dedicado a
Astarté, de la misma época helenística (8). En el interior de esta
estructura, de 11 m por lO m, hay un trono de piedra sostenido por dos
esfinges conocido como el Trono de Astarté. Hay otra sala
recubierta con mosaico resguardada por dos esfinges, agregada al complejo
en 335 d.C.
Al
Noroeste de la fuente, contiguo al Trono de Astarté, hay un friso
esculpido de 22 m de largo, representando a embriagados y otra persona
sacrificando un gallo. Cabe señalar que era muy corriente ofrendar gallos
en sacrificio a Echmún.
Durante la época romana ya principios del
cristianismo, entre 64 a.C y 330 d.C, el sitio del templo de Echmún y sus
aguas milagrosas siguieron atrayendo a los peregrinos. En esa época, en
el santuario había una camino (lo) y fuentes para las abluciones de los
cuales solo restan mayólicas (15) y algunas estatuillas que decoraban los
nichos. A la izquierda del camino, hay un patio amplio cubierto con
mosaico representando las Cuatro Estaciones (14). En el extremo Este del
sitio está ubicada la basílica bizantina que marca el último período
de Echmún(16).
EL SITIO HOY DÍA
El
Ministerio de Turismo construyó uno complejo turístico en Echmún, a
pocos minutos de Sidón, donde el turista puede-r aprovisionarse de 12a 16
hs. y de 19 a 24 hs.
El periplo no demora más que una hora desde Beirut y permite al turista visitar Echmun y Sidón, como así también otros sitios de la región.

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