|
BEIRUT. Un equipo de investigadores de la
Universidad Americana de Beirut está desarrollando un
sistema de sensores único en su tipo, que permitirá la
detección temprana de los incendios forestales, afirmó una
autoridad de la Universidad el lunes pasado. Dirigidos por
un profesor de ingeniería electrónica e informática, Imad
al-Hajj, el equipo de investigadores ha construido sensores
del tamaño de un teléfono celular, que pueden detectar los
niveles de humedad y temperatura, así como la intensidad del
humo y de la luz solar.
El proyecto, que comenzó hace menos de un año, recibió
fondos de la Asociación por el Desarrollo y Conservación de
Bosques (AFDC), una organización no gubernamental dedicada
al medio ambiente. En su segunda etapa, el proyecto recibe
también los aportes del Consejo de Investigación de la
Universidad Americana de Beirut y es apoyado por el
Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental.
“Combinamos la tecnología existente en una herramienta para
crear un tipo de sensor único en su género, que no existe
actualmente en el mercado”, afirmó Hajj.
Los sensores serán colocados en lugares estratégicos en los
bosques del Líbano, donde informarán periódicamente las
mediciones a un uplink, o conexión de Internet, que enviará
esta información a un sitio web con una base de datos
accesible al centro de operaciones principal, llamado Centro
Común de Operaciones (CCO). El mismo está dirigido por
Defensa Civil, el Ejército Libanés, el Ministerio de
Agricultura, el Ministerio de Medio Ambiente, y la AFDC. El
CCO fue establecido por la AFDC a través de un proyecto con
fondos de la Unión Europea.
Actualmente, los bosques cubren sólo el 13 % del territorio
libanés, lo cual representa una disminución del 40 % en los
últimos 40 años. Según el Ministerio de Agricultura, se
incendian anualmente alrededor de 1.200 hectáreas de
bosques. En 2005, un estudio de la AFDC indicó que el 28 %
de los bosques del país corren el riesgo de quemarse si no
se toman medidas para evitar futuros incendios.
Es por esto que podría resultar útil el empleo de sensores
inalámbricos, operados con baterías, ya que están diseñados
para brindar datos que van a ayudar en tres aspectos: la
detección temprana, la predicción, y la investigación
ambiental.
Al registrar las primeras señales de humo, los sensores
deberán alertar a los bomberos antes de que las llamas
consuman una parte importante de un bosque. Más aún,
recolectar datos sobre los niveles de humedad y temperatura,
junto con la información de las estaciones meteorológicas,
permitirá a los científicos predecir condiciones que
favorecen los incendios forestales. Finalmente, el tipo y
calidad de los datos recogidos deberá ser altamente valiosa
para los estudios ambientales locales y regionales.
El equipo está procurando la provisión de fondos
adicionales, a fin de desarrollar plenamente el proyecto y
de averiguar cuántos sensores son necesarios para cubrir
todas las áreas forestales del Líbano,
“Al desplegarse totalmente, el sistema de sensores ayudará a
mitigar los efectos de los incendios forestales”, afirmó
Hajj. “Naturalmente, el problema no estará resuelto del
todo, ya que deben encararse muchos otros aspectos, como la
eliminación de arbustos secos. Pero si podemos salvar 1
kilómetro cuadrado de bosques, vale la pena, ya que todo
daño en este aspecto es irreversible una vez producido”.
|