Página Principal

Los Libaneses en el mundo, un mensaje de civilización y candil de paz entre los pueblos.Formulario de visa (PDF)


Sobre el Líbano
0
Himno Nacional
0
Sr. Embajador
0
Política
0
Economía
0
Turismo
0
Asuntos sociales
0
Cultura
0
Trámites

últimas noticias

Librerías donde se vende el libro de cocina libanesa de Chef Ramzi

LA MUJER LIBANESA

Lunes 8 de octubre de 2007

Todo el que solicite información sobre este tema en Internet, va a encontrar cientos de sitios y artículos interesantes. Intenté hacer una búsqueda similar y me interesó un artículo escrito por una periodista independiente, Ghada Khouri.

Como este artículo data de algún tiempo, creí conveniente actualizar algunos datos. Aquí se tocan temas interesantes, que considero útiles y dignos de difusión.

La Sra. Khouri comienza afirmando que, desde chicas en bikini tomando sol en las playas de Jounieh, hasta madres que caminan por las calles de Baalbeck con la cabeza cubierta por un "hijab", las mujeres del Líbano son diversas y contradictorias como el medio en el que viven. Esta diversidad refleja la variedad de culturas,  que es la característica distintiva del Líbano, donde conviven 18 creencias religiosas.

La autora sostiene que, en lugar de acercar la brecha entre las diferencias culturales y religiosas que prevalecen en la sociedad libanesa, el sistema de gobierno las acentúa mediante un aparato legal patriarcal y sectario. Estoy segura de que si volviera a escribir este artículo hoy en día, reconsideraría este punto de vista. Admite, sin embargo, que desde que lograron el derecho al voto en 1953, las mujeres libanesas han hecho enormes progresos para mejorar su situación, con el liderazgo de feministas como Laure Moghayrzel, ya fallecida, fundadora de grupos importantes de mujeres, entre ellos la Comisión para los Derechos Políticos de la Mujer, el Consejo de Mujeres Libanesas y la Asociación de Abogadas Libanesas. La Sra. Moghayrzel y otras activistas de derechos humanos formaron equipos de trabajo que impulsaron las enmiendas a lo que la autora considera disposiciones legales discriminatorias.

Estos esfuerzos culminaron con la ratificación, por parte del Líbano, de la Convención para la Eliminación de Toda Forma de Discriminación contra la Mujer, en 1996. Esto significó una mayor concientización de los derechos de la mujer en la sociedad libanesa. La Sra. Khouri cree que, si bien el Líbano  ratificó dicha Convención, fue un acto puramente de forma. Argumenta que muchos de los obstáculos tienen un tinte sectario, que penetra en casi todos los aspectos de la vida del país, donde la condición de la mujer suele depender de su confesión religiosa.

Los críticos dicen que las leyes de estado civil se rigen por tribunales religiosos, lo cual pone a la mujer en una situación desigual, no sólo con respecto al hombre, sino con respecto a otras mujeres. Por ejemplo, en 1959, las mujeres no musulmanas tenían derecho a la herencia en igualdad de condiciones con los varones, mientras que, hasta hoy, las mujeres musulmanas reciben sólo la mitad.  Asimismo, en algunas comunidades musulmanas se permiten los matrimonios polígamos, que están prohibidos por los tribunales cristianos.

La autora admite que tales distinciones, evidentes en los códigos de derecho civil, llevaron a que grupos femeninos exigieran la aprobación de la ley de matrimonio civil, con el apoyo del entonces Presidente Elías Hrawi. Esta propuesta ha encontrado la oposición de líderes religiosos de varias denominaciones, dado que facilitaría los matrimonios interreligiosos. Sin embargo, debo añadir que existe en este momento una gran corriente a favor en la sociedad intelectual del país, que creo logrará finalmente la aprobación de esta ley.

Actualmente, el matrimonio entre un hombre y una mujer de distinta religión no puede llevarse a cabo, a menos que uno de los cónyuges se convierta a la fe del otro. En este caso, puede haber un rechazo de la comunidad religiosa a la que renunció.

La autora admite que la ley libanesa reconoce el matrimonio civil celebrado en el exterior. En consecuencia, muchas parejas interreligiosas optan por casarse por civil en países cercanos, como Chipre o  Grecia. En caso de disputa o divorcio, los tribunales libaneses deben aplicar la ley del país en el que tuvo lugar la ceremonia civil.

Linda Matar, ex Presidenta del Consejo de Organizaciones para la Mujer Libanesa, una coalición que reúne a los principales grupos femeninos, sostiene que esta situación perjudica al gobierno y a las leyes. El caso de Matar ejemplifica el tema. Ella, que era maronita, debió convertirse para poder casarse con su marido, que era un armenio ortodoxo. En sus palabras, "yo no tenía libertad para elegir mi futuro. Pero los jóvenes de hoy no deberían renunciar a su religión o viajar al exterior para casarse".

Linda Matar nota que incorporar leyes de código personal a la legislación civil es esencial si se quiere ser coherente al hablar de libertad y democracia. Sostiene que un gobierno verdaderamente democrático no debe basarse en la religión.

Creo que éste es un punto de vista muy importante, pero no se trata aquí sólo de una cuestión que atañe a la mujer, sino de una cuestión nacional, idea que comparte un gran sector de la clase política.

Ghada Khouri sostiene, asimismo, que la ley de matrimonio civil afectaría el núcleo del sistema de gobierno libanés, que es confesional en el sentido de que el poder se distribuye según porcentajes religiosos. Por ejemplo, el Presidente de la República debe ser cristiano maronita, el Primer Ministro musulmán sunita y el Presidente del Parlamento, musulmán shiíta.

La autora argumenta que, además de promover el reconocimiento oficial de los matrimonios interreligiosos, el tema del matrimonio civil afecta al propio tejido social y político del país.

Éste no es el caso, sin embargo. En última instancia, las leyes reforzarán la unidad nacional. Najla Hamadeh, profesora de filosofía de la Universidad Americana de Beirut, concuerda con este concepto, y cuestiona que el Gobierno confíe la legislación familiar a las denominaciones religiosas, una práctica que, afirma, "socava el papel del Estado en la promoción de la cohesión social y en el afianzamiento del tratamiento igualitario para todos los ciudadanos".

Reconociendo el carácter controvertido y divisorio del tema, grupos femeninos están exigiendo la aprobación de la ley de matrimonio civil, en coexistencia con el sistema actual regido por los tribunales religiosos. "No queremos forzar el matrimonio civil para nadie", afirma la Dra. Matar, "pero al menos queremos que esté disponible para quienes lo elijan". Y agrega:" después de todo, esta ceremonia está permitida en países mayoritariamente musulmanes, como Túnez y Turquía, así como en Europa, donde la mayoría de la población es cristiana".

La estructura social del Líbano tiende a ser pluralista. El sistema especial de convivencia del Líbano preserva las culturas propias entre las mujeres que pertenecen a distintas comunidades religiosas. Sin embargo, no existen impedimentos legales para el progreso de la mujer, y el sistema patriarcal de jerarquía familiar, con el padre como jefe de hogar, está disminuyendo en forma considerable.

Suad Joseph, Directora de Estudios de la Mujer de la Universidad de California en Davis, y fundadora de la Asociacion de Estudios para la Mujer de Medio Oriente, señala que la ley familiar libanesa solía estar en manos de instituciones religiosas que "apoyaban directamente la jerarquía doméstica a favor de la autoridad de varones y ancianos". Y añade que "el patrimonio, que determina la descendencia en base al linaje paterno, refuerza la jerarquía familiar, por la cual esposas e hijos adoptan la religión del esposo, que es, en gran medida, su identidad política".

En realidad, esto no es totalmente así. El país se ha ido apartando de estas prácticas desde hace mucho tiempo. Podemos ver claramente ahora, incluso, divisiones políticas en el seno de una misma familia, en la cual cada miembro toma sus propias determinaciones.  En última instancia, son los hijos quienes deciden, por lo general, la posición política de sus padres.

Las mujeres están siendo muy activas, iguales a los hombres en el ejercicio de sus actividades políticas. Las vemos en todos los sectores de la sociedad; en el ejército, en las calles, manifestando con vehemencia a favor de sus creencias. Ellas son una presencia dominante en los medios, en especial los programas de televisión y la prensa, e incluso lideran instituciones sociales y políticas 

El Líbano es un claro ejemplo de la rápida y notable transformación producida en una determinada sociedad, gracias a la globalización, la apertura cultural, la extensión de la educación, las creencias democráticas y la alta tecnología.

Aún subsisten algunas discrepancias en el tema del derecho civil. Por ejemplo, una mujer libanesa casada con un extranjero no puede transmitir su nacionalidad a sus hijos, salvo si fallece el padre mientras son menores. Si el padre falleciera cuando son mayores de edad, los hijos son considerados extranjeros. Esto crea una serie de problemas si ellos deciden vivir en el Líbano, incluyendo la necesidad de obtener la residencia y permiso de trabajo. Por otra parte, los hombres que se casan con extranjeras, automáticamente transmiten su nacionalidad y su identidad religiosa a los hijos.

Tal vez la ley más discriminatoria, bajo la fuerte influencia del sistema patriarcal, fue la de los "delitos de honor", que solía absolver a los hombres que asesinaban a una mujer de la familia sorprendida en acto de adulterio o de sexo prematrimonial. El adulterio se definía con distintos criterios para hombres y mujeres. Así, un hombre casado era culpable de adulterio sólo si el acto tenía lugar en su casa, y siempre que lo confesara. Si admitía el hecho, y demostraba arrepentimiento, generalmente era absuelto, mientras que los mismos cargos contra una mujer no podían retirarse.

Esta ley fue objeto de fuertes críticas por parte de todos los sectores de la sociedad. Los esfuerzos para enmendar esta ley produjeron un nuevo código penal que condenó los "delitos de honor".

En realidad, cabe destacar que la conducta cultural ha registrado fuertes cambios en este aspecto. Sin embargo, debemos admitir que la sociedad está muy dividida entre la posición conservadora y la liberal. Esto crea distintas corrientes de opinión que dificultan un enfoque único del tema.

De todos modos, la mujer desempeña actualmente un papel fundamental en el proceso de desarrollo del Líbano. Los grupos femeninos están contribuyendo en forma activa a la reforma del sistema de gobierno, para asegurar, no sólo la igualdad de todos los habitantes del país, sino también las oportunidades de una participación total de la mujer en el futuro del Líbano.

Como mujer y como libanesa, me siendo doblemente orgullosa de este papel. La mujer, dadora de vida, es la clave para lograr que la sociedad en la que vive, en cualquier parte del planeta, se acerque al futuro con ojos nuevos, llenos de amor, optimismo y esperanza.

Como mujeres, todas nosotras tenemos ese compromiso, que cumplimos con dedicación y entusiasmo.

Conferencia preparada por la Sra. Afaf Saab de Hamdan

Av. del Libertador 2354 - Capital federal- Tel: 4802 4492/0466 Fax: 4802 0929

Visa
0
Colectividad
0
Actividades
0
Medios del Líbano
0
Medios Argentinos
0
 Contáctenos
0
Regístrese
0
Preguntas
0
Links

Los Nº de la Revista
Una Mirada al Líbano
de la Lic. Alicia Dakesian

 

  Para prensa: prensa@ellibano.com.ar / Para tramites: tramites@ellibano.com.ar

Embajada del Líbano © copyright 2007

Ayude a los niños contra el Cáncer

 Páginas Amarillas del Líbano