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Jean Jabour estaba orgulloso
de su vivienda de barro construida hace más de 200 años en
la localidad Taaneyel del Bekaa, ubicada cerca de la ciudad
de Zahle en el este del Líbano. Cuando le preguntaban a
Jabour las razones por su fuerte aferramiento a su casa, él
decía en chiste: “¡Es mi asunto, ustedes no tienen que ver
conmigo, la trasformaré en un museo!”.
Nunca pasó por la mente de Jabour que su chiste se
transformaría algún día en realidad. Su vivienda, luego de
200 años de su construcción, se transformó en un antiguo
museo que simboliza la arquitectura tradicional de las
viviendas de las aldeas libanesas. Este cuento se fue
haciendo realidad, luego que la Institución Nacional del
Patrimonio, vio la casa y la alquiló por una suma simbólica,
durante 15 años, con la cooperación de la institución
caritativa “Arcanciel”, con el fin de transformarla en un
museo. El fundador de esta institución caritativa, Pierre
Issa, tuvo un importante rol en cuanto a realizar esta idea,
ya que él ya planeaba el proyecto para construir “la casa de
nuestros abuelos” desde 2006.
El visitante no tarda en saber que el simple patio de estas
casas tradicionales, era una especie de establo o cuarto
para animales, aunque las alumnas del Instituto Superior de
la Arquitectura en la Universidad St. José acomodaron y
arreglaron los patios de acuerdo con los siglos pasados y
pusieron bancos, fuentes y utensilios de alfarería. Además
plantaron en el patio muchos árboles como los álamos que se
utilizaban antes en la construcción de los techos de las
viviendas, además de árboles de frutas y plantas de verduras
y legumbres.
Después de visitar el patio y el área exterior de la casa en
cuya “sombra se alegra de sentarse el corazón”, el visitante
entra al interior de la vivienda, la cual está dividida de
acuerdo con el enfoque tradicional de las casas de las
aldeas libanesas con el fin de resaltar la vida de campo.
Algunas de las divisiones más destacadas de aquella época
era la existencia del “Liwan”, o sea el área antes de llegar
habitación que se utilizaba para bañar los niños, el “Yuk”,
o sea el placard dentro de las paredes para que se guarden
allí las frazadas, cubrecamas y acolchados, luego “Al Hiwara”
o sea el área del techo, y “Al Namliah” que se aprovechaba
para conservar la comida. Además la vivienda contiene piezas
artesanales de cobre y alfarería y algunas de madera, que se
utilizaban en aquella época. En el living el visitante
encuentra los muebles tradicionales de la vivienda de campo.
Estos nombres antiguos que mencionamos para algunas
divisiones de la casa, son rápidamente descubiertos por el
visitante, pero los nombres no se detienen aquí. La casa de
barro se llama “Sorda”, en el sentido que absorbe el sonido
y mantiene la temperatura de las habitaciones y su humedad,
puesto que está construida de barro y del heno de trigo, y
se pintan las paredes exteriores de la casa de cal blanco
para que queden lejos los insectos y víboras. El piso es de
cemento, lo que significa que son casas “sanas y que también
respiran!”.
Las casas antiguas de la localidad Taaneyel que incluyen el
Museo Turbol, están abiertas para recibir huéspedes que
quieren vivir las antiguas costumbres, aunque fuere sólo por
algunas horas. Así se distribuyen los huéspedes de la
localidad entre las viviendas antiguas. A veces comparten la
cocina y los baños, y elaboran la comida típica, hacen el
pan tradicional y viven una vida de aldea. Entre las
personas que visitan la localidad, que son de ambientes y
localidades diferentes, se forman lazos de amistad a pesar
de las barreras sociales. Esto genera la idea de la cultura
de la paz, que “Arcanciel” intenta difundir entre la
sociedad libanesa en toda su diversidad.
Por otra parte, el visitante del Museo Turbol, puede
examinar la sala de audiovisuales, para ver cortos sobre la
vida y las tradiciones del campo, en el valle del Bekaa. El
visitante también puede ir al kiosco del museo que tiene
publicaciones, CDs y DVDs sobre el arte de la arquitectura
antigua y las tradiciones de la localidad y sus artesanías y
producciones.
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