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Entrarán las grutas de
“Jeita” en la lista de las “Maravillas del Mundo”?; se habla
cada vez más de nominar a esas grutas hechas por la
naturaleza para que entren con fuerza en la próxima lista de
las Maravillas, que el año pasado contó con la histórica
ciudad de “Petra”, construida en las piedras del Reino
Hechemita de Jordania. Esta “feliz” noticia para libaneses y
árabes nos motivó a visitar nuevamente las grutas,
deteniéndonos en sus atractivos de impresionante belleza.
Escalofríos… antes de entrar!
El visitante de las grutas elige ser transportado en un tren
con los colores de la bandera libanesa o subir en un moderno
teleférico de cuatro plazas, para atravesar el valle y
llegar al pie de la montaña donde está la entrada superior
de las grutas, aquí el clima es seco… pero luego de
atravesar un túnel de 120 metros empieza un escalofrío en el
cuerpo, causado por el brusco cambio de temperatura y el
gran aumento de humedad!
A lo largo de 2130 metros, el visitante va sintiendo un nudo
en su garganta, asombrado ante la visión de esta divina
belleza natural; gotas de agua calcárea, precipitadas desde
lo alto de las verdes montañas del Líbano, que durante
millones de años esculpieron estatuas, cúpulas, bóvedas,
esculturas, columnas gigantes, iluminarias y cortinas
adornadas con pepitas de oro crudo brillante o imágenes de
hombres, animales y plantas…no hay diferencia!
Laberintos y sendas que muestran la profundidad de las
grutas, con diversas escenas de ascensos y descensos entre
sinuosidades de rocas y agua, hasta que los escalones
conducen al visitante al techo de las grutas; cuando éste
aparece culmina una escena que deja sin aliento: una
iluminación blanca ideal en medio de un silencio venerable,
interrumpido de vez en cuando por el sonido de una gota de
agua que se desliza pudorosamente por las fisuras de las
piedras haciendo cosquillas en la cara de este visitante,
aquí, o acariciando la mano de ese otro, allá.
En este elevado lugar se hicieron fiestas musicales,
actividades culturales y veladas navideñas para combinar la
música de las sinfonías y la majestuosidad de los salmos con
la serenidad de la naturaleza mientras el eco lo repite
entre las rocas y se desliza pudorosamente dentro de los
espíritus y los cuerpos.
En la Jeita inferior, cuya entrada está embellecida por
jardines con estatuas y un pequeño zoológico, se repite la
visión que deja sin aliento, pero el visitante ahora la
descubre transportado en un pequeño bote, que corta la calma
del agua, deslizándose sobre una superficie sinuosa en un
trayecto de 600 metros, de los 6910 descubiertos hasta
ahora. Esta gruta permanece cerrada durante el invierno,
debido a la elevación del nivel de agua en su interior; los
visitantes sólo pueden recorrer la gruta superior, formada
millones de años antes de la glaciación, o sea, antes de los
diversos cambios geológicos que produjeron modificaciones en
el cauce del río interior que atraviesa la gruta.
El comienzo… una escopeta de caza!
El descubrimiento de las grutas, localizadas a unos 20 Km.
al norte de Beirut, se remonta a la tercera década del siglo
XIX, cuando un cazador disparó su escopeta en el agujero de
una roca y escuchó un eco aterrador. En seguida escuchó el
murmullo del agua, se deslizó por el agujero y descansó
dentro de la gruta. Después vino el misionero americano
William Thomson, quien en 1836 afirmó la existencia y la
importancia de la extensión interior de las grutas, antes
que los dos ingenieros: Macksly y Hacksly de la “Empresa
Aguas del Líbano” junto al director de la Facultad Inglesa
Siria, el rector Daniel Bliss, descubrieran la naciente del
río Al Kaleb y llegaran hasta una profundidad de 1000
metros, en 1873.
Continuaron las excursiones para explorar las grutas, en
1840 se había descubierto un tramo de 1750 metros. La
mayoría de los exploradores eran americanos y europeos,
hasta que el Club Libanés de Espeleología se esforzó en
continuar la exploración de las grutas, y entonces ellas
fueron creciendo en profundidad, con largos y ramificados
laberintos hasta que, en una celebración oficial, en 1969,
se inauguró la gruta superior.
Durante la Guerra Interna, que comenzó en 1975, las grutas
sufrieron destrucciones y deterioros, por lo que
permanecieron cerradas durante dos décadas. En 1995 llegó el
momento de reabrirlas, reformarlas y modernizarlas, a través
de la red MABAS y de los esfuerzos del Dr. Nabil Haddad;
también se sumó el “Teatro del Sonido y la Imagen” que
proyecta un cortometraje de 23 minutos de duración, sobre la
formación de las grutas y sus etapas de
descubrimiento…También dispone de servicios turísticos,
restaurantes, cafeterías, puestos artesanales y un
zoológico, ésto hace que la visita sea completa, sobre todo
porque la región del valle del río Al Kaleb posee antiguos
atractivos históricos, entre ellos, las piedras históricas a
orillas del río y el “Museo de los Famosos”, cerca de las
grutas de Jeita, que incluye representaciones de
personalidades contemporáneas que se mueven y hablan.
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