DISERTACIÓN DEL EMB HICHAM HAMDAN EN LA ACADEMIA BELGRANIANA

MARTES 30 DE MAYO DE 2006

“LA DIPLOMACIA EN EL LÍBANO”          

Antecedentes Históricos

El Líbano es un pequeño país democrático. Sin embargo, tiene sus raíces en tiempos muy lejanos de la historia, alrededor de siete mil años. Su nombre es recordado siempre como un pionero del comercio internacional.

El nombre del Líbano no se menciona nunca en la historia como fuente de disturbios y agresión. En cambio, sí se lo menciona  tres veces en la Biblia. Los antepasados libaneses, los fenicios, estaban en el centro del intercambio a nivel humano y fueron precursores de la diplomacia internacional mediante sus extensos viajes alrededor del mundo para intercambiar mercaderías con otros pueblos, además de inventar el alfabeto como medio de comunicación universal.

   

La historia nos dice mucho sobre las relaciones comerciales entre las ciudades de la costa libanesa, como Tiro, Sidón y Trípoli y los países vecinos del Mediterráneo. El Líbano conocía un viejo sistema consular, que aplicó durante siglos. Muchas comunidades extranjeras habitaban su territorio  y así se creó un verdadero foro de diplomacia con bien asentadas raíces.

Los mercaderes de Amalfi y Pisa (en Italia) establecieron misiones comerciales a Trípoli y tiro desde el año 1123. Otros comerciantes llegaron en misiones desde Marsella y Montpellier (en Francia) , a Trípoli, Tiro y Beirut a partir del año  1243.

En realidad, el desarrollo histórico y el intercambio internacional del Líbano pueden rastrearse a través de numerosos museos y sitios arqueológicos que están esparcidos por todo el país. La historia habla de un número de olas sucesivas de intercambio con el exterior que enriqueció los aspectos sociales y culturales del país.

La formación política del Estado del Líbano comenzó a tomar su forma actual a partir de fines del siglo 16. Pero en ese tiempo el Líbano estaba bajo el dominio del Imperio Otomano, que duró casi cuatro siglos. Fue un período muy sombrío de su historia, que sólo concluyó cuando el Imperio Otomano perdió la Primera Guerra Mundial.

Los libaneses teníamos representaciones extranjeras, pero nuestra democracia estaba sometida a la hegemonía del poder colonial. El Líbano adquirió luego alguna autonomía, que le permitió relaciones comerciales directas con algunos países europeos.

Cabe señalar que, como consecuencia de los flujos históricos, el Líbano desarrolló un tejido social único con 18 grupos confesionales que convivieron y crearon una cultura común, que transformó  al Líbano en un foro permanente para el diálogo entre civilizaciones.

  

Este modelo de diplomacia humana fue reconocido especialmente por Su Santidad el Papa Juan Pablo Segundo, quien describió al Líbano en 1997, “más que como una nación, como un mensaje”.

Los libaneses que estaban a favor de la independencia y se rebelaron varias veces contra el Imperio Otomano pensaban que la Liga de las Naciones les otorgaría su independencia. Pero, infortunadamente, la Liga de la Naciones decidió que nuestra región debía seguir bajo mandato extranjero.

Durante la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña y Francia y también Rusia, acordaron dividir el área entre ellos. Mediante el Acuerdo Sises - Pilot de 1917,   G. Bretaña y Francia, entonces las dos grandes superpotencias, decidieron dividir el área en distintos Estados y poner a los mismos bajo su hegemonía. Así, el 1920, el Líbano  quedó bajo mandato francés. Francia puso entonces a la diplomacia libanesa bajo su autoridad exclusiva. En consecuencia, este país negociaba y concluía acuerdos en nombre del Líbano.

La situación continuó hasta el 22 de noviembre de 1943, cuando el Líbano consiguió finalmente su independencia y comenzó a poner en práctica su diplomacia reciente. Estableció a principios de 1944, tres misiones en Londres, El Cairo y París. Participó el 22 de marzo de 1945 en la Conferencia que estableció la Liga Árabe. También participó en la Conferencia de San Francisco en junio de 1945, que creó las Naciones Unidas.

El Líbano abrió dos representaciones diplomáticas: una en los Estados Unidos y la otra en Brasil. En 1946, se establecieron otras diez más, entre ellas la de Argentina. Hoy en día, el Líbano cuenta con más de ochenta representaciones diplomáticas en el exterior.

Pero sus  relaciones diplomáticas  no se limitan a los países en los cuales tiene misiones diplomáticas. También tiene vastas relaciones en algunos lugares a través de los Consulados Honorarios o misiones en otro país cercano. El Líbano recurre siempre a contactos diplomáticos directos.

La hora actual

El mundo está cada vez más comunicado. Es una aldea global que hace que la diplomacia no pueda ya ser definida en su forma tradicional original. Los Estados ahora realizan otro tipo de diplomacia directa, dentro y fuera del sistema de relaciones multilaterales. Las relaciones bilaterales son cada vez más un modo de implementar lo que los Estados han planificado previamente a través de la plataforma multilateral.

Cada país tiene sus propias características, que a la larga dan forma a sus intereses y por lo tanto a sus relaciones regionales e internacionales. La globalización ha probado que todos los miembros de la comunidad internacional, independientemente de su región o de su número de habitantes, debería ser tenido seriamente en cuenta e incluido al elaborar estrategias nacionales.

La diplomacia inteligente procura no excluir a ningún miembro de la sociedad internacional. Pero es evidente que la capacidad de cada país para llevar a cabo su inserción internacional depende mucho de sus recursos y prioridades.

El Líbano, a pesar de ser un pequeño país sin ambición de convertirse en una potencia regional o internacional, desea tener relaciones diplomáticas con casi todos los miembros de la comunidad internacional. Considera que su ubicación geográfica, a mitad de camino entre Oriente y Occidente, su herencia cultural como democracia y como centro de diálogo entre distintas civilizaciones, sus recursos humanos que han enriquecido a todos los países del mundo, y su tradición histórica como centro comercial y de negocios, lo convierten en un país único para satisfacer los intereses de cualquier  miembro de la comunidad internacional.

La diplomacia no fue nunca considerada en cuanto a las dimensiones o la población de un país, sino en base a los elementos antes mencionados. Los libaneses que viven en África, América latina, Asia, los Estados Unidos, Canadá, Australia, etc, fueron fundamentales en el desarrollo y progreso conseguidos hasta el presente.

Hay más de 20 000 kilómetros entre la Argentina y el Líbano, y sin embargo tenemos más de un millón y medio de argentinos con sangre libanesa. El Líbano exhibe muchos rasgos que lo convierten en un socio ideal para la Argentina en el Medio Oriente si la Argentina desea establecer joint ventures en el área.

El Líbano y las Naciones Unidas

El Líbano es un miembro fundador de las Naciones Unidas. Su representante, el Dr. Charles Malek, fue miembro del Comité que redactó la Declaración de Derechos Humanos. También presidió la Asamblea General.  El Líbano siempre formó parte en distintos organismos y agencias de las Naciones Unidas en forma activa. Varias veces ocuparon sus delegados los más altos puestos de dichos organismos.

Por ejemplo, el Dr. Edward Swama fue Director General de la FAO (Organización para la Alimentación y la Agricultura), durante más de dos décadas, el Dr. Assad Koteit sigue hasta hoy al frente de la Organización de Aviación civil. El Dr. Fuad Amoun fue juez del Tribunal internacional de Justicia. El Dr. Joseph Akel es actualmente juez del Tribunal Internacional de Derecho del mar.

Asimismo, muchos libaneses fueron elegidos miembros en distintos comités: el juez Dr. Ghazan Kabah, por ejemplo, fue elegido dos veces miembro del Comité sobre los Derechos del Niño.

Yo mismo fui elegido en 1998 miembro del Comité de redacción del Tribunal Penal Internacional. Estos son sólo algunos ejemplos que demuestran que este pequeño país ha sido un miembro activo de la comunidad internacional, y también pone en evidencia su gran compromiso con las Naciones Unidas.

El Líbano considera que esta institución es el instrumento más  importante de que dispone la comunidad internacional para salvaguardar la paz y la seguridad por su carácter abarcativo, como lo definiera el informe de su  Secretario General, “Agenda para la Paz”, presentado a principio de los años noventa a pedido del Consejo de Seguridad.

El Líbano, entonces, fue siempre activo en el trabajo que realizaron las distintas comisiones para elaborar un sistema de normas para los tópicos más esenciales, indicados en dicho informe. Además el país participó en el trabajo preparatorio para las principales conferencias internacionales llevadas a cabo en los años noventa, con el fin de elaborar un marco universal para las actividades humanas dentro de lo que se denominó “el Nuevo Orden Internacional”.

Fuimos representados en las Conferencias Internacionales para elaborar las Convenciones sobre los Derechos del Niño (1990), Desarrollo Sustentable (1992), Normas de Derechos Humanos(1994), Desarrollo Social (1995), Derechos de la Mujer (1995), Asentamientos Humanos (1996), etc. Seguimos comprometidos con la tarea de las Naciones Unidas y ayudamos a mantener sus propósitos en alto y con gran vigencia.

Nuestro compromiso con las Naciones Unidas también se hizo evidente en otras ocasiones, especialmente en relación con la situación de nuestra región. Todos Uds. saben que es una zona muy caliente. El establecimiento de Israel a costa de Palestina y su pueblo en 1948 produjo varias guerras y un estado de hostilidades permanente, que afecta en gran medida y en forma negativa el desarrollo normal de todos los países y pueblos de la región.

Todos estamos involucrados, de una u otra manera. El Líbano se ve afectado por ser  vecino de Palestina. Miles de refugiados fueron expulsados de sus hogares durante las guerras sucesivas,  y llegaron en gran número al pequeño Líbano, creando una pesada carga,  tanto para la economía como para el tejido social del país.

El futuro

El fracaso de las Naciones Unidas en dar al pueblo palestino la seguridad de que pertenecen aunque fuese a una parte de su territorio ocupado, ha llevado a una especie de revolución en los palestinos dentro y fuera de su  país. 

Realmente pagamos un precio por esta situación. El Líbano sufrió más de treinta años,  pero nunca perdió su fe en las Naciones Unidas y su Carta. Seguimos comprometidos con las obligaciones que emanan de ella. Seguimos con la esperanza de que el derecho internacional va a prevalecer finalmente y que nuestra castigada región alcanzará una paz justa, duradera y total.

Espero fervientemente que, para bien de nuestra región y del mundo, esta esperanza se haga realidad.

  Himno Nacional  | Sr. Presidente  | Sr. Embajador   |  Polيtica  Economيa  | Turismo  | Trلmites | Cultura 
Actividades | Links  |   Contلctenos | Condiciones de utilizaciَn Regيstrese