|
Un artículo por Fadi Rihan
La Feria del Libro Arabe e Internacional en su 52 edición acompaña la declaración de “Beirut: Capital Mundial del Libro”. Beirut es la novena ciudad que se le otorga este título desde que la UNESCO lanzó su iniciativa, que tiene como fin la reconsideración de la lectura y el libro. Beirut merece este título y merece también los seis mil millones que anunció el Ministro de Cultura, Tamam Salam que se necesitan para festejar durante todo un año, el acontecimiento que Beirut es la Capital Mundial del Libro.
Las actividades y programas que se encuentran en el esquema del Ministerio de Cultura para celebrar “Beirut Capital del Libro” parecen ser en su totalidad, realistas y muy aplicables permitiendo a Beirut recobrar su antiguo y bello impulso cultural. Todas estas actividades giran alrededor de resaltar el rol del libro, la lectura y las bibliotecas públicas, y contribuir en aumentar el interés en la publicación de libros, sus traducciones y en los escritores. Si el plan se aplica seriamente, sin las interferencias que ocurren generalmente en la administración publica- especialmente en los proyectos de elevado presupuesto- podemos llegar a lo que expresó el Director General del Ministerio de Cultura, Omar Halhab: “Esta pequeña superficie libanesa que se denomina Beirut, será en cada uno de sus metros cuadrados, un ejemplo a seguir en cuanto a intelecto, publicación, comercialización y producción”.
Por otro lado, ha habido un gran cambio en la calidad de libros vendidos en la feria del libro de este año, según las estadísticas distribuidas por el Club Cultural Árabe. Las lecturas giraban antes alrededor de libros religiosos que se vinculan con la metafísica, libros de cocina, horóscopos y libros de política de complots. El gusto de los lectores se modificó hacia los libros de cómo aplicar y ejercer la religión, a aquéllos que tienen un fin educativo, libros de política, de carácter académico, libros de poesía y novelas.
La Feria del Libro Árabe e Internacional de este año, fue acompañada por una calma en cuanto a la seguridad que estaba ausente en las 3 últimas anteriores. La difícil situación de seguridad que atravesó el país, tuvo una influencia negativa en el curso de la feria durante estos años, en cuanto a la concurrencia, la venta y la calidad de la lectura. La calma de este año hace que la feria sea concurrida por lectores, académicos y editoriales de distintos países árabes. Esta feria fue nombrada la feria de las “firmas” por la gran cantidad de libros que fueron firmados con los lectores presentes. La venta de libros llegó a US $1.854 324, o sea un millón ochocientos cincuenta y cuatro mil trescientos y veinte cuatro dólares, que es una suma importante para una feria de libro árabe de 15 días de duración.
Es evidente que la Feria Anual del Libro en Beirut, la cual esperan con ansias cada año los concurrentes, jugó un importante papel para otorgar a este país, el título “Capital Mundial del Libro 2009” y también es evidente que la estabilidad de la seguridad contribuyó en el curso de la feria, a elevar su posición y la concurrencia e influyó en considerar la feria y el libro a la lista de las prioridades libanesas. En tiempos de crisis políticas se transforma en lujo y derroche que se supone no merecer concentrar el interés en esto.
Se trata de una serie entrelazada, como explicaremos más adelante. Los componentes de esta serie son la estabilidad de la seguridad, el humor de los libaneses y el trabajo del Ministerio de Cultura para volver a prestar atención a la lectura y a los libros ya que están siendo amenazados por la red de Internet.
Un amigo proveniente de Canadá luego de varios años de ausencia, preguntó acerca de la razón del embotellamiento de autos en el cual se quedó atascado en la intersección de San Jorge y la nueva autopista que conduce al edificio de exposiciones Al Bial. La respuesta que lo sorprendió fue: “El embotellamiento se debe a la Feria del Libro que se realiza anualmente en el edificio Al Bial”. Al principio mi amigo pensó que era una broma, y que el embotellamiento se debía a algún accidente de tránsito o al cierre de alguna calle. No podía creer que el embotellamiento se debía a la Feria del Libro. Cuando llegó a Al Bial después de una hora y media en el embotellamiento, no salía de su asombro. El extenso espacio para estacionamiento estaba repleto de autos, lo que no concuerda con la idea que tienen los emigrantes que creen que a los libaneses no les interesa mucho el libro y la lectura. Se sorprendió mucho más, cuando entró al edificio que estaba repleto de gente, algunos buscando determinados libros y otros venían para hacer firmar algún libro por su autor.
Así mi amigo el inmigrante creyó que la feria puede estar tan concurrida por libaneses lo que se opone a lo que el pensaba que el tiempo de la cultura y el interés en la lectura se fue para siempre, a causa de la revolución de Internet y las comunicaciones por un lado, y por las ocupaciones de los libaneses en asuntos muy distintos y lejanos da leer y educarse. La mayoría de estos asuntos son políticos que tienen que ver con el destino de este país, según lo que él recibía - al igual que otros inmigrantes- de los medios de comunicaciones libaneses y árabes que miraban desde el país donde residen. Lo que transmiten estos medios de comunicación generalmente asustan a los libaneses residentes fuera del Líbano, ya que es el hábito de los medios de comunicaciones en esta época, concentrarse en los peores de los acontecimientos que ocurren en los países de la región.
Una Feria que refleja tranquilidad
Mi amigo inmigrante vivía una especie de shock por lo que veía en la feria árabe e internacional del Libro en Beirut. Venía a Beirut con temor, con miedo que le sucediera algo malo, y creía que iba a encontrar a los libaneses fraccionados entre sí, manifestando en las calles y barrios y bloqueando las entradas, especialmente después de los acontecimientos del 7 de mayo pasado. Él se encontró en una feria parecida -en cuanto a estilo y calma - a la que se hacia 10 años antes o más. “En apariencia” pareciera como que los tres últimos años no pasaron en el Líbano.
Aquí están los libaneses interesados en su feria de fama internacional y pese a sus diferencias se juntan en la feria, compran los libros y asisten las firmas de sus autores, y no parece que sucedieron acontecimientos dolorosos entre ellos “a primera vista” por lo menos. Esto es lo que sintió mi amigo inmigrante, ya que en el corto tiempo que pasó en Beirut, uno ve solamente los otros asuntos “superficialmente”. La exitosa y muy concurrente Feria del Libro tranquiliza a los temerosos y calma el miedo de los que creen que Beirut está al borde del derrumbe.
Éste es uno de los más importantes roles de la Feria Árabe e Internacional del Libro en Beirut luego de tres años de deterioro de la de los asuntos de seguridad en el Líbano, además de la criminal guerra de julio. La Feria del Libro es como un barómetro de la situación política y de la seguridad en Beirut y en el resto del país; además de un barómetro del humor de los libaneses. El transcurso de la feria sin obstáculos, su éxito y la gran participación de editoriales y la presencia de libaneses y árabes diariamente, etc. demuestra que el país está bien y que todo marcha organizadamente.
Lo opuesto también es correcto, el deterioro de la situación política en el Líbano causa el deterioro del humor de los libaneses y su resentimiento, y ahí el libro y su feria es lo que menos concierne al ciudadano. Esto debilita la capacidad de la feria en convocar público y editoriales. Fue lo que sucedió en los últimos años posteriores al asesinato del ex Primer Ministro Rafic Hariri.
Hay una relación entre la seguridad y la Feria del Libro, y entre la seguridad y el humor de los libaneses, y entre el humor de los libaneses y la feria.
La 52 edición
Concluyó con mucho éxito, la 52 edición de la Feria Internacional y Árabe del Libro en Beirut. Este año, ningún acontecimiento relacionado a la seguridad como un asesinato de algún escritor, político o una explosión en algún barrio residencial obstaculizó el programa de la Feria como había ocurrido en los tres últimos años. En aquellos años no se apuntaba a la feria específicamente con estas explosiones y asesinatos si no, a todo el país. La situación de la feria refleja la situación del país, la feria es el espejo cultural y de seguridad del país. Cuando disminuye el número de las editoriales que participan de la feria, el número de los concurrentes y el número de los libros vendidos, uno puede decir que el Líbano no está bien, que los libaneses tienen miedo y que están espectando algo importante que ocurra en su país que los lleve a años pasados que detestan. Ésta fue la situación de los libaneses en los tres últimos años, que estaban siendo amenazados por algunos políticos miedosos de iniciar el juicio en la corte internacional en el primero de marzo próximo, con que el Líbano vuelva a la situación que estaba en los tres últimos años que sucedieron al asesinato de Rafic Hariri.
Este año la Feria del libro transcurrió en paz, también se dice que tuvo un porcentaje de ventas muy elevado en lo que concierne a diferentes libros. Contó con la participación de muchas editoriales árabes de Egipto, Siria, Kuwait, Emiratos Arabes y Arabia Saudita. La firma de libros tuvo mucha convocatoria de lectores e intelectuales, hasta se fue denominada “la feria de las firmas”.
La feria coincidió este año con el anuncio de Beirut Capital Mundial del Libro por la UNESCO y es la novena ciudad en obtener este título. El Ministro de Cultura, Tamam Salam, ya había anunciado el programa de su ministerio por esta ocasión. Éste se desarrolla durante un año entero donde se celebra la ocasión de la feria del Libro, se apoyan a las bibliotecas y escritores en todo el Líbano y se realizan muchas actividades relacionadas con la lectura para prestar más atención al rol de ésta ya que Internet logró debilitarla. Está claro que el Ministerio de Cultura elabora un gran proyecto para celebrar que Beirut fue elegida capital mundial, ya que el director general del ministerio, Omar Halhab, considera que con el nuevo año, esta pequeña superficie que se domina Beirut será un modelo pionero en cuanto al intelecto, publicación, comercialización y producción. Estas palabras tranquilizadoras vienen de la institución oficial que se vincula con la cultura.
Es muy importante lo que dijo el Ministro de Cultura en el momento que se lanzaron los talleres relacionados con la feria del libro, cuando contestó a los que creen que el asunto de la cultura actualmente, en medio del asunto político que presiona, parece ser un lujo innecesario. Pero el Ministro de Cultura puso su dedo en la herida cuando consideró que la cultura todavía es la fortaleza que impide el favoritismo que amenaza al país, su unión, desarrollo y su libertad y que es la esencia de la existencia de una nación.
La estrategia de Capital del Libro
No hay dudas que la Feria internacional y árabe del Libro, tuvo algo que ver con el anuncio de la UNESCO: Beirut capital mundial del Libro. Si no fuese por la importancia de esta feria en el ámbito árabe e internacional, no se hubiese considerado el asunto de nombrar a Beirut capital mundial del Libro. Por eso la estrategia que seguirá el Ministerio de Cultura, será una continuación del trabajo que se hizo para la feria árabe e internacional en su 52 edición, después de tres años de deterioro y de medio siglo de esfuerzos y trabajo para ubicar a Beirut en el mapa del Libro árabe e internacional.
Esta estrategia, según el Ministerio, apunta a hacer destacar la feria a través de actividades culturales y mediáticas, relacionadas con el año “Beirut: capital mundial del Libro”; publicitarla en el idioma árabe y otros idiomas, motivar a los lectores, hacer del acontecimiento una prioridad para los medios libaneses, y facilitar la participación de la sociedad civil, el sector privado y las embajadas, en las actividades y programas.
La ocasión del lanzamiento de Beirut capital mundial del Libro, será una razón para apoyar al sector de los libros desde la composición, producción y distribución. Además de darle prioridad a la creatividad, motivar la originalidad, y elevar el nivel de publicación de distintas formas, para alcanzar elevadas normas técnicas. También abarca la distribución de lo libros en el mercado libanés por medio de la red de las bibliotecas públicas, y la publicación de los libros en el exterior, a través de la participación en las ferias y en las actividades culturales mundiales. El objetivo es publicitar el libro y los autores; hacer entrar el libro en cada casa, para poder apreciar el placer de la lectura, y motivar la concurrencia a las bibliotecas de manera regular. Todo lo enunciado llevará a colocar al libro, al alcance del mayor número de lectores posibles de diferentes generaciones.
El costo de este proyecto según el Ministerio de Cultura, llega a seis mil millones y quinientos y cuatro millones de liras libanesas. La Municipalidad de Beirut que auspicia el acontecimiento, ofrece mil millones y quinientos millones de liras de la suma requerida.
La estadística final
El Club Cultural árabe anunció el informe de las estadísticas finales acerca de la Feria internacional y árabe del Libro edición 52, que tuvo lugar del 28 de noviembre al 11 de diciembre de 2008, en el centro de exposiciones Al Bial. Este informe fue formulado de acuerdo con estadísticas precisas, mediante los recibos de ventas de libros durante la feria. Éstas fueron entregadas a los representantes del club cultural arabe. Cabe señalar que el total de las ventas durante la feria alcanzó un millón ochocientos cincuenta y cuatro mil, veinte y cuatro dólares americanos (1 854024$). La feria fue visitada por 513 escuelas de distintas localidades libanesas. El número de los alumnos de las escuelas que visitaron la feria llegó a 48.320 alumnos y el número de alumnos participantes de los programas culturales y educativos durante la feria, llegó a 10.125 alumnos.
Estos números demuestran la buena situación de la feria en su edición de este año, ya que las sumas que se reunieron de la venta de los libros, se consideran muy valiosas en comparación con los años pasados. Asimismo el número de los visitantes de alumnos se considera muy elevado respecto de los años anteriores. Lo más importante de los resultados de esta feria reside en los tipos de los libros más vendidos. La lista que distribuyó el club cultural árabe de los libros más vendidos en las distintas categorías, demuestra que el tipo de estos libros es influido por el humor de los libaneses. Ya que ellos cuando sienten seguridad y tranquilidad adquieren libros políticos, académicos y objetivos. En el primer puesto en cuanto a libros políticos más vendidos fueron los libros: “Desde Hassan Nasrallah a Michel Aaon- una lectura política de Hizbullah” del escritor Fayez Kazi, publicado por la editorial Riyad Al Rayes y “Los Secretos de la Caja Negra” escrito por Ghassan Charbel y publicado por la misma editorial del anterior. Además pareciera que los lectores disminuyeron su compra de libros religiosos que se concierne con asuntos metafísicos y cuentos de ángeles y demonios y adquieren libros de opinión e interpretación religiosa. En los primeros tres puestos de esta categoría estuvieron los siguientes libros respectivamente: 1- un libro escrito por el Sheik Abdallah Al Harhri , 2- “Recomendaciones en el Culto Musulmán y Leyes Arabes” por el Sheik Abdu Al Latif Daryan, presidente de los tribunales musulmanes sunnita, 3- “Los Maronitas en el Libano, entre la Arabidad y el Islam”, escrito por el Sheik Khaldoun Aarimat.
Lo mismo se aplica a los libros sobre filosofía, intelecto y psicología. En el primer lugar estuvo el libro “Las Bases Religiosas de la Filosofía Política de Estados Unidos” escrito por Mahmoud Haidar de la editorial Al Farabi. En el segundo lugar estuvieron los libros: “La Mezquita y su Mensaje en el Tercer Milenio- Moderación y Civilización” escrito por Yehia Ahmad Al Kaaki de la editorial Al Nahda, y “La Flosofía Política en la Era Socrática” escrito por Reymond Ghoush. En el tercer puesto: un libro de Adonis de la editorial Al Adab y “Entre la Religión y la Política” del padre Muchir Aoun.
En la poesía el libro “El Santuario de la Voz” de Issam Aabd Allah de la editorial al Nahda logró el primer puesto, en el segundo lugar el libro “El Santuario de los Sentidos” escrito por Nasri Al Sayegh de la editorial Riyad Al Rayes. En el tercer puesto los libros: “Pensamientos de Amor” de Henry Zhugaib de la editorial Dinamic Grafic, y “Te cConoce Mikel Ángelo”” de Zahi Wehbe de la editorial árabe de las ciencias.
En la categoría novelas, fue una sorpresa la novela “Amor de Beirut” de la joven escritora Sahar Mandour de la editorial Al Adab, luego en el segundo puesto la novela “Ciento Ochenta Atardeceres” escrito por Hassan Daoud de la editorial Al Saki. En el tercer puesto “La Prueba de Miel” por Salwa Al Naimi de la editorial Riyad al Rayes. En la literatura el primer lugar fue para el libro “Un Balcón Lejos de la Vista” de la joven escritora Basma Al Khatib, en el segundo lugar estuvieron dos libros, “La Emigración de las Palabras” por Shawki Bazigh y “Cosas de Beirut” de Mohamad Amin Farchoukh.
Estos títulos y otros, auguran el cambio del gusto por la lectura entre los libaneses, que eligen los títulos que los acercan a su cultura y a la diversidad en su heterogéneo país que fue la cuna de civilizaciones de varios y diversos grupos humanos. Esto se percibe comparando los tipos y títulos de los libros y los asuntos que se leían en los años pasados, cuando el libanés estaba ocupado con las fracciones políticas que damnificaban al país, y con los acontecimientos que obstaculizaban la seguridad y estabilidad. Esto afirma que la antes mencionada secuencia está fuertemente entrelazada. Ya que los escritores y los lectores en el Líbano están reinados por esta serie: seguridad-feria del libro- editorial- escritores- lectores- seguridad- feria del libro…etc. Esta serie no se disolverá, a no ser por acontecimientos que golpeen la estabilidad en el Líbano como el del 2005, y que todavía amenazan al país hasta hoy.
|