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LAS RELACIONES ENTRE SUDAMÉRICA Y LOS PAÍSES ÁRABES.

DISERTACIÓN DEL EMBAJADOR H.H. EL 22 OCTUBRE 2008. UNIVERSIDAD DEL SALVADOR.

El primer encuentro de Ministros de Relaciones Exteriores de Sudamérica y de los Países Árabes tuvo lugar el 20 y 21 de febrero de 2008 en la ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina.

El encuentro fue la culminación de una serie de reuniones a nivel sectorial y ministerial que se llevaron a cabo desde la Cumbre de Jefes de Estado de ambas partes, ocurrida en mayo de 2005 en Brasilia. Precedió a su vez la Segunda Cumbre, que tendrá lugar según lo planificado, en febrero de 2009 en Doha (Qatar),

Antecedentes Históricos..

La relación árabe-sudamericana debería haberse institucionalizado hace mucho tiempo. Ambas partes son miembros de la misma categoría de Estados, tanto en lo político como en lo económico. Pertenecen al Grupo de países miembros del Movimiento de No Alineados y del Grupo de los 77, es decir, al Grupo de países en desarrollo, que comprende más de 132 Estados miembros de las Naciones Unidas.

El hecho de que ambos lados no se hayan reunido antes es muy importante. Refleja una serie de factores que influyeron en su voluntad política, y que, por ende, hicieron este encuentro impensable, improbable, y aún irrelevante. Ambos lados estaban dominados por factores internos e inter-regionales que impidieron que esta cuestión se convirtiera en un tópico de su agenda política. 

Las relaciones internacionales antes de la caída de la Unión Soviética y del comunismo necesitaban prioridades diferentes. Para hablar sinceramente, ambos lados tenían una capacidad muy limitada de manejar su voluntad política. 

Todavía estábamos bajo la fuerte influencia de ser una parte o un aliado de los países del Grupo de Occidente, que se suponía eran los defensores de los valores de la libre economía y la democracia, es decir, el capitalismo, y el Grupo de aquellos países que profesaban el socialismo, contra lo que ellos llamaban “imperialismo”.

Sin embargo, ser miembros del Movimiento de los No Alienados, que tenía la connotación de una tercera opción política, no servía de mucho, ya que el Grupo no tenía capacidad para convertirse en una tercera potencia que pudiera dar nueva forma a las relaciones internacionales.

Era éste un Grupo de Estados muy frágiles en lo político y lo económico, que no podían hacer frente a los otros dos bloques. Concentraron entonces sus mejores esfuerzos en aminorar los efectos de la confrontación Este-Oeste en sus propias situaciones políticas y económicas. En realidad, ya no estaban más del lado defensivo.  El Grupo de los 77 tenía un mecanismo similar, pero en el campo económico.

Los países sudamericanos ni siquiera estaban agrupados en una estructura homogénea,  como lo estaban los países árabes a través de la Liga Árabe. La interrelación entre los países sudamericanos y la inestabilidad de sus regímenes políticos también eran poco alentadoras. 

Después de la caída del Muro de Berlín a finales de los años 80 del siglo pasado, el derrumbe final del bloque socialista facilitó la llegada de una nueva forma en las relaciones internacionales. La globalización comenzó a surgir como una corriente dominante, captando dentro de su esfera a todos y cada uno de los Estados miembros de la comunidad internacional.

La globalización significaba una transformación de valores políticos, económicos y culturales que se suponía llevarían  a la comunidad internacional hacia una sociedad homogénea, capaz de desarrollarse y prosperar en igualdad de condiciones para todos.  Por lo tanto, sus principales desafíos radicaban en la resolución de los conflictos existentes y en el establecimiento de una sólida base para mantener la paz y la seguridad internacionales.

La globalización también debía enfrentar la pobreza, el deterioro ambiental, el desequilibrio en las relaciones comerciales y económicas, y la necesidad de una mejor distribución de los recursos naturales. También debía enfrentar la necesidad de combinar la cultura tradicional de cada país con la apertura que aportaban las nuevas tecnologías.

Al principio del proceso, la sociedad internacional dejó el liderazgo en manos de la potencia triunfante, es decir, los Estados Unidos. Pero pronto descubrió que éstos no estaban dispuestos a desempeñar el papel de juez imparcial y buena madre. Los Estados Unidos tenían sus propios intereses y trataron de acomodar todo de acuerdo con ellos.

Por su parte, la comunidad internacional ejerció serios y denodados esfuerzos para aportar un sentido de cambio, así como normas comunes precisas y aceptadas para encarar y resolver los desafíos antes mencionados. 

No es posible detenernos en lo que pasó, pero podemos hacer breves referencias a lo siguiente:

·        La Cumbre del Consejo de Seguridad de 1992, y la “Agenda para la Paz” impulsada por el entonces Secretario General de las Naciones Unidas, el Dr. Boutros Boutros Ghali, como un medio de mantener la paz y la seguridad internacionales.

·        La serie de siete Cumbres internacionales sobre: Los Derechos del Niño, Desarrollo Sustentable, Derechos Humanos, Población y Desarrollo, Desarrollo Social, la Conferencia sobre la Mujer y la Conferencia sobre Asentamientos Humanos.

·        La creación de la Organización Mundial de Comercio.

·        La creación del Tribunal Internacional de Derecho del Mar y El Tribunal Penal Internacional.

·        La extensión indefinida del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, así como la serie de Convenciones y Declaraciones contra el Terrorismo.

·        El surgimiento de los bloques regionales e interregionales.        

Fue evidente que los países se acercaron. Surgió un nuevo concepto, que definía al mundo como una aldea global. Esta expresión significaba que nuestros intereses y relaciones estaban tan inter-vinculados que sería absurdo pensar de otro modo.

Por otra parte:

·        La primera Guerra del Golfo a principios de los años noventa del siglo pasado y la alianza internacional que acercó a los países sudamericanos y árabes en la lucha para liberar Kuwait.

·        Las Cumbres mencionadas anteriormente, que llevaron a ambos lados a una esfera común de normas políticas, económicas y legales.

·        Y el surgimiento de grupos regionales y sub-regionales en América Latina, que abrieron el camino de instituciones sub-regionales en Sudamérica, 

ayudaron a dar forma a la idea de Encuentros Árabe-Sudamericanos.

La idea fue presentada a las autoridades argentinas y brasileñas a principios de los noventa. Ninguno de los dos países demostró entusiasmo. Debe recordarse que, por el contrario, el ex Presidente Menem optó por seguir a fondo con el nuevo liberalismo y abandonar el Movimiento de No Alineados.

En cambio, el Presidente Lula de Brasil, entonces líder de la oposición, adoptó la idea y tenía mucho interés en impulsarla cuando asumió el poder. Manifestó su intención durante una gira que realizó por los países árabes, en 2003, y que comenzó en el Líbano. Lula declaró en Beirut su intención de acercar a los países árabes y los países sudamericanos. La Cumbre se llevó a cabo finalmente el 11 de mayo de 2005 en Brasilia y a ella asistieron la mayoría de los líderes árabes y sudamericanos.

Algunos historiadores argumentan, sin embargo, que la Cumbre no reflejó un consenso político entre los países sudamericanos. Algunos países dudaban en mejorar su relación con los países árabes a tan alto nivel institucional. Creen los expertos que estos países estaban todavía bajo una fuerte influencia de los lobbies israelíes y preferían no sembrar dudas en sus equilibradas relaciones con árabes e israelíes.

Estos mismos historiadores explicaron que la Cumbre fue sólo posible gracias a la insistencia y fuerte influencia del Presidente Lula. También trajeron a discusión el interés de Brasil en ocupar un sitio permanente en el Consejo de Seguridad y también en abrir nuevos mercados para su comercio exterior, fuera de los mercados tradicionales de los países desarrollados. 

En realidad, cualquier analista puede descubrir fácilmente las grandes ventajas que están logrando los países de Sudamérica al abrir nuevos mercados en los países árabes. La balanza comercial de Brasil era de 2.500 millones de dólares cuando el Presidente Lula visitó los países árabes, en 2003. Aumentó en forma notable, hasta llegar a los 7 mil millones de dólares en el período de 5 años que le siguió, lo cual representa un crecimiento del 180 %.

En la Argentina, la balanza comercial era de 1.200 millones de dólares en 2003. Se duplicó durante los cinco años siguientes y ahora es de 3.200 millones de dólares.

La Cumbre de mayo de 2005 trazó el camino para mejorar las relaciones entre ambos lados. Aprobó la declaración de Brasilia, que enumeraba los principales métodos para fortalecer y profundizar la cooperación  entre ambas regiones y adoptaba un mecanismo para hacer el seguimiento de todos los proyectos impulsados por la declaración. El mecanismo preveía una reunión periódica, cada seis meses, de altos funcionarios de los Ministerios de Relaciones Exteriores de los países miembros de ambos Grupos.

* La primera de estas reuniones tuvo lugar en El Cairo (Egipto) el 29 y 30 de noviembre de 2005.

* La segunda fue en Caracas (Venezuela), el 29 y 30 de julio de 2006.

* La tercera, otra vez en El Cairo, el 30 y 31 de enero de 2007.

* La cuarta reunión- en la cual tuve el honor de representar al Líbano – se realizó en Santa Cruz (Bolivia), el 19 y 20 de julio de 2007.

* La quinta, en la cual también participé como representante del Líbano, se realizó el 18 y 19 de febrero de 2008 en Buenos Aires, en preparación del Primer Encuentro de Ministros de Relaciones Exteriores de Sudamérica y de los Países Árabes.

* Está previsto otro Encuentro para febrero de 2009 en Doha (Qatar).

La Cumbre alentó distintas reuniones sectoriales, previas a la Segunda Cumbre de Doha.

Las reuniones cubren distintas áreas, como asuntos culturales, económicos, de medio ambiente, ciencias sociales, tecnología, energía, turismo, finanzas y desarrollo del potencial.

Además, los Ministros de Cultura se reunieron en Argelia en febrero de 2006 y convinieron en fundar una biblioteca especial – la Biblioteca Sudamericano-Árabe – y un Instituto de Investigación sobre Sudamérica en Marruecos. Se aprobó un proyecto de acuerdo sobre los estatutos del Instituto durante la reunión realizada en Buenos Aires en febrero de 2008 (párrafo 54 de la Declaración Ministerial).

En dicha Reunión se tomó nota de la decisión de aprobar la estructura institucional, financiera y administrativa de la Biblioteca Sudamericano-Árabe. Se programó en abril pasado en Argelia una reunión para que la Comisión de Cooperación Cultural apruebe ad referéndum los estatutos de la Biblioteca y los presente en la Cumbre de Qatar.

Realmente, nos complace mucho notar que las relaciones culturales están en franco progreso y que un primer libro, titulado: “El Deleite del Extranjero en todo lo que es asombroso y maravilloso”, por el  Imán Al-Baghdadi fue publicado por la Biblioteca de ASPA en una co-edición trilingüe.

También estamos muy contentos por el gran aporte que están haciendo ambas partes para impulsar acciones dentro del marco de la Alianza de Civilización creada por la 60ª Asamblea General de las Naciones Unidas en 2005.

Las reuniones probaron sin lugar a dudas que los países árabes no buscan traer ninguna agenda especial que pueda alterar las relaciones amistosas existentes entre los países de América del Sur con cualquier otro país. Tampoco procuraron estas reuniones ningún privilegio que no fuera de los que existen entre países amigos. Sí resultaron ser instrumentales para aportar un mayor entendimiento y mejores contactos, que van a contribuir a acercar aún más a los miembros de este foro. 

Panorama del Resultado de las Reuniones

Las conversaciones fueron muy cordiales. Un importante matutino, “Clarín”, afirmó que, contrariamente a lo que creen algunos analistas, la Declaración dejó en claro que ambos lados tienen muchos temas serios e importantes en común.

Diarios como “Clarín” no se detuvieron en temas sectoriales, como si las cuestiones culturales, económicas ambientales y sociales tuvieran menor i importancia en el campo de las relaciones internacionales. En cambio, le dieron prioridad a temas candentes, que ocuparon su propia cobertura en cuanto a conflictos y casos altamente políticos.

La cobertura periodística del Encuentro fue muy limitada. Sólo el canal público de televisión cubrió el Encuentro, así como sus distintas funciones y actividades. El sector privado de la prensa cubrió sólo la apertura y el cierre. Sólo apareció información muy general y breve…

“La Nación” consideró que el Encuentro era una ocasión para atacar a Israel. Ignoró todos los detalles sobre las importantes conversaciones que siguieron. Incluso presentó información muy escueta sólo sobre lo que se habló de Malvinas.

“Página 12” reflejó sólo los principios impulsados por la Presidenta de la Nación, Dra Cristina Fernández de Kirchner en su recepción a los jefes de las delegaciones. La señora Presidenta subrayó nuestros deseos comunes de un mundo más equitativo y la necesidad de trabajar en forma colectiva.

Este mismo matutino destacó la importancia dada a las relaciones humanas existentes en los árabes y Sudamérica, y señaló la presencia de una gran colectividad árabe en la región.

También destacó la importancia dada por el Ministro de Relaciones Exteriores, Dr. Taiana a este Encuentro como medio de fomentar las interacciones comerciales, políticas y tecnológicas. También observó el diario que desde el comienzo de estos Encuentros comunes en 2005, el intercambio comercial entre ambas regiones aumentó en un 70%  También subrayó el papel de los países árabes en el sector energético.

“Clarín” notó que hubo una condena unánime contra el terrorismo; que ambos lados querían negociaciones multilaterales en lugar de usar la fuerza de coacción y el poder; que adoptaron posiciones comunes con respecto a los casos que corresponden a los árabes, como Palestina, Líbano e Irak, y que también asumieron posiciones comunes con respecto a cuestiones sudamericanas como Malvinas.

  “Clarín” consideró que los árabes encontraron lo que buscaban en Sudamérica. En este sentido, el diario especificó algunos principios, incluyendo el derecho de los pueblos y de los Estados a resistir la ocupación extranjera, el rechazo de ocupación extranjera ilegal y la necesidad de trabajar en fuerzas multilaterales, dentro del contexto de la Carta de las Naciones Unidas. 

Clarín explicó que no había ningún nombre específico indicado en el texto. Sin embargo, todos los observadores coinciden en que se refería a Israel cuando instaba al retiro de la ocupación extranjera de todos los territorios árabes que estaban ocupados hasta los límites del 4 de junio de 1967, el desmantelamiento de colonias en territorios palestinos ocupados, y el muro de separación.

Este enfoque por parte de la prensa local es muy infortunado. Refleja una mala interpretación importante de los resultados del Encuentro. También refleja una posición muy parcial – que la prensa ha adoptado hace mucho tiempo – con respecto al conflicto árabe-israelí.

Es innecesario decir que la prensa está muy influenciada por el punto de vista israelí, que es apoyado todo el tiempo por Estados Unidos y las agencias noticiosas norteamericanas.

Este punto debe considerarse cuidadosamente y en profundidad, y esperemos que lo sea, con la participación de los mismos representantes de la prensa, no sólo para brindar coberturas justas y equilibradas sino para discutir el posible papel de la prensa para ayudar a ambos lados a resolver sus problemas y traer paz a sus pueblos.

La Declaración necesita diversas charlas para analizar exhaustivamente cada punto de su temario. Sin lugar a dudas, este documento debe ser considerado como una referencia. Un antecedente y un instrumento básico para los analistas del ámbito oficial y del académico.  

Creo que sería lamentable ignorar y rechazar el estudio detallado de su contenido. La Declaración debería ser distribuida y considerada por todos los grupos de ideas a nivel académico, científico, cultural, social, ambiental y económico.

En mi opinión, ambos lados reconocen la importancia de este diálogo para brindar una plataforma y un entendimiento comunes con respecto a diversas áreas de interés de ambas partes. Éstas han demostrado un compromiso muy serio para implementar la Declaración de Brasilia de 2005  y esperan con mucha expectativa la Cumbre de Doha de 2009.

- Ambas partes creen que es necesario trabajar dentro del marco de la Carta de las Naciones Unidas. No pueden garantizarse la paz y la seguridad internacionales, incluyendo sin dudas la paz y seguridad de ambas, fuera de la legalidad internacional y de las normas y principios de la Carta.    

- Ambas partes descubrieron los elementos comunes en sus políticas exteriores, que pueden servir para fortalecer su capacidad de negociación en los foros internacionales.

- Los investigadores deben leer cuidadosamente el documento original presentado por el Grupo Árabe y la redacción de la Declaración. Debe notarse que Sudamérica fue muy activa en limar las asperezas de algunas circunstancias  a través del diálogo.

Se pusieron de relieve  muchos temas que  sirven de común denominador para conversaciones posteriores a nivel local y bilateral, Entre ellos:

a) El papel del Estado como actor clave para aportar armonía e integración sociales. 

b) El lazo entre seguridad regional y la creación de una zona nuclear libre en Medio Oriente. Debe destacarse especialmente que los árabes coincidieron con Sudamérica en la necesidad de estabilidad y seguridad regionales a fin de permitir una discusión fructífera sobre una zona libre de armas nucleares en Medio Oriente. Todos reconocen que esta condición fue puesta por el gobierno israelí en respuesta  a la solicitud de dicha zona libre.  

Sin embargo, no debe interpretarse esta declaración  como un retroceso en la posición árabe con respecto a armas nucleares en la zona sino como una manifestación muy clara de su compromiso serio,  sincero y verdadero  con la paz en la región.     

La declaración agregó asimismo que el área debería también estar libre de armas de destrucción masiva y no sólo de armas nucleares.  

c) La Declaración se negó a mencionar a Israel a este respecto y en su lugar incluyó a todos los países de la región. 

La Declaración desestimó un reclamo árabe de incluir una distinción entre terrorismo y el derecho de los pueblos a resistir la ocupación extranjera.

Es ésta una cuestión de larga data que ha sido discutida exhaustivamente en las Naciones Unidas. Sin embargo, debemos notar que la declaración dejó en claro que cada pueblo tiene el derecho de resistir la ocupación extranjera ilegal, pero dentro del marco de la legalidad y el derecho humanitario internacionales. Es inadmisible atacar a los civiles, cualquiera sea el motivo.

La Declaración también confirmó la condena común al terrorismo en todas sus formas, incluyendo el terrorismo de Estado.

d) Debe destacarse que la Declaración rechazó todo vínculo entre terrorismo y una nacionalidad, religión, grupo étnico o  cultura determinados.

Esto es esencial para luchar contra el fanatismo y el terrorismo y también para defender la idea del diálogo y las conversaciones entre civilizaciones. Es asimismo esencial para abrir el camino a la cooperación internacional, dejando de lado diferencias políticas que son una barrera para dicha cooperación.

Me enorgullece decir que fui el primero en impulsar este concepto desde 1990. Incluso propuse un proyecto de resolución sobre este tema ante la Comisión de Derechos Humanos.

e) Los países árabes  expresaron todo su apoyo a la Argentina sobre el tema Malvinas y Sudamérica apoyó a los árabes en el caso de las tres islas de los Emiratos Árabes Unidos capturadas por Irán.

Creo que el resultado de este importante Encuentro debe destacarse aún más y que deben convocarse seminarios similares para tratar de arrojar luz sobre cada uno de los puntos del temario. Ésta es, en definitiva, una manifestación general de las políticas exteriores de 34 Estados.  

También es un hito importante en el camino a relaciones más estrechas  de comprensión, amistad e intercambio a todo nivel entre nuestras regiones. Los signos son más que alentadores, y en esa dirección debemos encarar el futuro.

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