Beirut no se
detiene en sorprendernos ni se cansa en hacer renacer
los tesoros de su rico pasado desde su profundidad que
alberga miles de años y atesora testimonios de decenas
de pueblos y civilizaciones que ya forman en su conjunto
al historia milenaria de este pueblo.
La última joya
de los descubrimientos en el centro de Beirut tuvo lugar
en Wadi Bu Jmil donde se descubrió el hipódromo romano
de Beirut en el terreno 1370 de propiedad de la empresa
Solider. Después de cinco meses de excavaciones que
pusieron a la vista importantes ruinas romanas, se ha
confirmado definitivamente que las mismas pertenecen al
hipódromo de la era romana y bizantina que se extiende
entre los siglos primero y quinto de la era cristiana.
El arqueólogo
Asad Saif, de la Dirección Nacional de arqueología y
coordinador de las excavaciones en el centro de Beirut,
dice que el sitio, ubicado sobre una superficie de 3500
metros cuadrados, se divide en tres partes principales
que constituyen el hipódromo:
1-
las graderías
nortes y sur del hipódromo. En la parte norte, las bases
de las graderías están conservadas mientras que en la
parte sur las graderías están conservadas en un estado
muy bueno además del muro que separa las mismas de la
pista.
2-
La pista de
carrera
3-
En el centro
de la pista hay una construcción de piedras llamada
espina alrededor de la cual corren los caballos, de la
que se conservan 90 metros cuadrados.
En las
graderías se esparcen sobre el suelo varias columnas de
granito gris con sus bases y sus domos, ubicadas en sus
sitios originales y que se utilizaban para sostener
techos de madera y de tejas para cubrir las graderías.
Asimismo se encontró por debajo del hipódromo
construcciones y tumbas que datan de la época helénica.
Saif señala que
en excavaciones anteriores realizadas en el terreno
contiguo en el que se levanta actualmente una plaza
pública, se descubrió unas extensiones de la pista
central, la espina, y que en otro sitio contiguo se
realizaron el año pasado excavaciones que dejaron al
descubierto graderías talladas en las rocas. Saif señala
que es muy posible que exista una prolongación del
hipódromo hacia la parte oeste del barrio Wadi Abu Jmil
donde la empresa Solider tiene actualmente sus viveros.
En cuanto a la parte este, se espera encontrar, en las
excavaciones que se deben realizar en los sitios donde
se derrumbaron edificios históricos que Solider piensa
reconstruirlos tal como estaban anteriormente, las
entradas principales del hipódromo, ubicadas en
dirección de la sinagoga judía y sus alrededores.
Las
excavaciones las lleva a cabo un equipo mixto, formado
por estudiantes y arqueólogos de la Universidad Libanesa
y de la Universidad de Ámsterdam, presidido por el
arqueólogo Hans Curver y la supervisión de la Dirección
Nacional de Arqueología. La extrema importancia de estos
descubrimientos imponen la celebración de reuniones en
el más alto nivel entre el Ministerio de Cultura y la
Dirección Nacional de Arqueología, por una parte, y la
empresa Solider, propietaria del terreno, por la otra,
con el objetivo de analizar el destino de las mismas que
los arqueólogos, al parecer, recomiendan conservarlas en
sus sitios en el marco de un lugar abierto por ser el
hipódromo un vestigio principal de la Beirut romana.
Cabe señalar que, tal como aclara Hans Curver que
trabajó en este sitio, las excavaciones de salvataje,
realizadas en el terreno cercano al lugar donde se
construyó la filial principal de Banco Audi en Bab Idris,
a finales de los años noventa del siglo pasado, dejaron
al descubierto “las bases de las escalinatas del
hipódromo romano sin descubrir la pista de carrera en
aquel momento. Sin embargo, al llegar a la rocas
naturales, se encontraron todas las piezas”. Curver
agregó que “ahora podemos demostrar con los hechos la
idea de Jean Louvre de que el hipódromo estaba en esta
zona y no en la plaza de los mártires como algunos
creían anteriormente”. (del libro: el centro de Beirut
entre los descubrimientos y las cavadoras).
Textos y
hechicería
El hipódromo
romano de Beirut posee la importancia arqueológica que
posee la facultad de derecho. Es el quinto en Oriente
que se suma a los hipódromos de Tiro, en el sur, cesárea
en Palestina, Jarach en Jordania y Busra en Siria. Fue
mencionado en textos del siglo cuarto y grabaciones que
hablan de hechicerías y supersticiones utilizadas
comúnmente por los romanos.
La historiadora
Nina Jidjian, en su libro “Beirut a través del tiempo”
dice que “en el año 1929, durante los trabajos de
construcción del palacio del Cónsul de Grecia en el
lugar donde se ubicaba el hipódromo romano, los obreros
encontraron una tabla de plomo de 15 cm de largo por 10
cm de ancho que se encuentra actualmente en los
depósitos del Museo Nacional, en la que figura un texto
acerca de la hechicería, el primero de su tipo que se
descubre en fenicia, cuyo contenido pretende, hace 2000
años, hacer caer al daño sobre 35 caballos a punto de
correr en el hipódromo, ofrendando cada caballo al
diablo, mientras los jinetes levantan el color azul”.
Agrega que “la
primera mención del hipódromo de Beirut fue hecha en un
libro de un geógrafo del siglo cuarto que inventó algo
así como la primera guía turística en la antigüedad
donde menciona las principales ciudades de Asia y sus
actividades culturales y deportivas entre ellas Beirut.
En el siglo cuarto, las autoridades eclesiásticas
temieron de la atracción que significaba el hipódromo
para los estudiantes de la facultad de derecho, ya que
la juventud se corrompía a causa de las apuestas en las
carreras y las prácticas de la brujería negra, de manera
que la iglesia intervino en el momento oportuno,
restableció el orden, y quemó en público los textos de
la hechicería y la brujería en el centro de Beirut en la
época bizantina...”.
Este texto y
otros señala la fuerte e intensa relación que unía al
hipódromo con la vida diaria de los habitantes de
Beirut”.
Desde hace
décadas, los arqueólogos buscaban dos hitos principales
de Beirut: el hipódromo y la facultad de derecho. ¿Será
el descubrimiento del hipódromo un buen augurio para
descubrir la facultad de derecho”.
Mai Abud Abi Akl
Annahar, 26/4/2008