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El Ministerio de Relaciones
Exteriores y Emigrantes en el Líbano, condena fuertemente
las últimas declaraciones hechas por el Primer Ministro
Israelí Benjamín Natanyiahu y el Ministro de Guerra Israelí
Ehud Barak. Considera que estas declaraciones constituyen
una interferencia en los asuntos interiores del Líbano, un
atentado en contra de la soberanía de este país, y una
violación a las resoluciones internacionales pertinentes,
especialmente la Resolución 1701.
El Ministerio afirma que estas declaraciones hostiles
israelíes, no están dirigidas solamente en contra de una
categoría de libaneses, sino que son una amenaza para todos
los libaneses y para el independiente y soberano país.
Enfatiza que estas declaraciones son parte de una política
israelí que apunta a frustrar la operación de paz, y a
rechazar la iniciativa de la paz árabe y la renovada
búsqueda estadounidense para la paz en Medio Oriente. Esto
es con el objetivo de descartar el derecho de los palestinos
de volver a sus tierras y viviendas, y en consecuencia,
asentarlos en los países árabes vecinos.
El Ministerio considera que estas declaraciones son parte de
los continuos atentados israelíes contra el Líbano, que
incluyen las redes de espionaje israelí y las violaciones
diarias de Israel a la soberanía del Líbano por tierra, aire
y mar, de su continua ocupación de territorios libaneses,
además de su negación de entregar a la ONU toda la
información relacionada a los sitios de las bombas de racimo
que Israel lanzó en el sur del Líbano durante su ataque a
este país en 2006.
El Ministerio señala la responsabilidad de la Comunidad
Internacional en lo que se refiere al estricto trato con
Israel, para obligarlo a respetar la soberanía del Líbano y
no interferir en sus asuntos, ni atentar contra su
estabilidad.
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