
ACLARACIÓN
Durante años he estado siguiendo las noticias publicadas en forma periódica en
la prensa, con respecto al tema de la AMIA y de la Embajada de Israel. He notado
que las noticias incluían acusaciones dirigidas a un partido político libanés,
que tiene un número de diputados en el Parlamento y que ocupa una posición
especial en la vida pública y política del Líbano. Ello se debe a su papel de
símbolo de la resistencia contra la ocupación israelí en parte de nuestro país,
que duró desde 1978 hasta el presente.
He transmitido estas noticias a todas las partes pertinentes en la Argentina,
incluyendo el Gobierno nacional, gobernadores, intendentes, miembros del
Congreso, jueces y otras autoridades y descubrí que no existe una sola prueba
que justifique estas acusaciones, ya que todas ellas son meras conjeturas (
percepciones).
En toda las reuniones que mantuve, dejé en claro que el Líbano es un país amigo
de la Argentina, a la cual lo unen lazos históricos muy fuertes. La Argentina
cuenta con miles de ciudadanos de origen libanés, que han participado
activamente para procurar la paz, la unidad y la estabilidad de la Argentina, y
aportan sus honestos esfuerzos para cooperar por todos los medios existentes en
el afianzamiento de las relaciones entre los dos países. Todas las partes
concernientes son conscientes de que el Líbano no vaciló en extender el apoyo
necesario al sistema judicial argentino para aclarar los hechos.
Sin duda, Israel es enemigo de Hezbollah, dado que éste constituye la principal
resistencia a su ocupación y lo obligó a retirarse de la mayor parte del
territorio ocupado, en el año 2000. Hezbollah continúa en la resistencia contra
el resto de la ocupación israelí en las Granjas Chebaa. Es evidente, en
consecuencia, que Israel tiene un interés especial en mostrar a este partido
como un grupo terrorista a fin de que la opinión pública olvide que se trata de
una fuerza de ocupación (la israelí) en un país que es miembro fundador de las
Naciones Unidas.
Cabe recordar que , después del 11 de septiembre, los Estados Unidos difundieron
una lista de organizaciones que consideran terroristas. Dicha lista no incluía a
Hezbollah.
Muchos observadores neutrales creen que la inclusión posterior de Hezbollah en
dicha lista fue un acto a favor de Israel. Las Naciones Unidas, sin embargo, así
como la mayoría de los Estados miembros de la comunidad internacional , no están
de acuerdo con este enfoque. Hezbollah no figura en la lista de organizaciones
terroristas de las Naciones Unidas , como así tampoco en la de la Comunidad
Europea.
Ustedes saben que la guerra interna del Líbano , comenzada en 1975, terminó en
1989 con la firma del Acuerdo de Attaif, en el Reino de Arabia Saudita. El
Consejo de Seguridad y todos los otros organismos de las Naciones Unidas
respaldaron el Acuerdo, el cual conformó una base para la política nacional del
Líbano.
Desde entonces, los libaneses, con todos los partidos políticos , incluyendo
Hezbollah, abandonaron y rechazaron la violencia como medio de lucha política,
salvo con respecto a la resistencia contra la ocupación israelí de partes del
Líbano. Esta resistencia está reconocida en forma legal y respaldada por todas
las normas de las leyes internacionales y la Carta de las Naciones Unidas.
Las acusaciones generales repetidas en la prensa tienen una motivación política
y no sirven a la justicia. El Líbano condena toda forma de terrorismo y desea
muy sinceramente que aparezca la verdad detrás de estas dos explosiones y que
así se cierren las heridas de todos los que sufren.
El Líbano, un pequeño país, ha sido a lo largo de la historia, cuna de
civilización y un hogar para 18 confesiones religiosas distintas Este país, descripto por Su Santidad Juan Pablo II como un mensaje, ha sido él
mismo víctima de conspiraciones.
El Líbano pagó el precio de las guerras. Cientos de miles de sus ciudadanos
murieron o fueron heridos y la infraestructura fue totalmente destruida.
Creemos que Israel quiere usar estas acusaciones contra Hezbollah como un
pretexto para atacar al Líbano nuevamente y para destruir los grandes logros
alcanzados en la reconstrucción y desarrollo del país. El Líbano se ha
transformado. una vez más, en un centro vital de comercio y un faro de cultura y
civilización en Medio Oriente.
Apelamos a ustedes para que Israel no explote el dolor de la Argentina y
el de los familiares de las víctimas para perjudicar al Líbano y a su pueblo.
Muchas gracias
HICHAM HAMDAN
Embajador del Líbano