El Líbano, como lo vi después de la guerra...
(Licenciada en Ciencias Políticas)
Mi ultimo encuentro con el Líbano fue en el año 2000. Mi viaje a este hermoso país no fue preparado por mi, ni pensado de antemano, pero gracias al Dr. Horacio Munir Hadad , presidente y propietario de la Clínica Modelo de los Cedros y de Fearab América, este hombre de bien , hijo de padre libanés y de madre Siria , es uno de los pocos generosos que conoce actualmente nuestra colectividad sirio libanesa , pues dona de su bolsillo , de su cultura , de su pensamiento y de su tiempo sin limites. El me invitó entre muchos amigos , amigas y conocidos para asistir en la bellísima ciudad libanesa Zahle, a la inauguración de una sucursal de la fundación Los Cedros que el tiene en esta capital Buenos Aires y a la cual convirtió en centro de cultura y de encuentro cultural de alto nivel en el cual reúne a brillantes intelectuales y grandes profesionales de varias latitudes y de mas allá de las fronteras argentinas para realizar conferencias , seminarios y otras reuniones culturales, donde todo el que quiera asistir puede hacerlo libremente y sin distinción.
Los invitados al Líbano éramos mas de cincuenta personas, todos disfrutamos la hospitalidad del Dr. Hadad durante una semana en los mejores hoteles de aquella hermosa ciudad a la cual Chawki, el gran poeta árabe egipcio , llamado príncipe de los poetas , maravillado por la belleza de Zahle, la eternizó en la mente de los árabes con un magnifico poema dedicado a ella bajo el nombre de “La vecina del valle” y esa poesía fue cantada por la voz del gran maestro y músico el profesor Abdulwahal.
Lamentablemente nuestras poesías árabes no son conocidas fuera de nuestro mundo por falta de traducción , pues como ustedes saben el que traduce , especialmente poesías , debe conocer a la perfección los dos idiomas , el de la obra a traducir y el idioma al cual traduce y además tiene que ser poeta o tener alma de poeta para poder transmitir el espíritu en el cual fue puesta la poesía.
La invitación a esa ciudad no estuvo limitada al acto de inauguración. Todas las mañanas después del desayuno un gran ómnibus se acercaba a los hoteles, para llevarnos a conocer los lugares históricos y turísticos del maravilloso Líbano , ese país que no supera en superficie a los 10.420 km2 , Dios le dio todo lo que un pueblo anhela para su país , hermosas playas, magnificas montañas en las cuales turistas de distintos lugares del mundo disfrutan sobre su hielo el hermoso deporte del ski, fértiles llanuras , ríos caudalosos y cuevas fascinantes en donde la naturaleza , el tiempo y la mano de dios por encima de todos estos, se asociaron para hacer de ellas una de las maravillas del mundo.
Beirut fue uno de los lugares que nos hicieron visitar . Para mi esa fue la primera visita que hice después de la lamentable guerra civil que duro cerca de 18 años en el Líbano.
Disculpen , no hablo de la guerra en este feliz aniversario nacional del Líbano, más que para tenerla como un testimonio o trampolín sobre la gran espiritualidad y amor de los libaneses a su patria.
La visita a Beirut , esa ciudad que fue centro de esa guerra cruel y sin sentido , era mezcla de dolor y admiración. El dolor por las huellas que quedaron en las paredes de varios edificios y que todavía no las habían tocado las manos de la restauración . Eran huellas redondas como si fueran dibujadas por un compás y quizás para una mente que ignoraba lo que había pasado allí, sólo parecían nidos de aves. Esos agujeros redondos nos causaron a los a los visitantes un gran escalofrío , pero la construcción y reconstrucción que vimos, nos sacaba de forma rápida de aquel dolor, para llenarnos de admiración y de estima.
Lo curioso es que solo las huellas nos hablaron de la guerra , nadie mas que ellas nos contaron lo sucedido.
Tuvimos contacto con mucha gente de las partes involucradas en el conflicto sin embargo nadie contó nada de lo sucedido en la guerra y ninguna parte puso la responsabilidad sobre la otra .
Pregunté sobre la suerte de un centro comercial que conocí en Beirut, pero la respuesta fue otra , las personas a las que le pregunté, me hablaron de los edificios que se levantarán en el lugar , de los maravillosos y beneficiosos que van a ser , pero nada del pasado , nada del conflicto , nada de la culpa o no culpa. No vi lagrimas , no oí suspiros, como si todo el pueblo hubiera decidido olvidar toda aquella pagina negra que tuvo el Líbano en su historia reciente, convencidos de que la guerra fue obra de manos ajenas interesadas en destruir la Suiza del Oriente y la banca del mundo árabe, en un plan sistemático global que abarcara la media luna fértil y que empezó con Palestina como primer paso , el Líbano como segundo e Irak como tercero y Dios nos salve del cuarto paso.
Si , vi en el Líbano a un pueblo que quiere vivir y convivir , como fue siempre, en un jardín de varios colores con sus distintas confesiones , que se cuentan en el Líbano y vi un pueblo que quiere volver a lo que fue siempre , una cuna de libertad , de tolerancia , de cultura, de medios de información serios, de servicios y de belleza. Y vi un territorio donde encuentraban en el un refugio seguro , todos los que sufrían de la injusticia y de la persecución en otras latitudes del mundo ,trabajando y luchando para hacer lo mejor.
Vi un pueblo que ama a su tierra y se aferra a ese amor , pero nunca pone una mirada de codicia sobre el territorio de los demás . Esta virtud es conocida en la historia del Líbano desde los cananeos que fueron llamados fenicios por los griegos , ellos montaron los mares , edificaron ciudades y puertos en toda la cuenca del mediterráneo a donde llevaban sus mercaderías y transmitían las culturas pero nunca trataron de conquistar territorios ajenos para construir un estado propio.
Yo soy uno de los sirios que amamos a este bellísimo hermano y vecino país. Siria y el Líbano son dos países que no solo se unen por el idioma, la historia, la lucha y la esperanza común sino también por un parentesco de sangre a través de los casamientos, común pequeño ejemplo de esto , dos de mis tres hermanos se casaron con libanesas, por lo que yo tengo sobrinos de sangre sirio-libanesa.
Y otro ejemplo de esa hermandad es que no hay representación diplomática entre Siria y el Líbano, los contactos a nivel del Estado se hacen por teléfono o personalmente, trasladándose los funcionarios de un país a otro para arreglar las cosas pendientes.
La embajada del Líbano está encabezada por el señor embajador el Dr. Hicham Hamdan, este gran diplomático que desde su llegada a este país tomó su lupa y empezó a buscar a los libaneses desparramados en este territorio para agasajar a los trabajadores y destacados, acercar a los apartados y hacer trabajar a los que tiraron sus riendas, abriendo para este propósito hasta las salas de su embajada y organizando los grandes eventos y festividades, cada vez que se vislumbra una oportunidad libanesa nacional o patriótica donde se aglomera la colectividad con todo su entusiasmo hacia el Líbano.
Pero no podemos hablar del señor embajador sin hablar de su esposa la señora Afaf Hamdan que con su espíritu abierto y una maravillosa sociabilidad pudo unir alrededor de ella a las libanesas y no libanesas , además de todo esto pudimos últimamente descubrir otra hermosa cualidad que la señora Afaf posee a través de la conferencias que ella dio últimamente , una en el museo R
oca sobre la mujer en el Líbano donde mostró' el don literario que ella posee , un amplio conocimiento del tema , un perfecto castellano y una maravillosa forma de relatar y disertar.
Este es el Líbano que conocí y que viví .