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Desde los albores de la historia,
cuando el Líbano era conocido como Fenicia, siempre ostentó una gran
riqueza cultural. Los primeros símbolos del alfabeto que aparecen en la
tumba de Hiram, rey de Tiro, se conservan en el
Museo
Nacional de Beirut.
Ubicada en el punto de encuentro de tres viejos continentes, el país de
los cedros jugó en forma permanente el papel de centro de intercambio de
cultura entre Oriente y Occidente.
A pesar de muchos años de guerra, la actividad cultural del país ha sido
siempre intensa. Durante el Siglo 3, la Escuela de Leyes de Beirut y el
Instituto Científico de Sidón fueron de las primeras escuelas de Medio
Oriente.
A principios del tercer milenio, Beirut recupera su papel de capital
cultural del mundo árabe. En 1999, la
UNESCO declara a Beirut, “Capital Cultural del Mundo Árabe” de ese
año.
LITERATURA LIBANESA. SIGLO 18.
Durante el período otomano, la comunidad cristiana pasó de la lengua
“siriana” a la tradicional lengua árabe, con lo cual dio comienzo lo que
se conoce como la literatura y el arte líbano-árabe.
La imprenta fue introducida en el país en 1702, pero sólo a comienzos del
siglo 19 los libros no religiosos comenzaron a ser accesibles para el
público, especialmente libros de enseñanza de la lengua árabe. En ese
tiempo, el Líbano era uno de los primeros cuatro países editores del Mundo
Árabe y producía el 70 % de las ediciones de la región.
Durante el reinado de
Bashir II, en Deir El Kamar, nacieron los primeros poetas y
escritores:
1762-1828 Nicolas AlTurk
1757-1800 Hannaniya AlMunayar (monje).
RENACIMIENTO (AL NAHDA) SIGLOS 19 Y 20
Durante el siglo 19, el Líbano fue un reconocido líder cultural en el
Mundo Árabe.
En 1820, las misiones europeas llegaron a las costas libanesas predicando
nuevas culturas y fundando escuelas. Estos idiomas extranjeros influyeron
en la cultura libanesa a tal punto que, durante la ocupación francesa
después de la 2da Guerra Mundial, el país era el lugar perfecto para
actuar como intérprete entre ambos mundos.
Boutros Alboustani (1819-1893) fundó el primer periódico “Al-Ginan”, junto
con el primer diccionario árabe “Mohit al Mohit”. Más tarde publicó una
enciclopedia, “Derat al Maaref”, terminada 75 años más tarde por Fouad
Ephrem Alboustani (1906-1994).
Gibran
Gibran Khalil Gibran (1883-1931) y
Mikhael Nouaymeh (1889-1982) crearon el Comité de “Literatura del
Inmigrante Libanés” , cuyo objetivo era transmitir la cultura libanesa al
mundo occidental.
Los autores más importantes de esa época son:
Gibran Khalil Gibran
(1883-1931), cuyo
libro “El Profeta” fue un best seller traducido a 35 idiomas.
Rashid Nakhle (1884-1939), autor del
himno nacional.
Elias Abou Chabake (1903-1947)
Maroun Abboud
(1885-1962)
Omar Fakhouri (1896-1946)
Said Akl (1912)
Amine
Rihani (1876-1940)
Michel Chiha (1891-1954)
George Naccache (1904-1972)
Choukri Ghanem (1861-1929)
George Chehade (1907-1989)
Charles Corm (1894-1963)
La Época de Oro
Entre 1950 y 1975, Beirut fue el primer centro de ediciones en árabe, con
27 periódicos en árabe y francés, y 760 publicaciones en varios idiomas.
Algunos poetas de los años 60, que contribuyeron en gran medida a la
cultura libanesa son:
Youssef Elkhal
Adonis
Ounsi All-Hajj
Maroun Abboud
Toufic Youssef Aouad
Amina Nakhle
Omar Fakhoury
La post-guerra
Después de un largo período de inactividad cultural debido a la guerra, se
creó el Ministerio de Cultura en 1992, seguido por muchos centros
culturales y artísticos. Actualmente, el Líbano tiene 14 revistas
culturales, y los nuevos autores tienen niveles altamente competitivos.
Los autores contemporáneos más famosos son:
Poetas
Nadia Tueni
Salah Stetie (Premio de la Francofonía, 1995)
Amine Maalouf (Premio Goncourt 1994, con “La roca de Tanios”)
Jamil Jabre
Farjullah Hayek (1909-1994)
Fouad Frem AlBoustani (15º volumen de la enciclopedia arábiga)
Abbas Beydoun
Ensayistas
Ghassan Salame
Ahmad Baydoun
Waddah Charara
Novelistas
Elias Khoury
Hanan Al Cheik
Houda Brakat
Rachid Ad Ohif
Hassan Daoud
Khaled Daoud
Khaled Ziade (“Viernes y Domingo”, publicada en 5 países europeos)
Yousef Habchi Al Achkar
Mohamed Abi Samra
Jabbour Ed Douaihy
Najwa Barakat
Rabih Jaber
Instituciones culturales
Las dos más importantes son el Instituto de Bellas Artes de la Universidad
Libanesa y el Conservatorio Nacional.
BELLAS ARTES. ESCULTURA Y PINTURA
Después de un largo período de inactividad, debido a la guerra, los
pintores y escultores se destacaron en 1999 cuando se presentaron
numerosas obras contemporáneas, junto con tributos a los antiguos maestros
en numerosas exhibiciones artísticas durante los festejos de Beirut99.
El Líbano cuenta actualmente con más de 29 galerías de arte, la mayoría
instaladas en Beirut, que exhiben trabajos de artistas locales y
extranjeros.
Escultura
A diferencia de la pintura, la escultura es una tradición antigua en el
país. Se ha comprobado que existe desde la era prehistórica. El
Museo
Nacional de Beirut. conserva estatuas y estatuillas que datan del segundo
milenio antes de Cristo.
La abundancia y variedad de piedras coloridas animó a la evolución de este
arte. El descubrimiento de la arcilla y luego del bronce estimuló la
proliferación de la escultura y del tallado de piedras.
En el contexto de las necesidades religiosas, desde la época de los
fenicios hasta la era romana, la existencia de múltiples dioses requería
una representación simbólica armoniosa de cada uno de ellos.
La escultura moderna comenzó con
Youssef Hwayek (1883-1962), quien estudió
en escuelas de Roma y París y se dedicó totalmente a este arte.
Michel
Basbous (1921-1981), por su parte, elevó el nivel de calidad y alcanzó
gran prestigio.
Varios artistas libaneses fueron influidos en su trabajo por la escultura
occidental, especialmente la abstracta. La escultura libanesa moderna se
desarrolló siguiendo la de Europa, y agregó una tradición artística a la
ornamentación arquitectónica.
Los artistas más conocidos en este campo son Maroun Al-hakim, Alfred y
Joseph Basbous, Saiwa Raouda Choucair, Zavenm Hadichian.
Algunos de ellos hicieron museos al aire libre en sus ciudades:
Hwayek en Kura, Basbous en Rachana, y Halim Hajj en Bejje En Septiembre de
1995, se llevó a cabo un forum de escultura en Rachana, con la presencia
de artistas libaneses y extranjeros. Como fue un enorme éxito, se
convirtió en un evento anual.
Pintura
El Líbano no tiene una tradición en pintura. La aparición de la pintura,
bajo influencia europea, data de principios del siglo 19, y se la agregó a
las artes de la caligrafía y la ilustración de la cultura árabe.
En 1875, David Corm (1852-1931) introdujo el arte del retrato al servicio
de clientes religiosos. Anterior a esa fecha, las pinturas eran
esencialmente para iglesias, mezquitas o castillos, en calidad de imágenes
santas. El hermoso escenario natural del Líbano inspiró a muchos pioneros
que intentaron captar los aspectos deslumbrantes de la naturaleza en todo
el país.
A principios del siglo 20, los artistas volvieron a las escuelas italiana
y francesa. Algunos de los más conocidos son:
Gibran Khalil Gibran, Habib
Srour,
Khalil Saliby,
Mustapha Farroukh,
Cesar Gemayel,
Omar Ounsi, Philippe Mourani y
Rachid Wehbe.
Después de la Segunda Guerra Mundial, la pintura, restringida hasta
entonces a una minoría, comenzó a captar el interés del público. Muchas
galerías especializadas se abrieron en Beirut, que se convirtió en el
principal centro artístico de Medio Oriente en los años 60.
El rápido crecimiento de la pintura en Europa a principios del siglo 20
tuvo un gran efecto en los artistas libaneses.
Artistas Famosos
Daouad Corm (1852-1930)
Gibran Khalil Gibran
(1863-1931)
Mustapha Farroukh
(1901-1957)
Omar Ounsi(1901-1969)
Salwa Rawda Choucair
Saliba Doueihy
Paul Guiragossian
Chafic Abboud
Jean Khalife
Farid Aouad
Amine Elbasha
Yvette Achckar
Nadia Saikali
Juliana Seraphim
Rafic Charaf
Música y Canto
Desde comienzos del siglo 20, se hicieron muchos esfuerzos para establecer
las bases y raíces de la música oriental. Muchos estudios llevan a las
raíces folclóricas mezcladas con algunos vestigios del período andaluz.
Los comienzos
Em 1848, Mikhael Mechaka (1800-1888) publicó un ensayo sobre la historia
de la música libanesa titulado “Cartas sobre el arte musical”.
Wadih Sabra (1876-1951), fundador del Conservatorio Nacional de Música,
estableció un vínculo entre los estilos oriental y occidental. También
descubrió un rango universal que resuelve problemas musicales muy
complejos y define los sistemas griego, oriental y polifónico moderno.
Según Toufic Succar, que siguió la misma vía de investigación, existe un
nuevo acorde perfectamente neutro, distinto de los clásicos conocidos, y
la nueva música debe conservar los colores nacionales y folclóricos.
En 1932, el Líbano formó parte del Primer Congreso de Música Árabe que se
llevó a cabo en El Cairo. Por primera vez, la música árabe moderna recibió
reconocimiento. Los tópicos discutidos en el congreso permitieron a los
músicos libaneses aprender nuevas escalas y variaciones de música
oriental, más allá de lo ya conocido.
Fairuz
En los años 50, la música libanesa alcanzó nuevos niveles de calidad con
los hermanos Rahbani y la voz de Fairuz. La tradición y el folclore se
combinaron armoniosamente con la música occidental.
La música libanesa moderna, así como sus canciones, también recibió el
impulso de músicos como Walid Gholmieh, actual director del Conservatorio
Nacional. Selim Helou, autor de las “Canciones Orientales”, Marcel Khalife,
autor, compositor y cantante, Zaki Nassif, Wadih El Safi, Salim Sahab,
Halim Al Roumi, George Farra, los hermanos Fleifeil…
En la actualidad, muchos músicos y cantantes son bien conocidos en el
Mundo Árabe, Europa y los Estados Unidos.
Artistas Famosos
Fairuz
Sabah
Magida el Roumi
Diana Takleddine
Walid Akl
Abdelrahman Al Bacha
Marcel Khalife
Teatro
El teatro es el primer espejo de la sociedad, como dijo alguna vez el
director de teatro francés Jean Vilar. El teatro libanés es un espejo que
refleja los dolores, ansiedades, alegrías y pasiones de la nación. Refleja
también la importancia cultural, social e intelectual de la sociedad.
Le Época de Oro
Fue recién en 1948 que Maroun Naccache, el padre del teatro árabe,
presentó la primera comedia escrita y presentada por un libanés. Era una
adaptación de “El Avaro”, de Molière. Esto marcó el nacimiento del teatro
libanés. Aun cuando se trasladó a Egipto durante la ocupación otomana, el
teatro libanés floreció posteriormente en el país, en los años 60.
A pesar de los años de guerra y sus consecuencias, el teatro libanés pudo
brillar internacionalmente con el Festival de Baalbeck. Mounir Abou Debs,
su director, fundó una escuela de teatro a la que asistieron actores que
hoy son famosos: Antoine y Latife Moultaka, Antoine Kerbage, Theodora Racy,
Rida Khoury, Raymond Gebara, Joseph Abou Nassar, Mireille Maalouf, Michel
Nabaam, Chakib Khoury, Yaacoub Chedraoui.
La obra más exitosa de Abou Debs fue “El Rey se muere” de Ionesco. También
interpretó muchas obras de Sófocles, Shakespeare, Goethe y Camus.
Asimismo, Ounsi El Hajj y Adonis hicieron notables actuaciones.
Posteriormente, Antoine Moultaka creó “El Círculo de Teatro Libanés”, y
produjo Shakespeare, Dostoiwvski , y posteriormente una obra titulada “La
jarra rota” , que protagonizo el famoso actor cómico Elias Elias. Pero es
sólo años después que el talento de Moultaka comenzó a ser reconocido por
el publico, con la obra “El testamento del perro”, en la que actuaron
Raymond Gebara y Moussa Merheb. Era una crítica a la gente religiosa.
Raymond Gebara también fue director y presentó espectáculos, entre los que
se destaca “Bajo el personaje de Zaccour”, con la dirección de Zaccour.
Al mismo tiempo, un grupo de estudiantes del “Centro Universitario de
Estudios Dramáticos” presentó un nuevo estilo de obras abstractas:
“Esperando a Godot”, entre ellas. Pero es en 1971 que comienza un nuevo
fenómeno en el teatro libanés moderno, cuando Jalal Khoury tiene un enorme
éxito con una comedia popular “Geha”, protagonizada por Nabih Abou El Hosn,
Durante los años 60, Hassan Alaeddine, más conocido como “Chouchou”, fundó
con Nizar Mikati el primer Teatro Libanés permanente. Durante 10 años
logró atraer al público de todas las edades, gracias a su gran talento
cómico. Hasta ahora, nadie pudo sucederlo.
El teatro armenio tuvo una gran influencia en los artistas libaneses,
especialmente con Berge Fazlian, que fundó el Teatro de Constantinopla.
Enseñó a los artistas locales muchas técnicas básicas de actuación. Su
efecto se notó claramente en “La historia de Vasco”, de George Chehade,
representada en árabe y “Volpone” de Ben Johnson. En 1967, el Teatro
Libanés pasaba un período difícil debido a que la mayoría de las obras
eran censuradas por la situación durante la guerra. “Majdaloun” producida
por Assaf Achkar, fue prohibida por la censura.
En 1974, Jalal Khoury produjo “Al Rafic Sejean” con Philippe Akiki, Karim
Abou Chakra, Sleiman al Bach y Leila Karam. Allí termina una etapa
gloriosa del teatro libanés.
La Guerra: 1975-1990
Después de los primeras choques, la población se adaptó a la nueva
situación y el público iba al teatro en su zona de la capital. En Beirut
Oriental, la obra más importante era “Dos novios de ninguna parte” de
Marouan Najjar, y en Beirut Occidental era “La Campana” , de Rafic Ali
Ahmad y Roger Assaf.
Siguiendo el camino de sus padres, el joven Ziad Rahbani agregó una nueva
dimensión al teatro popular con tres piezas exitosas. Con el mismo
espíritu, Nabih Abou Al Husn dirigió la serie “Akhwat”.
Período de post-guerra
Después de estar separado en dos partes, el teatro se unió nuevamente en
el Distrito Central de Beirut, en el Teatro de Beirut y Al Madina.
Actualmente, el teatro se esfuerza por superar los efectos de la guerra y
encontrar su identidad, pero sufre varias crisis: de producción, de
autores y de público. Sin embargo, el público teatral no debe desanimarse
porque durante los años sesenta y setenta las condiciones del teatro
fueran mejores. Es precisamente por eso que los productores están cada vez
más motivados para financiar nuevas obras.
Segundo, si bien la crisis autoral parece ser un problema importante en el
Líbano debido a la escasez de dramaturgos y el predominio de obras
extranjeras, se enseña teatro en muchas instituciones. Esta será una
ventaja para el renacimiento del teatro libanés.
Tercero, a pesar de que la guerra ha alejado al público del teatro, salvo
una minoría que se mantuvo fiel, las obras recientes confirman que el
teatro libanés está recuperando su público y su vitalidad.
Cabe mencionar los teatros de espectáculos musicales con cantantes como
Wassim Tabbara, Karim Abou Chacra, Sami Khayat, Marc Kodeih, Gretta
Ghasibeh.
En cuanto al cine, en 1985, en el Festival de El Cairo, “Ojos Abiertos”,
de Rachid Kenj, recibió una medalla de plata.
La juventud, que constituye el público y los autores , está haciendo
prosperar el teatro y haciéndole recuperar su prestigio. Los grandes ríos
del teatro libanés parecen fluir nuevamente.
Danza
La danza no tiene un aspecto tradicional, porque el dabke, considerado la
danza nacional, es común a todos los países de Medio Oriente.
Historia del Dabke. La Danza de los Pueblos del Líbano
Antes de que las casas tuvieran techos de tejas, los techos eran chatos y
hechos de ramas de árboles mezclados con barro. Cada estación,
especialmente en invierno, el barro se quebraba y comenzaba a gotear. El
dueño de casa llamaba a los vecinos para que lo ayudaran a repararlo. Así
que los vecinos se reunían en el techo, se tomaban de las manos, formaban
una fila y comenzaban a golpear con los pies mientras caminaban sobre el
techo para ajustar el barro. Sus movimientos debían ser ordenados, así que
comenzaban con música para llevar el ritmo. Fue así como los primeros
aldeanos improvisaron canto y baile, el “dabke”. Luego se agregó un “derbake”,
un “nay” y un “mijwiz” para mantener a los hombres en movimiento con el
frío (ayudaba a estimular la presión sanguínea para producir más energía).
En los años 50, el presidente Camille Chamoun le pidió al famoso
coreógrafo ruso Igor Motsseiev que estudiara los pasos y pusiera una base
musical para el “dabke”. Durante el Festival de Baalbeck de 1960, se
presentó por primera vez esta danza a una audiencia internacional. La
danza se convirtió luego en una de las tradiciones del país.
Hoy en día, el “dabke” se baila en todos los hogares. Es más vivaz cuando
los amigos y familias se reúnen alrededor de un “mezze” libanés con “arak”
o vino y comienzan a bailar.
El coreógrafo libanés Abdel Halim Caracala fue el primero en crear un
estilo especial libanés usando el “dabke” para desarrollar su arte, que
combina la danza clásica y la moderna.
En los años 70, se abrieron en Beirut escuelas de danza, la mayor parte de
las cuales ofrecía cursos de danza clásica y danza oriental. Estos últimos
incluían la danza del vientre egipcia.
Cine
La industria del cine en el Líbano comenzó en los años 40 con Ali Hariss,
Michel Haroun y Mohamed Salman. Los primeros films eran imitaciones de
películas egipcias. George Kahi y George Nasr intentaron en vano
reemplazar a las producciones egipcias. Fue sólo en 1957 que se produjo la
primera película totalmente libanesa. Fue “Zouhour Hamra”, o Flores Rojas,
dirigida por Michel Haroun. Luego, en 1960, George Nasr presentó en el
Festival de Cannes su film “El pequeño extranjero”, que tuvo mucho éxito.
Los años 60
En 1959 se instaló la televisión . Esto agregó un nuevo campo de trabajo a
los realizadores: las series. Entre 1960 y 1970, los principales programas
de televisión eran series con productores locales. La coproducción de
películas con Egipto es todavía dominante en el mercado en esta época,
pero hay también algunas películas de gran calidad, como las de Rahbani y
algunos intentos de Gary Gabardian y Samir Nasri.
En 1970, la comptencia egipcia cesó y nuevos directores, como George
Chamchoum, Samir Khoury y Samir Ghosseini intentaron innovar siguiendo el
estilo occidental con escenas más abiertas, mayor violencia,etc. Youssef
Charafeddine y Samir Ghoasseini fueron famosos por sus films de acción.
Los productores jóvenes retornaron al Líbano después de estudiar en el
exterior para intentar capturar el efecto de la guerra en la vida
libanesa. Algunas de estas películas recibieron menciones en el festival
de Cannes, como los films de Maroun Bagdadi, Borhane Alouie, Jocelyne Saab,
Jean Chamoun, Randa Chahal, Bahige Hojaij, Rony Bassil y Jacques Debs.
Maroun Bagdadi murió en 1993, y sus obras más famosas son “Fuera de la
vida”, “La niña del aire” y “Las pequeñas guerras”.
En esa misma época, otros productores como Rafic Ajar, André Gedeon y
Roger Assaf trataron temas más intelectuales.
Después de la guerra, Samir Habchi realizó “El Tornado” y hubo otros
intentos de Jean Claude Codsi y Layla Assaf.
Por otra parte, un actor libanés, Michel Chalhoub, de Zahle, logró fama
actuando en películas extranjeras. Se lo conoce como Omar Sharif, y
protagonizó “Doctor Zivago”.
Museos
Después de años de guerra interna, durante los cuales el Líbano sólo
recibió la visita de soldados, vándalos y ladrones, se están restaurando
los museos y los sitios arqueológicos.
El final de la guerra dio a los arqueólogos la oportunidad de volver a sus
sitios de trabajo. Por suerte, los sitios históricos de Baalbeck, Biblos,
Tiro y Sidón apenas fueron tocados por la guerra. Sus columnas y templos
estaban en buen estado y todavía de pie. El único problema deriva de un
rival inesperado: el redescubrimiento de Beirut.
Los historiadores saben desde hace mucho que las calles con poca
planificación de la Beirut moderna ocultaban restos de civilizaciones
antiguas. El proceso de reconstrucción requirió muchas detenciones para
extraer piezas que fueron ignoradas durante la intensa actividad edilicia
de los años 50 y 60. Se formaron equipos de arqueólogos, obreros y
voluntarios para extraer y reparar estas reliquias, algunas de las cuales
datan de la Edad de Hierro . Éstas y muchas otras están ahora en los
museos del país.
A diferencia de lo sitios arqueológicos, varios museos sufrieron graves
daños, especialmente porque la gente del pueblo no conocía el verdadero
valor de estas piezas y muchos las vendieron para sacar dinero.
Helga Seeden recaudó fondos para comprar al menos algunos de estos objetos
encontrados en el subsuelo libanés, y así evitar su venta a los mercados
internacionales.
Museos Públicos
El Museo Nacional
Con un rico legado arqueológico y numerosos tesoros invalorables de
antiguas civilizaciones, el Líbano tiene una gran responsabilidad al
albergar y preservar estas piezas. Durante los primeros años del
Protectorado Francés, en 1923, se creó una comisión con el fin de fundar
un museo nacional en el país.
La Municipalidad de Beirut donó el terreno, y el arquitecto, Antoine Nahas,
diseñó un edificio de estilo neoclásico. Se completó en 1938 pero, debido
a las tensiones durante los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, se
postergó su inauguración hasta 1942.
El Emir Maurice Chehab fue el primer curador del museo. Fue nombrado en
1928 y permaneció en el cargo hasta 1982. Durante este período, organizó
la colección y desarrolló el museo hasta convertirlo en el más importante
de la región.
El Museo Nacional, situado en lo que fue uno de los frentes entre las
partes en guerra, fue obligado a cerrar en 1975. Se enviaron sus piezas a
todas partes del mundo para resguardarlas. Muchos objetos pequeños fueron
enviados a Alemania, mientras otros se depositaron en las bóvedas del
Banco Central. Las piezas más grandes fueron puestas en cajas de cemento y
guardadas en el mismo museo. El edificio sufrió serios daños, tanto en el
exterior como en el interior durante el conflicto.
Al terminar la guerra, en un principio no había presupuesto oficial para
la restauración del Museo Nacional. Se necesitaban fondos en forma urgente
para reparar la infraestructura del país, que era la gran prioridad. Se
creó una Asociación de Amigos del Museo, que se ocupó de establecer qué
trabajos de restauración se requerían y la mejor manera de implementarlos.
El costo inicial se estimó en US$ 4 millones.
El curador actual, el Dr. Camille Asmar, quien asumió en 1982, planificó
una estrategia. El edificio estaba en ruinas y el primer paso fue sellar
puertas y ventanas para evitar los robos, impermeabilizar el exterior y
restaurar las terrazas. Voluntarios reorganizaron la biblioteca, mientras
otros donaron fondos para hacer lo mismo con las oficinas administrativas.
Se fundó en Londres la Asociación Libano-británica de Amigos del Museo
Nacional y la comunidad de exiliados allí aportó fondos y asesoramiento.
Por ejemplo, el laboratorio era una prioridad, ya que se necesitaba con
urgencia realizar trabajos de conservación. Se habían dejado almacenadas
las piezas en condiciones precarias y se habían agregado nuevos objetos a
la colección. Se preparó también un inventario completo de las
existencias.
Como parte de un programa de reconstrucción nacional, se otorgó una
donación de US$ 600.000, lo cual permitió llevar a cabo la renovación. La
humedad del edificio era un problema, así como la seguridad, especialmente
de los objetos pequeños y frágiles. Es indispensable poner a los objetos
en las condiciones adecuadas antes de exhibirlos nuevamente. La comisión
espera también que el museo no sea solamente un lugar para turistas, sino
un centro de educación.
El diseño final del Museo Nacional se decidirá mediante un concurso
internacional y cuando se reabra, no sólo exhibirá los tesoros originales
sino hallazgos recientes de las excavaciones arqueológicas en el centro de
Beirut.
El Museo de Arte Contemporáneo
El Ministerio de Cultura posee más de mil cuadros de pintores locales. En
1999, el Ministro sugirió instalar un espacio con capacidad para acomodar
estas piezas valiosas, que son un testimonio de la modernidad de la
cultura libanesa. Se propuso una serie de edificios y se presentaron
muchos proyectos para el Museo de Arte Moderno de Beirut.
Museo del Aeropuerto
En el marco de Beirut 99, el Aeropuerto internacional se convirtió en un
lugar de intercambio cultural, con la exhibición de distintas obras en sus
halls y pasillos. Se piensa realizar una rotación de los trabajos
exhibidos, para convertir al aeropuerto en una ventana al Líbano y a su
arte viviente.
Museos Regionales
Beiteddine
Después de la guerra, el palacio Chouf, residencia de verano de muchos
presidentes, fue convertido en museo por Walid Jumblat, quien lo devolvió
al Estado al final de los conflictos.
Biblos
Ubicado en la costa histórica de Jbeil, el museo presenta una variada
colección de fósiles encontrados en las excavaciones de la Fortaleza Jbeil
y en varias partes de la ciudad.
Baalbeck
Más de 1.300m2 ocupa el museo creado por la Dirección General de
Antigüedades y el Departamento Oriental del Instituto Alemán de
Arqueología.
Museos Privados
Sursock
Muchas casas de Beirut se derrumbaron a causa del paso del tiempo. Sin
embargo, hay una mansión que se mantuvo en pie y fue donada al pueblo
libanés. Es el Museo Sursock.
En 1912, Nicholas Ibrahim Sursock construyó su residencia junto a la de
sus primos. Cuando él murió, soltero, en 1952, este gran amante del arte
donó la casa a su país. En su testamento declaró que daba la casa “a los
hijos de mi país para que sea un museo de arte para todos los artistas
libaneses”. También ordenó que el alcalde de Beirut estuviera a cargo de
su administración. Esto no pudo ser porque el cuerpo administrativo debía
formarse con miembros que eligieran un curador para hacerse cargo del
museo en dedicación exclusiva.
En esa época, el Presidente del Líbano transformó la mansión en casa de
huéspedes oficial. Allí recibía a los presidentes y reyes de todo el
mundo. El trabajo de construcción para transformar la mansión en un
verdadero museo comenzó en 1958. Sus tres pisos incluyen un lobby con una
biblioteca de arte, un living de estilo oriental y pequeñas áreas de
exposición. La mayoría de éstas se encuentran en el segundo y tercer
pisos. El segundo piso fue convertido en hall, con 15 salas para realizar
exposiciones.
El Museo Sursock abrió sus puertas al público en 1961. El Salón de Otoño
fue una de las primeras actividades para impulsar el arte moderno local.
El actual director del museo señaló que sólo se elige lo mejor. Los
artistas deben presentar sus trabajos dos meses antes del Salón Anual de
Otoño para que el jurado los evalúe. El jurado también distingue los tres
mejores trabajos con el Premio del Museo. Durante la guerra, el museo no
cerró nunca. Cuando era imposible realizar exposiciones en Beirut, los
curadores se trasladaban a Francia, deseosos de mantener vivo el sueño de
Nicholas. Una de las exposiciones de París fue sobre arquitectura
libanesa, en 1986.
Hoy, el museo está todavía en su lugar, fiel a su tradición. La entrada es
gratuita, de modo de asegurar el libre acceso para todos.
Gibran Khalil Gibran
En la ermita de Saint Sarkis, cuyos seguidores llegaron al norte del
Líbano en el siglo 7, está la gruta que eligió Gibran Khalil Gibran para
su tumba. Está ubicada al pie de la montaña, sobre el Valle de Qadisha.
En el siglo 15 se erigió un pequeño edificio en la cercanía, para servir
de residencia al Nuncio Papal. Más tarde, el flamenco Fragrifon y el
misionero Francisco de Barcelona se instalaron allí. Fue a partir de
entonces la gruta de una iglesia.
Alrededor de 1550, se convirtió en residencia de verano del Cónsul
francés. Casi 100 años más tarde, llegó allí un grupo de monjes
carmelitas. Ellos brindaban ayuda sanitaria y educación religiosa a la
gente de la región. Los notables de Bsharri decidieron entonces ofrecer a
los monjes la ermita y los edificios existentes, así como un bosque de
robles cercano, para que pudieran seguir su labor misionera y promover la
educación y la cultura espiritual. Los monjes continuaron sus actividades
religiosas, sociales y espirituales en la zona hasta 1908.
Uno de los monjes, fray Miguel, fue conocido por su piedad y trabajo
intenso. Según la leyenda, Nuestra Señora de Lourdes tuvo piedad de él,
que debía llevar agua por un largo camino para irrigar sus sembrados. Una
noche, la Virgen se le apareció y le mostró una roca. Le dijo que cavara y
encontraría una fuente de agua. El lugar fue consagrado a la Virgen de
Lourdes y es hoy un santuario, que fue ampliado e iluminado por la
Comisión Nacional Gibran al restaurar el museo.
La belleza natural del Valle de Qadisha y las montañas que lo rodean,
además del ambiente espiritual del monasterio, la iglesia y las grutas de
la ermita, causaron una profunda impresión en Gibran cuando era niño, algo
que jamás olvidaría. Sólo tenía 12 años cuando partió para Boston, pero
Bsharri quedó en su corazón.
En 1926, Gibran pidió permiso para comprar la ermita, el monasterio y el
bosque cercano a los monjes carmelitas. Su plan era retirarse al
monasterio y hacer de la ermita su tumba. No estaba permitida la venta de
propiedades, pero el Padre Superior aceptó, persuadido por la
espiritualidad de Gibran, que era célebre en todo el mundo, y el deseo de
la gente de Bsharri de verlo regresar a “la patria de su corazón”.
El sueño de Gibran no se hizo realidad, ya que murió pocos años más tarde,
el 10 de abril de 1931. No fue hasta el 22 de agosto de 1931, y después de
muchas dificultades, que sus restos regresaron al Líbano. Se cavó una
tumba en la roca y se colocó allí su ataúd. El epitafio dice:”Aquí yace
Gibran entre nosotros”. La hermana de Gibran donó más tarde la propiedad a
la Comisión Nacional Gibran.
Gibran había dejado en su testamento todas sus obras y pertenencias a una
amiga de Boston, Mary Haskell. Ella donó todo al pueblo de Bsharri. Dos
años después de la muerte del poeta, llegaron finalmente sus restos.
En 1971, se creó la Comisión Nacional Gibran y se decidió convertir el
monasterio en un museo y agregarle un anexo al edificio existente.
Amine Rihani
Ubicado en Freyke, este museo es una exposición permanente de la vida y la
obra de este famoso autor.
Cesar Gemayel
Este museo, que se encuentra en Nayssarie, es una exposición permanente
sobre la vida y obra de este famoso artista.
Abadía Zakher
En 1733, Abadía Zakher diseñó y construyó la primera imprenta en
caracteres arábigos en el Líbano y en Medio Oriente. La máquina fue
encontrada en el monasterio de San Juan de Khonchara. El Museo consiste en
4 salas con máquinas, tipos, matrices, paletas y otros objetos que
permiten reconstruir el proceso utilizado para imprimir en el siglo 18.
Dorothy Salhab
Después de la muerte prematura de su hija, la madre de Dorothy estableció
una exposición permanente de cerámicas, la cual agrupa la obra de la
artista.
Cilicie
En 1994, SS Karenine II Sarkissian de Armenia fundó un museo cultural
armenio en Antelias. El museo exhibe más de 600 objetos preciosos salvados
de la Iglesia de Santa Sofía de Sis en 1915.
Museos de las Universidades
Universidad Americana de Beirut
El Líbano está lleno de sorpresas. Una de las más grandes es el Museo de
la Universidad Americana de Beirut, que resguarda muchos de los objetos
que pertenecieron a nuestros ancestros. El Museo Arqueológico fue fundado
en 1868, dos años después que la universidad. El museo está ubicado en el
mismo campus. Al cerrar el Museo Nacional debido a la guerra, el único
abierto era este museo. Esto permitía a estudiantes y visitantes poder
admirar los tesoros de otros tiempos.
El museo es el tercero en antigüedad en Medio Oriente. Sólo los de El
Cairo y Constantinopla son anteriores. La primera colección adquirida por
la nueva institución provino del Cónsul de loa Estados Unidos en Chipre,
el General Cesnola. Se adquirió más material a lo largo de los años, pero
no fue hasta 1902 que la acumulación de antigüedades causó su traslado al
nuevo edificio, Post Hall. El Reverendo George Post, cuya efigie está a la
entrada, no sólo recaudó fondos para el edificio que lleva su nombre, sino
que diseñó y supervisó su construcción.
El museo creció en importancia, dirigido por distintos curadores, con
colecciones privadas y la adquisición de piezas donadas. Recientemente, la
Sociedad de Amigos del museo pudo comprar objetos de la época de los
fenicios. Hoy el museo tiene alrededor de 12.000 piezas que datan desde la
Edad de Piedra hasta las eras islámicas y contiene una colección
numismática de alrededor de 10.000 monedas.
Este museo dirigió tres excavaciones arqueológicas. Durante 12 temporadas,
entre 1956 y 1974, un grupo de expertos excavó en Tell El-Ghassil, al
sudoeste de Baalbeck. Se descubrieron restos de ocupaciones desde la Edad
de Hierro hasta la Edad Media, gracias a los trabajos del Dr. Dimitri
Baramki y más tarde de la Dra. Leila Badre.
El museo brindó uno de los primeros equipos de excavación en los proyectos
arqueológicos del centro de Beirut. El hallazgo de fortificaciones de más
de 5.000 años en Beirut, y otros restos cananeos y fenicios, permitió
completar grandes vacíos en la historia de la ciudad y pone a Beirut
firmemente en la lista de ciudades importantes.
Universidad del Santo Espíritu de Kaslik.
Esta universidad posee un museo arqueológico e histórico.
Instituciones.
Principales institucionales públicas y nacionales:
El Instituto de Bellas Artes de la Universidad Libanesa
El Conservatorio Nacional.
Principales instituciones privadas:
Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Kaslik
Academia Libanesa de Bellas Artes de la Universidad de Balamand
Escuela de Artes y Ciencias de la Universidad Americana de Beirut
Escuela de Artes y Ciencias de la Universidad de Notre Dame.
Instituto de Estudios Cinematográficos y Audiovisuales de la Universidad
de Saint Joseph.
Centros culturales relacionados con embajadas extranjeras:
Centro Cultural Francés
Instituto Goethe
Consejo Británico
Centro Cultural Español
Centro Kennedy
Centro Cultural Italiano
Centro Cultural Ruso
Asociaciones
Las siguientes asociaciones representan a los artistas libaneses:
Asociación de Pintores y Escultores.
Asociación de Músicos.
Asociación de Gente de Teatro.
Eventos
Los eventos culturales anuales se dividen en dos categorías:
Eventos organizados por el Ministerio de Cultura.
Cada año el Ministerio organiza una serie de eventos con el fin de
impulsar a los artistas e intelectuales locales a ofrecer espectáculos de
alto nivel al público y a los turistas extranjeros, y de fomentar la
cultura libanesa. Estos eventos suelen contar con el auspicio de sectores
privados, públicos, instituciones nacionales y extranjeras.
Eventos propuestos por asociaciones privadas o individuos.
El Ministerio de Cultura agrupa la lista de eventos culturales que
instituciones o ciudadanos particulares proponen crear durante el año.
Festivales
Los principales festivales que destacan tradicionalmente la vida cultural
del país, ofrecen al público una fina selección de arte y belleza.
Festival Internacional de Baalbeck
En 1922 y luego en 1944, la gran acrópolis de Baalbeck fue utilizada para
representaciones teatrales . En 1955, Jean Marchat presentó una serie de 4
obras muy exitosas. La buena respuesta del público animó a los productores
a inaugurar el Festival Anual de Baalbeck. Salvo en 1958, cada año, hasta
1974, asistía al festival un fervoroso público nacional e internacional.
Al principio, el espectáculo era sólo musical, pero luego se le agregó
danza y teatro.
Fiel a su prestigiosa tradición, el Festival de Baalbeck retomó su curso
en 1996, después de muchos años de interrupción por la guerra.
En julio de 1997, la Comisión presidida por Mary Arida invitó al famoso
violinista Rostropovitch y la Orquesta Filarmónica de Radio France para la
reinauguración.
En 1998, después de 25 años de ausencia, Fairuz cantó una vez más en el
templo de Júpiter y Baco, el cual recibió en el pasado a artistas como Oum
Koulsoum, Ella Fitzgerald, el ballet Bolshoi, la compañía de Maurice
Béjart, Herbert von Karajan, Miles Davis, entre otros.
Ofreció nuevamente en 1999 un variado repertorio que incluyó actuaciones
de las principales figuras locales y de artistas de renombre
internacional. Una vez más estuvieron presentes el teatro, la ópera, la
danza (con Abdel Halim Caracalla) en un programa relevante para el año
cultural. El evento mantuvo el alto nivel del festival, e incluyó el coro
de la Opera de París interpretando el “Réquiem” de Mozart.
Festival de Beit
Eddine
Este festival comenzó en 1985. Desde entonces, se convirtió en un gran
evento cultural, que presenta cada verano una gama de espectáculos de alta
calidad. El teatro, la danza y la música encuentran un lugar privilegiado
en este palacio, que es una de las joyas de la arquitectura libanesa.
Después de una corta interrupción por la guerra, el Festival retomó sus
actividades en 1993, con la supervisión de Nora Joumblatt
Festival de Al Bustan
Este festival es un evento anual que se lleva a cabo en el hotel de ese
nombre. Es parte de la Asociación Ruropea de Festivales. En 1999, por
ejemplo, el tema fue “Polonia”.
Durante las cinco semanas que duró el festival, se llevaron a cabo 37
eventos. Hubo siete conciertos de piano, “Chopin y los otros”, tres
óperas, “El barbero de Sevilla” de Rossini, “La flauta mágica” de Mozart y
“Boris Godunov” de Mussorgsky. El rico programa se completó con veladas de
poesía, exposiciones de arte y un cine club.
Festivales Regionales
Cada región del Líbano tiene un festival o evento tradicional todos los
años, como Tiro, Biblos, Ayloul y muchos otros.
Desde 1996, el Festival de Tiro presenta anualmente, durante una semana,
una variedad de representaciones culturales, música árabe y occidental,
veladas típicas y artes populares en el maravilloso escenario del gran
anfiteatro romano, testigo del esplendor del pasado finalmente recuperado.
Festival de la Universidad Libanesa Americana
En 1999, esta universidad inauguró su primer festival de teatro
universitario. Durante la primera semana de julio, los estudiantes
presentaron 14 obras modernas.
Festival Franco-Libanés de Documentales
Durante este festival anual, que dura 3 días, se exhiben films y se llevan
a cabo debates en el Centro Cultural Francés.
Otros eventos:
Festivales de Cine
Festival de Canto Árabe
Festival de Caricatura Árabe
Festival de Poesía de Beirut
Festival del Libro
Festival Zajal
Legislación cultural
En el marco del año cultural 1999, el Ministerio de Cultura comenzó a
trabajar con la modernización de la legislación cultural y a actualizar
los textos vigentes, especialmente en cuanto a derechos de autor,
protección en los campos de la literatura, las artes, la arqueología y el
cine.
La Orquesta Sinfónica Nacional
El Ministerio de Cultura tomó la decisión de emprender la creación de una
orquesta sinfónica nacional, que ya se está organizando. Los primeros
ensayos comenzarán pronto.
La Biblioteca Nacional
La totalidad de libros y documentos de la Biblioteca Nacional no ha sido
catalogada claramente. En 1999, el Ministerio de Cultura comenzó a
reagrupar estas obras en instalaciones temporarias y a preparar un índice,
con el apoyo de organismos internacionales, mientras se determina la sede
definitiva de la Biblioteca.
Cooperación con Francia en cine
Se firmó un protocolo durante la visita al Líbano de la Ministro de
Cultura de Francia, Catherine Traufman, en marzo de 1999. Esto permite a
los cineastas libaneses recibir financiación del Consejo Nacional de Cine
de Francia. La implementación de co- producciones de películas de largo
metraje entre ambos países facilitará el camino y permitirá que el cine
libanés tenga un papel activo en el Mundo Árabe.
La Ópera Nacional
La construcción de la Ópera Nacional fue programada para 1999, a fin de
dar lugar a espectáculos nacionales e internacionales. Este edificio se
erigirá en un lugar que el Concejo Municipal de Beirut ha destinado para
tal fin. Se lanzará pronto una licitación internacional.
Terminación de los trabajos del Museo Nacional
Es éste uno de los proyectos más importantes de los últimos años. El
edificio ha sido reparado, se instaló un nuevo sistema de iluminación y se
diseñó hace poco una nueva presentación visual. Sin embargo, el segundo
piso necesita más preparación antes de abrir al público, el espacio
destinado a exposiciones debe ser ampliado y el inventario está
incompleto. La Fundación Nacional para el Patrimonio, responsable de las
últimas operaciones y de casi toda las tareas realizadas en el museo,
estará a cargo del proyecto.
Inauguración del Centro Internacional de Humanidades.
La UNESCO eligió al Líbano entre sus miembros para ser sede del Centro
internacional de Humanidades. Este Centro, inaugurado en 1999, estará en
funciones lo antes posible a fin de recibir a investigadores de todo el
mundo.
Creación de museos regionales
Los museos regionales cumplen un papel que ningún museo nacional puede
cumplir. El Líbano vio nacer al Museo de la imprenta en Khinchara (un
homenaje a la primera prensa importada) , la reapertura del Museo Gibran
en Bscharre, y el
Museo Cilicia en Antelias, entre otros. En 1999, el
Ministerio de Cultura apoyó muchas iniciativas relacionadas con la
creación de museos regionales en Tiro,
Sidón, la Bekaa y otras partes del
país.
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